Submarino KSS-III

Submarino KSS-III Hanwha Ocean

Observatorio de la Defensa

Corea del Sur y Alemania avivan su disputa por venderle 12 submarinos a Canadá: 35.000 millones de euros en juego

Hanwha Ocean y TKMS han sellado sendos acuerdos de cooperación con la industria canadiense. Ottawa anunciará al ganador el próximo junio.

Más información: Corea del Sur toma la delantera en la contienda por vender submarinos a Filipinas, en la que también compite Navantia

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Las claves

Corea del Sur y Alemania compiten por un contrato de 35.000 millones de euros para suministrar 12 submarinos a la Marina canadiense.

Hanwha Ocean (Corea) ha firmado acuerdos con empresas y universidades canadienses, además de una alianza clave con Babcock para favorecer la transferencia de conocimiento y empleo local.

TKMS (Alemania) propone el submarino Tipo 212CD y ha creado alianzas con empresas canadienses como CAE y Marmen para formación y fabricación de componentes.

El primer ministro canadiense subraya la intención de diversificar alianzas en defensa, alejándose de la dependencia tradicional de Estados Unidos.

La competencia por hacerse con el jugoso programa de submarinos del Gobierno canadiense se ha intensificado ya en su recta final. La surcoreana Hanwha Ocean y la alemana TKMS -las únicas contendientes tras quedar eliminadas Navantia y la francesa Naval Group- juegan sus últimas cartas para hacerse con el contrato valorado en 35.000 millones de euros. La decisión de Ottawa se espera para este junio.

Pese a que las ofertas finales fueron presentadas a principios de marzo, ambas compañías están lejos de cesar en sus esfuerzos y estrategias con el fin de salir victoriosas de la pugna por suministrar a la Real Marina Canadiense 12 submarinos diésel-eléctricos.

En este sentido, días atrás, Hanwha cerró ocho acuerdos de colaboración con empresas y universidades canadienses, en búsqueda de estrechar lazos con el sector naval local y establecer alianzas industriales de cara a la construcción de los sumergibles.

Los acuerdos rubricados, han subrayado desde la entidad surcoreana, reúnen la innovación canadiense en áreas como la acústica submarina, los sistemas de navegación, los sistemas eléctricos, las tecnologías marítimas habilitadas por IA y la investigación avanzada y el desarrollo de la fuerza laboral.

Sin embargo, el gran acuerdo alcanzado por la compañía asiática ha sido con Babcock. El gigante británico de la defensa es el actual responsable del mantenimiento de los submarinos clase Victoria de Canadá, precisamente, la flota que se busca reemplazar con la futura docena de buques.

Submarino KSS-III

Submarino KSS-III Ministerio de Defensa de Corea del Sur

Mediante esta asociación, las empresas han establecido un marco de apoyo que posibilitará el empleo a largo plazo del personal que a día de hoy trabaja en el soporte de los sumergibles canadienses, con la consecuente transferencia de conocimientos e integración en la cadena de suministro.

Hanwha ofrece a la fuerza naval canadiense su sumergible KSS-III. La embarcación tiene una eslora aproximada de 89,4 metros y una manga de 9,7 metros, con un desplazamiento de unas 4.000 toneladas en inmersión y cuenta con diez celdas de lanzamiento vertical, además de seis tubos lanzadores de 533 mm.

El submarino surcoreano combina propulsión independiente del aire con baterías de iones de litio de alta capacidad, lo que aumenta la autonomía silenciosa y mejora las tácticas de velocidad y deriva, a la vez que reduce el mantenimiento en comparación con los sistemas tradicionales de plomo-ácido.

El armamento previsto para esta embarcación incluye los torpedos pesados ​​Tiger Shark del LIG Nex1, la familia de misiles SSM-700K C-Star y capacidad de lanzamiento vertical para el misil balístico Hyunmoo-4. Además, el submarino puede alcanzar una velocidad de 12 nudos en superficie y de 20 nudos en inmersión. Presenta una autonomía de crucero de alrededor de 10.000 millas náuticas y precisa de una tripulación de 50 personas.

La oferta germana

Por su parte, TKMS ofrece a la marina del país norteamericano su modelo Tipo 212CD, desarrollado conjuntamente entre Alemania y Noruega para operaciones sigilosas en el Mar del Norte y el Ártico, es decir, un escenario similar a aquel en el que se desplegarán los buques canadienses.

Con 73 metros de eslora y unas 2.500 toneladas de desplazamiento en superficie (cerca de 2.800 en inmersión), el Tipo 212CD supera en tamaño al Tipo 212A, lo que se traduce en mayor autonomía y capacidad de carga. Asimismo, integra un conjunto de sonares de alto rendimiento, con un número de canales receptores muy superior al de generaciones anteriores.

Submarino Tipo 212

Submarino Tipo 212 TKMS

TKMS también ha establecido alianzas con empresas canadienses. Es el caso, por ejemplo, de la compañía CAE, que persigue el desarrollo de soluciones de entrenamiento y simulación para las tripulaciones de los futuros sumergibles.

El acuerdo, según han detallado desde la compañía germana, también contempla la posibilidad de explorar futuras colaboraciones en programas navales internacionales y de exportación que incluyan componentes de formación y simulación.

Previamente, TKMS selló un acuerdo con la también canadiense Marmen para la fabricación de componentes para los sumergibles. Así, de caer el contrato en manos del constructor naval alemán, Marmen construirá algunas secciones específicas del buque y estará a cargo de algunos ensamblajes de complejidad.

En visita oficial a Noruega. el primer ministro de Canadá, Mark Carney, destacó este fin de semana que su país busca ampliar sus asociaciones en materia de defensa más allá de Estados Unidos.

"Históricamente, cuando Canadá ha hecho adquisiciones de defensa en EEUU, 77 céntimos de cada dólar han ido a parar a EEUU, esto no es un modo eficaz de desarrollar nuestra industria ni de proteger a nuestra gente", ha señalado Carney. "Por eso lo que estamos haciendo es mirar más alianzas en un rango más amplio de países".

No obstante, el mandatario rechazó pronunciarse sobre el programa de submarinos, pero sí puso de relieve que los países nórdicos "son socios naturales" de Canadá en lo que respecta a la seguridad del Ártico.