La constelación de Rassvet.

La constelación de Rassvet. Redes Sociales

Observatorio de la Defensa

Rassvet, el 'Starlink ruso', ya proporciona más de una hora diaria de conectividad estable sobre Ucrania

El primer lote operativo de 16 satélites fue lanzado el 23 de marzo de 2026.

Bureau 1440 prevé iniciar los servicios comerciales de Rassvet en 2027.

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Las claves

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La constelación satelital rusa Rassvet ya ofrece más de una hora diaria de conectividad estable sobre Ucrania, reforzando las capacidades de mando y control militar.

El primer lote operativo de 16 satélites fue lanzado en marzo de 2026, con la mayoría ya en órbita y una cadena que permite ventanas de conectividad de entre 60 y 90 minutos.

Rassvet está destinada a facilitar comunicaciones seguras para drones, misiles y vehículos rusos, reduciendo la dependencia de enlaces terrestres vulnerables.

Rusia aspira a expandir la constelación a 250 satélites en 2027 y más de 900 en 2035, posicionando a Rassvet como una de las mayores redes de órbita baja del mundo.

Rusia continúa avanzando en uno de los programas tecnológicos con mayor potencial estratégico para sus Fuerzas Armadas. La constelación satelital Rassvet, concebida como la alternativa rusa a Starlink, ya es capaz de proporcionar más de una hora diaria de conectividad estable sobre territorio ucraniano, un hito que, según expertos ucranianos, podría reforzar significativamente las capacidades de mando, control y coordinación de las operaciones militares de Moscú.

De acuerdo con Militarnyi, que cita al especialista en comunicaciones por satélite Volodymyr Stepanets, la red ya garantiza al menos dos ventanas de cobertura fiables al día, cada una superior a una hora.

Aunque los satélites sobrevuelan Ucrania hasta cuatro veces diarias, solo dos o tres de esos pasos alcanzan la elevación suficiente para mantener comunicaciones estables con terminales terrestres.

El sistema Rassvet es una constelación de satélites de órbita baja diseñada para proporcionar acceso a internet de banda ancha a velocidades de hasta 1 Gbps a los terminales de los suscriptores. Su equivalente ruso, Starlink, opera en órbita terrestre baja (LEO) a una altitud de 800 kilómetros. Los satélites de SpaceX utilizan órbitas entre 350 y 550 kilómetros.

Rassvet está siendo desarrollada por Bureau 1440, una empresa aeroespacial creada en 2020 a partir de un laboratorio de investigación del operador ruso MegaFon y posteriormente integrada en IKS Holding.

El primer lote operativo de 16 satélites fue lanzado el 23 de marzo de 2026 desde el cosmódromo militar de Plesetsk, una instalación clave para el programa espacial y de misiles estratégicos ruso.

A 31 de julio, doce de esos satélites ya habían alcanzado su órbita definitiva, situada a unos 550 kilómetros de altitud; otros tres continuaban ajustando su posición y uno se perdió, previsiblemente por un fallo de fabricación.

Red satelital rusa, Rassvet, compite con Starlink en órbita baja

Red satelital rusa, Rassvet, compite con Starlink en órbita baja Federación Rusa

Ese despliegue ha permitido formar la primera cadena orbital con capacidad de ofrecer cobertura continuada durante determinados periodos del día.

"Podemos ver que ya se ha formado una cadena con buena cobertura. En realidad existen varios pasos sobre distintas regiones aproximadamente cada hora y media, pero lo importante es que estos satélites ya proporcionan una cobertura bastante densa", explicó Stepanets.

Según los datos de seguimiento analizados por Militarnyi, la constelación genera ventanas de conectividad de entre 60 y 90 minutos, un tiempo suficiente para sostener operaciones militares que dependan de enlaces satelitales.

Oficialmente, Bureau 1440 prevé iniciar los servicios comerciales de Rassvet en 2027, aunque el calendario de despliegue refleja unas ambiciones mucho mayores. Rusia aspira a contar con 250 satélites en 2027, 730 en 2030 y más de 900 en 2035, cifras que situarían a Rassvet entre las mayores constelaciones de órbita baja del mundo.

Apoyo para drones y sistemas de ataque

La principal inquietud de los analistas ucranianos reside en el empleo militar que Moscú podría dar a esta infraestructura.

Las comunicaciones satelitales permitirían mantener el enlace con drones navales, plataformas de reconocimiento y vehículos de ataque de largo alcance, incluidos los Geran-2, Geran-3 y Geran-4, las variantes rusas de los drones Shahed de diseño iraní.

Además, una red de estas características facilitaría la transmisión segura de datos entre puestos de mando, vehículos desplegados sobre el terreno y sistemas encargados de guiar misiles de crucero o bombas planeadoras, reduciendo la dependencia de enlaces terrestres vulnerables a la guerra electrónica.

Los terminales desarrollados por Bureau 1440 presentan unas prestaciones muy similares a las de Starlink. Miden hasta 60 centímetros, pesan menos de 15 kilogramos y ofrecen velocidades de transmisión de hasta 1 Gbps mediante antenas de matriz activa (phased array), capaces de localizar automáticamente los satélites y mantener el enlace sin necesidad de mecanismos de orientación.

Diversas fuentes de inteligencia de código abierto indican que el diseño del terminal ya está completado y que la compañía se prepara para iniciar la producción en serie, un paso que facilitaría su incorporación a las Fuerzas Armadas rusas.

Gran secretismo

Rusia reforzó la constelación el pasado 19 de julio con el lanzamiento de un segundo lote de 16 satélites Rassvet-3, también desde Plesetsk.

La misión estuvo rodeada de un inusual nivel de secretismo. Durante casi dos semanas, las autoridades rusas publicaron sucesivos avisos aeronáuticos y marítimos con fechas cambiantes y escasa información sobre las zonas de caída de las etapas del cohete, dificultando que los observadores occidentales pudieran determinar cuándo tendría lugar el lanzamiento.

Ni el Ministerio de Defensa ruso ni Roscosmos confirmaron oficialmente la operación hasta después de que Bureau 1440 anunciara que los satélites habían sido desplegados con éxito y puestos bajo control operativo, aunque los sistemas estadounidenses de vigilancia espacial ya los habían identificado.

El propio director de Roscosmos, Dmitry Bakanov, reconoció ante el presidente ruso, Vladimir Putin, que Ucrania intentó atacar el cosmódromo durante el lanzamiento del primer grupo de satélites.

"Nuestros 'amigos' hicieron todo lo posible para impedir este lanzamiento. Hubo intentos serios de aproximación al cosmódromo, pero los equipos conjuntos de Roscosmos y de las Fuerzas Espaciales cumplieron la misión asignada", afirmó.