F-81 'Santa María' en navegación

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Observatorio de la Defensa

Indra trabaja en el Sistema Lanzador Embarcado que proporcionará defensa de punto a los buques de la Armada

Defensa adjudicó a la compañía el programa SILAEM por 51 millones de euros.

Indra apuesta por la arquitectura abierta para sensores y sistemas de aliados.

Más información: Indra gana 219 millones tras disparar sus ingresos un 30% y duplicar su cartera hasta junio

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Las claves

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Indra lidera el desarrollo del Sistema Lanzador Embarcado (SILAEM) para dotar de defensa de punto basada en misiles guiados por láser a los buques de la Armada española.

El programa, financiado con 51 millones de euros, prevé dos versiones del sistema: una independiente y otra integrada en el sistema de combate nacional SCOMBA.

El SILAEM contará con arquitectura abierta, facilitando su integración y expansión en buques de la OTAN y aliados, y funcionará como última línea de defensa contra amenazas como drones, misiles y embarcaciones hostiles.

El sistema será especialmente útil en fragatas FFG (F-80), buques de acción marítima, aprovisionamiento en combate y anfibios como el 'Juan Carlos I' y los clase 'Galicia'.

La compañía española Indra lidera, desde el pasado diciembre, el desarrollo del Sistema Lanzador Embarcado (SILAEM) con el objetivo de proporcionar una tecnología de defensa de punto basada en misiles guiados por láser.

Se trata de uno de los Programas Especiales de Modernización (PEM) que el Ministerio de Defensa articuló el pasado 2025 como parte de su Plan Industrial y cuenta con una financiación de 51 millones de euros.

El programa contempla el desarrollo de dos versiones del SILAEM: una en configuración stand-alone y otra integrada en el sistema de combate nacional SCOMBA, presente en algunos buques de la Armada.

El sistema, según indican desde la compañía presidida por Ángel Simón, actuará como última línea de defensa del buque, permitiéndole contrarrestar embarcaciones hostiles, drones aéreos y de superficie, misiles antibuque y ataques procedentes de la línea de costa.

Una de sus características principales será su arquitectura abierta, asegurando así la interoperabilidad con sistemas y sensores de otros fabricantes.

Esto permitirá a las marinas de la OTAN y de países aliados integrarlo de forma sencilla en sus embarcaciones y ampliarlo posteriormente con nuevas capacidades y sensores.

El SILAEM se compone de un radar de control de tiro en banda X —como elemento fundamental para la adquisición y seguimiento de los objetivos— junto con la torre y los misiles. Todos integrados bajo un "avanzado sistema de mando y control" haciendo el papel de "cerebro de la solución".

El desarrollo de esta capacidad responde a la necesidad de los buques modernos de disponer de una defensa multicapa que les permita responder a los ataques por saturación neutralizando objetivos de forma progresiva y a diferentes distancias, apuntan desde la compañía. "Seleccionando en cada momento el sensor y el arma más conveniente".

Según explicó el Ministerio de Defensa en el momento de aprobación del programa, se trata de una capacidad reclamada por la Armada "desde hace tiempo".

Desde la cartera liderada por Robles mencionan que el SILAEM será especialmente útil en las fragatas FFG (las F-80 clase 'Santa María'), los buques de acción marítima (BAM), los buques de aprovisionamiento en combate (BAC) y los anfibios, como puede ser el 'Juan Carlos I' o los dos buques de la clase 'Galicia'.