Presentación del documental El sueño de la integración. 40 años de España en la Unión Europea, elaborado por el Real Instituto Elcano.

Presentación del documental El sueño de la integración. 40 años de España en la Unión Europea, elaborado por el Real Instituto Elcano. Yolanda Rodríguez

Observatorio de la Defensa

España, cuarta economía de la UE, afronta el reto de ganar protagonismo en la defensa europea, según Elcano

Así se refleja en el documental El sueño de la integración. 40 años de España en la Unión Europea, presentado por el Real Instituto Elcano.

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Las claves
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España, como cuarta economía de la UE, busca aumentar su protagonismo en la defensa europea en un contexto de transformación geopolítica y aumento de tensiones.

El documental del Real Instituto Elcano subraya el giro de la UE desde la integración económica hacia la necesidad de fortalecer sus capacidades defensivas por la amenaza rusa y el distanciamiento de EE.UU.

España reclama una mayor influencia en la seguridad europea, destacando su posición estratégica en el Mediterráneo, el norte de África y América Latina.

El reto de Europa es ganar autonomía militar sin romper su vínculo con Estados Unidos, reforzando tanto su industria de defensa como su peso político en la agenda internacional.

España afronta el reto de ganar protagonismo en la defensa europea en un momento de profunda transformación geopolítica. Esta es una de las cuestiones que emerge del documental El sueño de la integración. 40 años de España en la Unión Europea, presentado por el Real Instituto Elcano.

La producción reúne los testimonios de los cinco presidentes del Gobierno que han dirigido el país durante estas cuatro décadas (Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez), así como de los dos últimos comisarios españoles, Josep Borrell y Miguel Arias Cañete.

El documental, presentado por Charles Powell, director del Real Instituto Elcano; Ignacio Molina, investigador principal; y Raquel García, también investigadora de la institución, refleja cómo la UE ha pasado de centrarse fundamentalmente en la integración económica a enfrentarse a un escenario marcado por la geopolítica, la guerra y la necesidad de recuperar capacidades de defensa.

El balance de estos cuarenta años es muy positivo. Todos los indicadores muestran –si bien con altibajos en los periodos de crisis– una mejora sustancial en los parámetros de bienestar, riqueza y desarrollo. Gracias a la adhesión, España dejó de ser diferente para pasar a homologarse a las democracias avanzadas europeas, señalan desde Elcano.

Ignacio Molina explica que la Unión Europea nació con una preocupación mucho más centrada en “crear el mercado, crear la moneda” y construir su arquitectura institucional. Hoy, sin embargo, “es una cuestión geopolítica”.

El cambio está estrechamente relacionado con la evolución del escenario de seguridad. “Estados Unidos se aleja” y “Rusia es mucho más agresivo”, señala Molina, en un contexto que obliga a Europa a revisar su posición estratégica.

La guerra de Ucrania ha contribuido a desplazar el centro de gravedad de la política de seguridad europea hacia el flanco oriental, con Rusia como principal preocupación. Para España, esta evolución plantea el riesgo de que otras áreas estratégicas, especialmente el Mediterráneo y el norte de África, pierdan peso dentro de la agenda comunitaria.

Borrell: “Hay que rearmar a Europa”

El ex alto representante de la UE Josep Borrell realiza uno de los diagnósticos más contundentes del documental sobre el estado de la defensa europea.

“Hay que rearmar a Europa porque Europa se ha desarmado”, afirma. “Llevamos desde el fin de la guerra fría viviendo del paraguas protector americano y disminuyendo nuestras capacidades militares”.

Conversación con Josep Borrell.

Conversación con Josep Borrell. Elcano

Borrell recuerda que el gasto militar europeo ha descendido durante décadas hasta reducir los arsenales a niveles de “capacidades prácticamente simbólicas”. “El no haber hecho algo, año tras año, es un gap, es un déficit que acumulamos y que hay que subsanar”, añade.

Su diagnóstico resume uno de los principales desafíos de la UE: transformar el incremento del gasto en capacidades militares reales, después de años de dependencia de Estados Unidos.

España, una potencia europea

En este nuevo escenario, Ignacio Molina subraya la posición de España como cuarta economía de la Unión Europea y reclama que el país asuma un papel acorde con ese peso.

“España aporta frente a una Europa muy volcada hacia el este” una perspectiva estratégica diferente, marcada por su posición geográfica y por sus vínculos con América Latina, el norte de África y el Mediterráneo.

Esta posición convierte a España en uno de los principales países llamados a defender una visión más equilibrada de la seguridad europea. Mientras el este concentra la atención por la amenaza rusa, el flanco sur mantiene sus propios desafíos estratégicos y afecta directamente a los intereses españoles.

Molina considera que España debe cambiar también su mentalidad. El país ya no es el Estado miembro que necesita converger con sus socios, sino una de las principales economías europeas y, por tanto, debe asumir mayores responsabilidades ante los desafíos de la Unión.

Ignacio Molina, investigador principal del Rral Instituto Elcano.

Ignacio Molina, investigador principal del Rral Instituto Elcano. -

El investigador advierte, sin embargo, del riesgo de “una cierta autocomplacencia” y considera que España ha perdido centralidad geopolítica a medida que Europa se ha orientado hacia el este.

La posición geográfica de España puede convertirse precisamente en una de sus principales bazas para ganar influencia dentro de la nueva arquitectura de seguridad europea.

El Mediterráneo, el norte de África y las conexiones con América Latina forman parte de una dimensión estratégica que diferencia a España de los países más orientados hacia el flanco oriental. Molina destaca expresamente que España puede aportar a una Europa “muy volcada hacia el este” una visión vinculada a estos espacios.

El reto para Madrid será conseguir que esa perspectiva se traduzca en peso político, capacidades militares y capacidad de influencia dentro de las decisiones europeas de seguridad y defensa.

Raquel García también reivindica el papel de España como cuarto Estado miembro en importancia y su capacidad para aportar “sensibilidades desde el punto de vista estratégico, geográfico” en diferentes ámbitos de la integración europea que van desde la seguridad hasta la libertad y la justicia.

El documental refleja además una paradoja: el tradicional impulso español hacia una mayor integración europea continúa existiendo, pero se enfrenta ahora a nuevas resistencias. “El deseo de más Europa, eso creo que ha sido más constante en estos 40 años y hoy en día aparentemente choca con resistencia”, señala García.

Autonomía europea sin romper con EEUU

El actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también reivindica en el documental la necesidad de reforzar la dimensión industrial de la defensa europea. Y subraya que “España cumple con el compromiso del 2% del presupuesto en Defensa. Nosotros creemos que tenemos que escalar y ampliar la industria de Defensa europea para ganar también en autonomía estratégica”.

La afirmación conecta con uno de los grandes debates que afronta la UE: cómo convertir el esfuerzo presupuestario en una mayor autonomía industrial y militar y reducir las vulnerabilidades derivadas de la dependencia exterior.

Conversación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Conversación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Elcano

Eso sí, Sánchez apunta que "desde el punto de vista geopolítico es evidente que el mundo es muy grande. Mucho más grande que nuestra relación con Estados Unidos o de la relación que podemos tener con China o que podamos tener con Rusia".

"Es un mundo donde tenemos un continente entero como África, países enormes de una enorme trascendencia como es India, o el sureste asiático, o América Latina y el Caribe", señala el presidente. Y añade: "Todos esos países miran a Europa para que continúe siendo la vanguardia de esos principios y valores multilaterales y de esos desafíos globales a los que tenemos que dar una respuesta común".

Sin embargo, el debate no implica necesariamente sustituir la relación transatlántica por una Europa completamente independiente de Estados Unidos. el expresidente José María Aznar reivindica precisamente la importancia de mantener ese vínculo.

“Yo tengo una concepción atlántica de la Unión Europea, entre otras cosas porque la UE sin esa concepción no hubiese existido”, afirma. “Cuanto más fuerte sea el pacto atlántico, vinculado a la Unión Europea más posibilidades de influencia, de capacidad tiene la Unión Europea”.

El 12 de junio de 1985 España y Portugal firmaron el Tratado de Adhesión a las Comunidades Europeas con un doble acto en Lisboa y en Madrid.

El 12 de junio de 1985 España y Portugal firmaron el Tratado de Adhesión a las Comunidades Europeas con un doble acto en Lisboa y en Madrid. RTVE

Mariano Rajoy, por su parte, reclama que los europeos aumenten su esfuerzo militar: “Creo que los europeos tienen que poner más recursos en defensa. El grueso de los recursos los ponen los Estados Unidos”.

Y lanza una advertencia: “Si nosotros queremos defender nuestros valores: la democracia, la igualdad, los derechos humanos … si queremos ser alguien en el mundo no podemos tener subarrendada la defensa a otro”.

Por su parte, el expresidente Felipe González plantea en su intervención en el citado documental un debate de fondo sobre la credibilidad de las garantías de seguridad de la OTAN y la urgencia de que Europa desarrolle capacidades defensivas propias, sin depender exclusivamente de la voluntad política de Washington.

González se pregunta: "¿Cuál es nuestro papel si de pronto se le ocurre a Donald Trump hacer una declaración del tipo 'voy a pedirle a Putin que al que no pague le invada'?". A su juicio, "este tipo de cosas hace que la OTAN se preocupe, con razón, de cómo organiza un sistema de defensa que respalde una política exterior que de verdad sea respetable".

El también expresidente José Luis Rodríguez Zapatero subraya que "a nadie le conviene realquilar su política exterior". "La política exterior como fuerza, de la guerra como prioridad, no lleva más que a fracasos en dramas humanos y a fracasos políticos", advierte.

Estas reflexiones reflejan una inquietud compartida por varios líderes europeos ante la posibilidad de que Trump modifique el compromiso estadounidense con la defensa colectiva del Atlántico Norte.

El dilema estratégico de la UE

El resultado es uno de los grandes dilemas estratégicos que afronta la Unión Europea: ganar autonomía militar sin romper el vínculo atlántico, que continúa siendo esencial para la seguridad europea, al tiempo que mantiene una visión equilibrada de sus dos grandes flancos.

Cuarenta años después de su incorporación a la Unión, España se encuentra ante un escenario muy diferente al de 1986.

Europa ya no puede limitarse a profundizar en la integración económica: la guerra en su vecindad, la transformación del papel de Estados Unidos y la presión rusa han convertido la defensa en una prioridad.

Para España, el reto consiste en hacer valer su peso económico y su posición geográfica para ganar protagonismo en esa nueva Europa de la seguridad, evitando que el desplazamiento estratégico hacia el este relegue al Mediterráneo y al flanco sur.