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10 mitos de la supervivencia que pueden empeorar tu situación

Dejarse llevar por los mitos de supervivencia puede ser muy peligroso, por lo que hoy os vamos a contar algunos de los que más credibilidad han ganado.

16 septiembre, 2016 20:13

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¡Lo que hacen las películas!

Da igual que mil científicos reputados nos digan algo, si lo hemos visto en las películas lo sentimos mucho más cercano y a veces le damos más credibilidad, llegando a cometer grandes errores que nos pueden costar muy caros.

Éste es el caso de algunos mitos de supervivencia que, como nos cuentan en un artículo reciente de Business Insider, están tan extendidos que a menudo son llevados a cabo en situaciones de urgencia, haciendo que aumente el peligro y pudiendo incluso poner nuestra vida o la de nuestros seres querido en peligro. Por eso, tanto si sois personas aventureras como si no, os invitamos a leer este post, porque nunca sabemos si en algún momento nos veremos en esta situación.

10 mitos de supervivencia que debes conocer

1. Morder las picaduras de serpiente para succionar el veneno

veneno

veneno

Desde las películas más antiguas de aventureros en la jungla hasta la primera peli de la saga Crepúsculo, el uso de mordeduras para succionar el veneno procedente de serpientes o vampiros furiosos es uno de los mitos de supervivencia más extendidos por la sociedad; aunque, afortunadamente, la mayoría de nosotros no nos hemos tenido que ver nunca en la situación de usarlo.

Pues bien, si se da el caso lo último que debéis hacer es eso, ya que no sólo podría poner nuestra vida en peligro por intoxicación con el veneno, sino que también podría contribuir a infectar la herida con las bacterias de la boca.

2. Hacerse el muerto cuando un oso se acerque

oso

oso

Esto es algo relativo, pues el mecanismo de defensa dependerá del tipo de oso y de la forma en que ataca.

Para empezar,  si estamos  suficientemente lejos deberemos huir lentamente, antes de que se percate de nuestra presencia.

Sin embargo, si el oso sí nos ha visto y se acerca hacia nosotros, deberemos tener un par de factores en cuenta. Por un lado, si se trata de un oso negro, no valdrá de nada hacerse el muerto, pues esta especie siempre ataca. Si, por el contrario, es un oso gris o pardo y no se dispone a atacar sí podremos hacernos los muertos, ya que sólo suelen atacar a las amenazas y si no nos movemos no nos interpretarán como una. Eso sí, si ya ha comenzado el ataque jamás deberemos quedarnos quietos, pues ya no habrá marcha atrás y se lanzará hacia nosotros, por mucho que dejemos de parecer amenazadores.

Sea como sea, como no hay nada mejor que la prevención, el consejo principal es que os andéis con mucho cuidado si estáis en una zona frecuentada por osos.

3. Si nos perdemos en el desierto debemos buscar alimento cuánto antes

desierto2

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Está claro que deberemos buscar alimento, pero algunas personas por hacerlo lo más rápidamente posible acaban tomando plantas venenosas y otros alimentos tóxicos.

Tomaos vuestro tiempo, pues se puede vivir perfectamente unos días sin comer ningún tipo de alimento. Además, si nos fijamos en los extremos, encontraremos casos como el de Ghandi, que ayunó durante 21 días y sobrevivió para contarlo.

4. El líquido de un cactus puede salvarnos de morir de sed

cactus-de-ordenador

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Esto sólo es relativamente cierto, pues sí que es verdad que hay algunos cactus cuya savia puede salvar nuestra vida, pero en la mayoría de casos puede ser muy tóxica o incluso acelerar los efectos de la deshidratación; así que, si no sois expertos en cactus, será mejor que tratéis de buscar otra solución.

5. El musgo puede servirnos de brújula

musgo

musgo

Seguro que alguna vez habéis escuchado que el musgo sólo crece en la cara norte de los troncos de los árboles, de modo que nos puede servir de brújula si nos perdemos en el bosque.

Sin embargo, el musgo puede crecer en todas las direcciones, según las condiciones ambientales, por lo que no nos servirá como método de orientación.

6. Si vemos a un animal comer algo, nosotros también podremos hacerlo

pajaro-con-baya-en-la-boca

pajaro-con-baya-en-la-boca

De eso ni hablar. Quizás recordéis que en un artículo reciente os contamos cómo se pasean las iguanas tranquilamente por las ramas de la mortífera manzanita de la muerte.

Del mismo modo, otros muchos animales son inmunes a toxinas que podrían causar la muerte de un ser humano en cuestión de segundos, por lo que ésa no es para nada una garantía de seguridad.

7. Si una persona se congela deberemos frotar su piel o introducirla en agua caliente

frio

frio

Ninguno de los dos métodos es efectivo si nuestro compañero de aventuras ha entrado en estado de congelación, pues el frotado de la piel puede empeorar aún más la situación, del mismo modo que el agua caliente.

Por lo tanto, deberemos llevar a cabo un calentamiento paulatino, aumentando la temperatura poco a poco a través de mantas o botellas de agua caliente colocadas debajo de las axilas.

8. Si un tiburón nos ataca debemos darle un golpe en la nariz

tiburon

tiburon

Independientemente de si el puñetazo funcionaría o no, atinar a hacerlo es bastante complicado y podríamos terminar con un peligroso mordisco en el intento, por lo que si nos encontramos con uno de estos temibles animales la mejor medida que podremos tomar es colocar algún objeto sólido entre él y nosotros o, como última instancia, atacar a los ojos o las branquias. También es complicado, pero mucho más efectivo.

9. Si nos quedamos atrapados en una corriente deberemos nadar paralelamente a la costa

nadar

nadar

La idea es mantenerse cerca de la costa, pero para ello no es necesario nadar continuamente paralelamente a ella. Por un lado, habrá que nadar de forma perpendicular a la corriente, lo más lejos de ella y cerca de la costa y, por otro, no habrá que abusar del nado, pues podremos cansarnos, por lo que cada cierto tiempo podemos sustituir el braceo por movimiento de pedales, para descansar sin se arrastrados.

10. Un cobertizo es un buen refugio

cobertizo

cobertizo

Aunque el nombre pueda parecer para todos los contextos, lo primero que tenemos que preguntarnos es de qué nos estamos refugiando exactamente.

Un cobertizo nos puede resguardar del viento y algunos otros fenómenos atmosféricos, pero si no está correctamente aislado podría no servir para protegernos de las bajas temperaturas.

Vale, lo más probable es que jamás os veáis en una situación como éstas, y ojalá sea así; pero, si alguna vez pasa, recurrid siempre al sentido común y no a las películas, pues ésa será la mejor forma de sobrevivir.