Una fragata Anzac, basada en el diseño MEKO 200.

Una fragata Anzac, basada en el diseño MEKO 200. Royal Australian Navy

Observatorio de la Defensa

Australia blinda sus fragatas Anzac: Babcock y Saab logran un contrato de 117 millones para mantenerlas en primera línea

Las compañías gestionarán durante cinco años el sostenimiento de los buques de la Royal Australian Navy.

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Y.R.
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Las claves

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Australia adjudica a Babcock Australasia y Saab un contrato de 117,5 millones de dólares para mantener operativas las fragatas Anzac durante la transición a una nueva flota.

El acuerdo incluye gestión de activos, ingeniería y cadena de suministro para asegurar que las fragatas sigan navegables y listas para operaciones.

Babcock aporta experiencia en el mantenimiento de la plataforma, mientras Saab se encarga del sistema de combate, reforzando la industria local y generando empleo.

El contrato es clave para evitar un vacío de capacidades en la Royal Australian Navy durante la renovación de su flota de superficie.

El Gobierno australiano ha adjudicado a Babcock Australasia y Saab un contrato quinquenal de 117,5 millones de dólares para sostener la operatividad de sus fragatas Anzac, basadas en el diseño MEKO 200, durante la transición hacia la futura flota de combate de superficie.

El acuerdo cubre la gestión de activos, ingeniería y cadena de suministro en coordinación con el Departamento de Defensa, con el fin de mantener los buques navegables, materialmente preparados y disponibles para operaciones hasta su retirada progresiva.

Babcock y Saab cuentan con una amplia experiencia en el mantenimiento de estas fragatas desde el Henderson maritime precinct, en Australia Occidental. Ambas compañías han formado parte del acuerdo de gestión de activos de los buques de guerra australianos, aportando capacidades complementarias.

Babcock proporciona su conocimiento de la plataforma y de su sostenimiento, mientras que Saab aporta su experiencia en el sistema de combate de las fragatas.

“Estamos encantados de continuar nuestro apoyo de larga duración al sostenimiento marítimo crítico de la Royal Australian Navy desde Henderson, en Australia Occidental, en colaboración con Saab”, afirmó Leah Grantham, directora ejecutiva en funciones de Babcock Australasia.

La compañía destaca que el contrato permitirá reforzar las capacidades industriales soberanas de Australia, generar empleo local y garantizar que las fragatas Anzac permanezcan “operativas, navegables y preparadas” para responder a las necesidades de defensa del país.

Babcock también mantiene actualmente fragatas Anzac y otros buques de la Armada australiana como proveedor regional de mantenimiento para Australia Occidental.

La compañía opera en este estado desde 1991 y, según sus propios datos, genera más de 250 millones de dólares australianos de actividad económica anual y sostiene más de 850 empleos equivalentes a tiempo completo.

Saab, pieza clave en los sistemas de combate

Por su parte, Saab aporta al programa más de 35 años de experiencia en el sostenimiento de las capacidades navales australianas, además de su papel como proveedor del sistema australiano de gestión de combate, AusCMS.

“Este contrato refleja la fortaleza de nuestra asociación con Babcock y reúne capacidades complementarias para proporcionar resultados de sostenimiento soberanos y orientados al futuro para la Royal Australian Navy”, señaló Andy Keough, director gerente de Saab Australia.

El ejecutivo subrayó que la experiencia de Saab en integración y mantenimiento de sistemas de combate permitirá contribuir a que la flota de fragatas continúe preparada para afrontar las necesidades actuales y futuras de la Armada.

El contrato llega en un momento de transición para la flota de superficie australiana. Canberra trabaja en el relevo de las Anzac, por lo que mantener la disponibilidad de los buques actuales resulta esencial para evitar un vacío de capacidades mientras entran en servicio las nuevas plataformas.

La operación también se integra en una estrategia industrial más amplia de Australia para conservar dentro del país las capacidades necesarias para mantener sus buques de guerra durante todo su ciclo de vida.

Babcock, además, presta servicios de sostenimiento a toda la flota de la Royal New Zealand Navy, lo que amplía su experiencia en la gestión de activos navales en la región.

Así, más allá de garantizar la continuidad de las Anzac, el acuerdo busca asegurar que la Royal Australian Navy mantenga una fuerza de superficie disponible y preparada durante una etapa de profunda renovación de su flota.