SILAM de EM&E y Expal durante su presentación en FEINDEF de 2023.

SILAM de EM&E y Expal durante su presentación en FEINDEF de 2023. Izan González

Observatorio de la Defensa

Defensa exige más implicación de la industria nacional en la última propuesta de EM&E y Expal del lanzacohetes Silam

La UTE envió al Ministerio una alternativa españolizada a finales de 2025.

Tras analizarla, Defensa exige un mayor peso industrial nacional.

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Las claves

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El Ministerio de Defensa exige mayor participación de la industria nacional en la nueva propuesta para el lanzacohetes Silam de EM&E y Expal.

El programa Silam fue cancelado en 2025 tras el embargo de tecnología israelí, lo que obligó a buscar alternativas sin componentes de Israel.

La última propuesta presentada por la UTE EM&E y Expal carece de detalles sobre el reparto de trabajo y el peso de la industria española.

El programa Silam prevé la adquisición de 12 lanzadores, vehículos de apoyo y 680 cohetes guiados, pero sigue sin fecha clara de ejecución.

Once meses han pasado desde la cancelación del programa Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (Silam) y, por el momento, muy poco se ha avanzado para dotar de esta capacidad clave a las Fuerzas Armadas españolas.

El Silam finalizó, tal y como se había planteado originalmente, por el embargo a la tecnología de defensa de Israel aprobado por el Gobierno como respuesta a los ataques ejecutados en Palestina.

La UTE adjudicataria del contrato, formada por EM&E (Escribano) y Expal (actualmente bajo el paraguas de la alemana Rheinmetall), lo había apostado todo al sistema PULS desarrollado por Elbit Systems. Opción que se desintegró de un día para otro con el veto.

A finales de 2025, esa misma UTE presentó una nueva propuesta sin emplear tecnología israelí, pero no aportaron detalles sobre el reparto de trabajo o los sistemas que finalmente iban a emplear.

Desde entonces, nada más se ha vuelto a saber sobre la marcha del programa. Fuentes del Ministerio de Defensa han explicado a EL ESPAÑOL que, tras el análisis de esa "propuesta preliminar", se ha iniciado el proceso para acordar un modelo que aumente la participación industrial nacional.

También apuntan a que las aportaciones tecnológicas de terceros países sean únicamente "complementarias" y "priorizando siempre la autonomía estratégica".

Desde Defensa insisten en "el firme respaldo al programa" para solventar una carencia que el Ejército de Tierra arrastra desde el 2011, cuando se dio definitivamente de baja el sistema lanzacohetes Teruel.

Por otro lado, fuentes industriales han indicado a este periódico que no ha habido avances durante 2026, por lo que el programa está a punto de acumular un año en punto muerto, y que la "propuesta presentada contaba con un peso muy bajo de la industria nacional".

También han explicado que esperan ir resolviendo todos los interrogantes sobre el programa "en los próximos meses" y establecer así "las tecnologías empleadas en el sistema y la carga de trabajo" entre los participantes.

Por el momento, "es muy complicado hablar de plazos hasta que no se aclare este reparto", pero aseguran que "no será pronto".

EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con EM&E, quien ha declinado comentar sobre el estado del programa, y con Rheinmetall, de quien no obtuvo respuesta a la solicitud de información.

La última noticia publicada por Escribano sobre el Silam se produjo el 9 de febrero —hace seis meses— y con el objetivo de, precisamente, incrementar la participación española en el programa.

Anunciaron la firma de una alianza con GMV para el desarrollo de los sistemas de dirección y control de tiro, una de las partes esenciales y de base del lanzacohetes. También firmaron su integración con el sistema de mando y control (Talos) que emplea el Ejército de Tierra.

La adjudicación del Silam se llevó a cabo en octubre de 2023 por 576,5 millones de euros, impuestos no incluidos. En el concurso también participaron Lockheed Martin —con el Himars— y la brasileña Avibras —con el sistema Astros y una importante participación nacional junto a la madrileña NTGS—.

Cabe señalar que, de forma oficial, el Silam continúa anulado desde el 9 de septiembre de 2025, cuando Defensa decidió dar carpetazo a buena parte de los programas que tenía vigentes con tecnología israelí.

Se desconoce si la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) de la Secretaría de Estado de Defensa publicará un nuevo contrato en la plataforma pública manteniendo la adjudicación a la UTE de EM&E y Expal o emplearán otra fórmula administrativa.

Alternativa nacional

En un comunicado publicado el pasado 30 de diciembre, EM&E y Rheinmetall anunciaron la presentación de "una alternativa nacional" al programa Silam.

"Con el objetivo de definir una solución española viable en el menor tiempo posible, la UTE ha mantenido un intenso y continuado trabajo de coordinación con la DGAM", afirmaron.

También comentaron que esta labor conjunta permitió "analizar en profundidad las necesidades operativas para este programa y las capacidades existentes, sentando las bases de un sistema plenamente alineado con los intereses estratégicos del Estado".

La propuesta enviada a Defensa incluyó, además del propio desarrollo del lanzador, el cronograma de entrega de sistemas, los elementos de entrenamiento, las pruebas y calificaciones y los vehículos complementarios.

Munición compatible con el PULS

Munición compatible con el PULS Izan González Omicrono Madrid

Ni las compañías participantes en el programa ni el ministerio han publicado el calendario de previsiones. Tampoco se ha publicado el listado de actores industriales involucrados en el total del programa para dar respuesta a esa participación nacional requerida por Defensa.

El programa Silam tenía prevista la adquisición de un total de 12 lanzadores, un demostrador, varios vehículos de municionamiento con grúa, 2 vehículos de recuperación, 6 de reconocimiento de alta movilidad, 10 puestos de mando y todo el equipo necesario para ponerlo en funcionamiento.

En la misma línea, también aprobaron la compra de 680 cohetes guiados de diferentes modelos y alcances de los que estaba encargado Expal.

Retrasos esperados

La adjudicación del SILAM se produjo el 15 de diciembre de 2023, un par de meses después del ataque de Hamás a Israel —ejecutado el 7 de octubre de ese año— y, por lo tanto, de la respuesta de las Fuerzas Armadas de Netanyahu atacando la Franja de Gaza.

La intención del Gobierno español era, precisamente, cancelar cualquier contrato posterior a esa fecha, pero las anulaciones tardaron en llegar dos años pese a que desde el ministerio ya hablaban de desconexión completa. Además del Silam, también tenían tecnología israelí los misiles antitanque Spike LR2 y los designadores láser Litening para los cazas Eurofighter.

Tras meses de silencio administrativo por parte de Defensa, todos esos programas terminaron cancelándose en la plataforma de contratación del Estado.

En cuanto a la españolización del Silam, la ministra Margarita Robles afirmó hace poco más de un año que "es un proceso que evidentemente va a llevar tiempo" y admitió que "probablemente, nos retrasemos un poco".

Las previsiones apuntaban a que el Ejército de Tierra iba a recibir el prototipo del Silam a finales del 2024. De hecho, según pudo saber EL ESPAÑOL, contaban con varias fechas asignadas en el campo de tiro del INTA en Huelva para llevar una serie de ensayos, pero se desconoce si se produjeron.