F-35 estadounidense

F-35 estadounidense Nicholas Rupiper / USAF

Observatorio de la Defensa

EEUU amenaza a Canadá con repensar el NORAD si opta por comprar los cazas suecos Gripen en lugar de los F-35

Si Ottawa adquiere cazas suecos Gripen obligaría a replantear el funcionamiento del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD).

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El embajador de Donald Trump en Canadá lanzó una nueva advertencia —más cercana a una amenaza— sobre las posibles repercusiones para el pacto de defensa continental si Ottawa decide no continuar con la compra de 88 aviones de combate F-35 comprometidos y opta finalmente por los cazas Gripen suecos.

El embajador de Estados Unidos en Canadá, Pete Hoekstra, advirtió que el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD, por sus siglas en inglés) "tendría que modificarse”. “Si Canadá ya no va a proporcionar esa [capacidad], entonces tenemos que llenar esos vacíos”, señaló.

Asimismo insistió en que Washington probablemente adquiriría más F-35 para su propia fuerza aérea y aumentaría la frecuencia de vuelos de estos aviones hacia el espacio aéreo canadiense para hacer frente a posibles amenazas.

Asi lo aseguró Hoekstra en una entrevista exclusiva con CBC News realizada en la base aérea Luke, en Arizona.

El NORAD es una alianza militar binacional de larga data encargada de vigilar amenazas aéreas y permitir que el avión más cercano, ya sea canadiense o estadounidense, responda a incidentes.

En los últimos años, aeronaves de EEUU ya han operado en territorio canadiense, como ocurrió en septiembre cerca de Calgary tras una amenaza de bomba contra un avión comercial alemán, o en 2023 durante el derribo de un globo sospechoso sobre Yukón.

Aunque Hoekstra calificó la relación de defensa actual como “extraordinaria”, advirtió que las intervenciones estadounidenses sobre Canadá aumentarían si el país no amplía su compra más allá de los 16 F-35 ya encargados.

En 2023, Canadá inició un programa de adquisición de 88 cazas de quinta generación F-35, fabricados por Lockheed Martin. De ellos, solo 16 formaron parte de una orden de compra en firme que planea incorporar entre 2028 y 2032.

El diplomático insistió en que una eventual decisión de Canadá de adquirir cazas Gripen de fabricación sueca también obligaría a replantear el funcionamiento del NORAD, al considerar que se trataría de “un producto inferior que no es tan intercambiable ni interoperable como el F-35”.

Cazas Gripen

Por su parte, el exasesor de seguridad nacional de Canadá, Vincent Rigby, calificó los comentarios del embajador como “claramente una táctica de presión política para forzar la mano del gobierno canadiense”.

A su juicio, “este es otro comentario improvisado del embajador”, y agregó que “no puede ser ignorado, pero tampoco debe tomarse como una verdad absoluta ni por parte de la administración ni del Pentágono”.

El debate se da en un contexto más amplio de cuestionamientos al programa F-35 por parte de algunos aliados. En Dinamarca, el presidente del comité de defensa del Parlamento, Rasmus Jarlov, expresó “segundas dudas” sobre la aeronave y advirtió a Canadá que "elija otro caza".

Jarlov sostuvo que “están en reparación aproximadamente la mitad del tiempo o incluso más, por lo que los estadounidenses tienen todo el poder de destruir realmente nuestra fuerza aérea simplemente cerrando el suministro de [repuestos]”, según CBS.

Una encuesta de Ekos Politics reveló un fuerte respaldo de la opinión pública canadiense , un 72%, a la posibilidad de incluir el Gripen sueco, fabricados por Saab, a la flota de cazas canadiense, ya sea cambiando a este avión para todas las compras futuras o manteniendo una flota mixta de Gripens y F-35.

Al ser consultado sobre las preocupaciones de algunos canadienses que ven a Estados Unidos como una amenaza —en medio de las declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha llegado a referirse a Canadá como el “estado 51” y a sugerir la anexión de Groenlandia—, Hoekstra rechazó esas percepciones y aseguró tajante: “Eso es una locura. No somos una amenaza”.