Como ya sabéis, la terapia con testosterona se suele recetar cuando existen problemas relacionados con la próstata, y no parece dar buenos resultados frente a los problemas de eyaculación, pero los bajos niveles de la misma tampoco se han relacionado con problemas de erección, como se podría pensar.

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Ahora bien, ¿y si la testosterona tuviese otros beneficios desconocidos hasta el momento? ¿y si pudiese ayudarnos en otro ámbito, como las enfermedades cardiovasculares?

Testosterona, ¿beneficiosa contra las enfermedades cardiovasculares?

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Un nuevo estudio, basado en datos de más de 83.000 individuos cuya testosterona baja fue restaurada a la normalidad mediante geles, parches o inyecciones, ha dado como conclusión precisamente lo que comentábamos: Menor riesgo de infarto cardíaco, accidente cerebrovascular o muerte prematura por cualquier causa (en comparación a hombres con problemas similares no tratados). Además, el estudio también detectó que los hombres tratados, pero que no alcanzaron los niveles normales de testosterona, tampoco obtuvieron dichos beneficios en el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

La investigación, publicada recientemente en el European Heart Journal, excluyó a aquellos individuos que ya sufrían algún tipo de enfermedad cardiovascular (al contrario que un estudio de 2013 publicado en JAMA, que analizaba precisamente a hombres que ya sufrían enfermedades de este tipo). Cabe destacar que, por otra parte, la Foods & Drugs Administration (FDA) de Estados Unidos emitió un comunicado este mismo año sobre el exceso de receta de terapia con testosterona por su posible relación con un aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Es esto una contradicción? No necesariamente. Como siempre comentamos, puede ser tan perjudicial el exceso como la falta de algo. En este caso se afirma que la testosterona puede actuar como factor protector contra enfermedades cardiovasculares si se tiene a bajos niveles; pero si se receta un exceso de testosterona, podría aumentar el riesgo. Lo ideal es mantener los niveles normales, y esa es la conclusión que deberíamos sacar de los resultados de ambas investigaciones.

Niveles normales de testosterona para mantener una correcta salud cardiovascular

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Los investigadores, dirigidos por el Dr. Rajat Barua, comentan que el estudio es digno de mención por su elevado número de participantes y el largo periodo de seguimiento, pues son más de 83.000 individuos seguidos desde 1999 hasta 2014. Además, también podría servir para tener en cuenta que una administración correcta de la dosis de testosterona sería fundamental para otros ámbitos, como el riesgo cardiovascular.

En el estudio se dividió a los individuos en tres grupos: Los que fueron tratados y llegaron a niveles normales de testosterona (Grupo 1), los que fueron tratados pero no alcanzaron la normalidad (Grupo 2), y los que no fueron tratados (Grupo 3). Todos los grupos tenían un nivel de riesgo cardiovascular similares, pues se tuvieron en cuenta factores como la edad, IMC, enfermedades crónicas, niveles de colesterol LDL, uso de aspirina u otros medicamentos.

Los resultados más destacables vinieron en el contraste entre el Grupo 1 y el Grupo 3: Los individuos tratados cuya testosterona volvió a la normalidad tenían hasta un 56% menos de probabilidad de morir, un 24% menos de probabilidades de sufrir un infarto cardíaco y hasta un 36% menos de probabilidad de sufrir un accidente cardiovascular; en comparación a los individuos no tratados cuya testosterona siguió baja.

Las diferencias entre el Grupo 1 (tratados y testosterona normal) y Grupo 2 (tratados, sin llegar a la normalidad) no eran demasiado significativas.

Las razones exactas de estos aparentes beneficios del tratamiento con testosterona respecto al riesgo cardiovascular y la supervivencia global se desconocen, pues no se ha detectado un mecanismo de acción responsable. Como siempre, será necesaria más investigación al respecto.

Vía | News Medical.