Tecnología

Abren el motor de un Tesla y descubren la futurista tecnología de su interior

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Cuando nos montamos en un Tesla, o cualquier coche eléctrico en realidad, parece que nos movemos con magia. Sí, sabemos que todo es gracias a la energía eléctrica almacenada en las baterías, pero sin el sonido de un motor convencional el impacto inicial puede ser grande.

Esta "magia" que rodea a los coches eléctricos también se explica por el simple desconocimiento de cómo funcionan realmente. En realidad es más simple que un coche de combustión, y están compuestos de tres elementos principales: motor, baterías y el ordenador de a bordo que los gestiona.

La cantidad de información disponible simplemente no es suficiente. El nuevo vídeo publicado por el canal de Youtube What's Inside nos puede ayudar a comprender mejor cómo funciona el motor de un Tesla.

Cómo es el interior del motor de un Tesla

Como su nombre indica, el canal What's Inside se centra en abrir objetos cotidianos y comprobar cómo funcionan; es educativo pero también tiene su parte espectacular, por la bruta manera en la que abren algunos objetos.

En su último vídeo, pudieron obtener el motor eléctrico de un Tesla Model S y decidieron abrirlo. Lo primero que encontraron es... líquido. Resulta que el interior de un motor eléctrico está completamente relleno de líquido refrigerante, de un llamativo color azul. Como podéis imaginar, permite reducir las altas temperaturas que puede alcanzar, especialmente si "machacamos" el coche.

Lo que sigue es un proceso de "autopsia", en el que van retirando partes metálicas hasta que alcanzan el verdadero "cerebro" del motor, una serie de placas dispuestas de manera triangular con un aspecto futurista. Hay mucho que no sabemos de estas piezas, pero es evidente que son las más importantes del motor.

Estas placas y chips formarían el ordenador que gestiona la energía eléctrica proveniente de las baterías, a través de un puerto en el extremo del motor.

El resto del motor de hecho es más parecido a lo que podíamos esperar: muchos engranajes y piezas móviles con mucho aceite y refrigerante. Porque al fin y al cabo, sigue siendo un coche y son necesarias para convertir la energía en movimiento.