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Francia cambia las normas: prohíbe Windows en sus ordenadores para limitar la dependencia con los EEUU

El gobierno francés ha anunciado el mayor plan de migración de Windows a Linux de la UE, afectando a los ordenadores de 2,5 millones de funcionarios.

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La cuestión de la soberanía digital es un tema candente en la Unión Europea, especialmente después de los últimos encontronazos con Donald Trump que han puesto en evidencia la dependencia en el software estadounidense.

Ahora, Francia acaba de anunciar el mayor paso de un gobierno europeo hasta la fecha para recuperar esa 'soberanía', con la decisión de abandonar Windows y apostar por Linux en millones de ordenadores del gobierno.

El ministro de Cuentas Públicas francés, David Amiel, ha declarado que este movimiento tiene la intención de "recuperar el control de nuestro destino digital", dependiendo menos de empresas estadounidenses para hacer funcionar sus sistemas informáticos.

Amiel declaró que "el Estado no puede limitarse a constatar su dependencia, debe salir de ella", y que no puede "aceptar que nuestros datos, infraestructuras, y decisiones estratégicas dependan de soluciones que no controlamos".

En otras palabras, "la soberanía digital no es una opción", un sentimiento que repitió la Ministra Delegada encargada de IA y lo Digital, Anne Le Hénanff, que expandió con que la "soberanía digital es una necesidad estratégica" y animó a Europa a "dotarse de los medios para sus ambiciones".

La Dirección Interministerial de lo Digital (DINUM) será la encargada de coordinar un plan para reducir las "dependencias digitales extraeuropeas del Estado", que ya cuenta con varias etapas concretas para cumplir esta ambición.

David Amiel, ministro de Cuentas Públicas de Francia

David Amiel, ministro de Cuentas Públicas de Francia Gobierno de Francia

Uno de los mayores cambios, que no el único, se encontrará en el sistema operativo usado en los ordenadores de empleados del gobierno; la DINUM ya ha anunciado su salida de Windows en favor del sistema operativo Linux.

El proceso afectará a los ordenadores de 2,5 millones de funcionarios, convirtiéndose en la mayor operación de migración de Windows a Linux hasta la fecha. Como parte del proceso, cada ministerio estará obligado a formalizar su propio plan para antes de otoño, que incluirá modificaciones en el puesto de trabajo, las herramientas colaborativas, antivirus, bases de datos, virtualización e Inteligencia Artificial.

Para ejecutar estos planes, se organizarán encuentros con la industria digital para establecer coaliciones público-privadas para esta migración; será entonces cuando se concretarán algunos detalles técnicos, como el tipo de sistema Linux y los programas que sustituirán a los de Microsoft.

Qué es Linux y por qué es la solución europea

Linux es un sistema operativo de código abierto desarrollado originalmente por el finlandés Linus Torvalds en 1991 pero que ha evolucionado hasta convertirse en el mayor proyecto libre del mundo.

En vez de ofrecer un sistema cerrado y único como Windows, Linux consta únicamente de un núcleo, o 'kernel', que puede ser usado por otros proyectos llamados 'distribuciones' o 'distros' que añaden elementos como interfaces gráficas y compatibilidad con hardware.

Gracias a la libertad que ofrece Linux, esta no es la primera vez que un gobierno europeo da el salto a este sistema abierto, aunque ninguno en la escala que ha anunciado Francia.

El ejemplo más exitoso actualmente es el del estado de Schleswig-Holstein en Alemania, que en el 2024 anunció la migración de 30.000 ordenadores a Linux, un proceso que aún está en marcha junto con el salto a programas alternativos como LibreOffice.

Otros países como Dinamarca y Austria también han dado algunos pasos en esa dirección. Sin embargo, estas decisiones no siempre tienen final feliz. Es el caso de Múnich, que a principios de 2000 migró miles de puestos de trabajo a Linux, solo para volver a Windows en 2017 y a un sistema híbrido que usa los dos sistemas más recientemente.

En España, algunas Comunidades Autónomas han experimentado con lanzar sus propias distros Linux, como LliureX, usado en colegios de la Comunidad Valenciana, pero por lo general, tanto los gobiernos autónomos como el central siguen renovando sus licencias de Windows con Microsoft.