Aerodeslizadores gigantes Zubr.

Aerodeslizadores gigantes Zubr.

Observatorio de la Defensa

China acelera la producción de aerodeslizadores gigantes 'Zubr' y refuerza su proyección de fuerza frente a Taiwán

Pekín habría superado ya la fase inicial de producción limitada para entrar en una fabricación sostenida de su variante local, "Type 728".

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Las claves

China ha iniciado la producción en serie de aerodeslizadores pesados Type 728, basados en el diseño soviético Zubr, reforzando así su capacidad de asalto anfibio.

La flota china de estos aerodeslizadores ya cuenta con al menos nueve unidades operativas, superando a Rusia y Grecia como principal operador mundial.

Los Type 728 pueden transportar hasta 500 soldados, carros de combate o vehículos blindados, y operar sobre playas no preparadas a alta velocidad, lo que otorga ventaja en escenarios de invasión rápida.

Este desarrollo muestra la apuesta de China por ampliar su proyección de fuerza en la región, especialmente ante la tensión creciente con Taiwán y en el mar de China Meridional.

La apuesta de China por capacidades anfibias altamente especializadas acaba de dar un salto cualitativo. La Armada del Ejército Popular de Liberación (PLAN) ha puesto en marcha la producción en serie de los aerodeslizadores pesados "Type 728", desarrollados a partir del diseño soviético Proyecto 1232.2 "Zubr", el mayor aerodeslizador militar jamás construido.

Se trata de una plataforma singular, costosa y exigente en mantenimiento, que pocas marinas en el mundo pueden operar, pero que ofrece ventajas operativas clave en escenarios de asalto anfibio.

Estos aerodeslizadores representan una señal tangible del esfuerzo de China por reforzar sus capacidades de proyección de fuerza en su entorno estratégico inmediato, con Taiwán como principal punto de referencia.

Según el análisis de fuentes abiertas realizado por medios especializados como Naval News, Pekín habría dejado atrás la fase de producción limitada y estaría ya inmersa en una fabricación sostenida de su versión local, el aerodeslizador Type 728, desarrollada mediante la adquisición y construcción bajo licencia.

Esto eleva el número de unidades operativas a al menos nueve, consolidando a China como el principal operador mundial de estos sistemas, por delante de Rusia y Grecia.

El aerodeslizador chino Type 728, desarrollada mediante la adquisición y construcción bajo licencia.

El aerodeslizador chino Type 728, desarrollada mediante la adquisición y construcción bajo licencia.

El Zubr es un producto genuino del pensamiento militar soviético de finales de la Guerra Fría: una plataforma de gran tamaño, concebida para proyectar una potencia de desembarco masiva a costa de una fuerte dependencia logística.

Diseñado en la década de 1980, nació como respuesta a la necesidad soviética de realizar asaltos anfibios muy rápidos, capaces de sortear minas, obstáculos y playas sin preparar.

China adquirió en 2014 cuatro unidades a Ucrania, dos construidas íntegramente allí (en Crimea) y otras dos ensambladas en territorio chino a partir de kits. Este proceso permitió a la industria naval china absorber el conocimiento técnico necesario para replicar y evolucionar el diseño.

El resultado es una flota en expansión de aerodeslizadores capaces de transportar hasta 500 soldados, tres carros de combate principales o una combinación de vehículos blindados ligeros y tropas.

Su velocidad —superior a los 55 nudos— y su capacidad para operar directamente sobre playas no preparadas los convierten en una herramienta especialmente valiosa para operaciones de entrada forzada.

Ventajas operativas

A pesar de sus limitaciones —alto coste de mantenimiento, menor capacidad de carga comparada con buques de desembarco tradicionales y escasa autonomía en mar abierto—, los Zubr ofrecen ventajas significativas en un escenario de alta intensidad.

Su diseño les permite evitar ciertas amenazas habituales en operaciones anfibias, como campos de minas navales, y acceder a zonas costeras inaccesibles para otros medios.

Además, su velocidad facilita múltiples rotaciones en un periodo reducido de tiempo, lo que podría permitir a China trasladar tropas y material crítico a través del estrecho de Taiwán en cuestión de horas.

Estas características los convierten en un multiplicador de fuerza en un hipotético escenario de invasión, donde la rapidez y la sorpresa son factores determinantes.

Indicador estratégico

La expansión de esta flota no ha pasado inadvertida entre los analistas de defensa.

Aunque Pekín mantiene una estricta opacidad sobre el alcance real de sus programas navales, la producción en serie de estos aerodeslizadores sugiere una estrategia planificada con vistas a operaciones anfibias de gran envergadura.

Si bien el número final de unidades previstas sigue siendo desconocido, estimaciones razonables sitúan el objetivo entre 10 y 12 buques, con capacidad industrial suficiente para ampliarlo si fuese necesario.

En un entorno regional cada vez más competitivo —marcado por la disputa en el mar de China Meridional y la presión sobre Taiwán—, estas plataformas podrían convertirse en un componente clave dentro del concepto chino de “negación de acceso” y proyección expedicionaria.