Antonio Navarro, presidente ejecutivo de Miriad Global.

Antonio Navarro, presidente ejecutivo de Miriad Global. Yolanda Rodríguez

Observatorio de la Defensa

Antonio Navarro (Miriad): “Queremos ser Tier 1 europeo en vehículos autónomos”

"La soberanía tecnológica es clave no solo para la defensa, sino también para revitalizar la industria nacional y generar empleo cualificado".

Más información: Funditec impulsa Miriad Global, un nuevo actor industrial para reforzar la autonomía tecnológica en defensa

Publicada

La industria de defensa europea afronta uno de los mayores procesos de transformación de su historia reciente, impulsada por la guerra en Ucrania, el refuerzo de la autonomía estratégica y una inversión sin precedentes en nuevos programas militares.

En este contexto surge Miriad Global, una compañía española con capital íntegramente nacional, especializada en vehículos terrestres no tripulados y en el desarrollo de tecnologías avanzadas de inteligencia artificial, nacida en el ecosistema tecnológico de la Fundación Funditec.

Su presidente ejecutivo, Antonio Navarro, explica a EL ESPAÑOL la ambición de la empresa por "convertirse en un Tier 1 europeo en vehículos autónomos", el papel que puede desempeñar España en la nueva defensa continental y por qué la IA y la electrónica marcarán el futuro del campo de batalla.

La nueva compañía se orienta a cubrir un vacío clave en un momento de elevada presión productiva y crecimiento de la demanda de soluciones propias en Europa.

Y subraya que sus soluciones están diseñadas desde arquitecturas abiertas y alineadas con los estándares OTAN de interoperabilidad, lo que facilita su participación en programas nacionales y proyectos multinacionales dentro de Europa.

"Somos ambiciosos, pero también conscientes de que la industria exige competitividad en costes, plazos y capacidades. Estamos preparados para ello", asegura Navarro.

Antonio Navarro: Crear una empresa de defensa desde cero es extremadamente complejo, por lo que optamos por una estrategia pragmática: tomar participaciones mayoritarias de unidades productivas ya existentes.

Antonio Navarro: Crear una empresa de defensa desde cero es extremadamente complejo, por lo que optamos por una estrategia pragmática: tomar participaciones mayoritarias de unidades productivas ya existentes. Yolanda Rodríguez

¿Qué es Miriad Global y qué la diferencia de otras compañías?

Miriad Global es una empresa de defensa creada con un objetivo muy claro: industrializar capacidades tecnológicas avanzadas en inteligencia artificial y electrónica y aplicarlas directamente al ámbito de la defensa.

Estas capacidades no nacen de cero, sino que proceden de nuestro principal accionista, la Fundación Funditec, una fundación tecnológica que durante años ha desarrollado conocimiento profundo en estos campos.

Hace aproximadamente dos años decidimos que había llegado el momento de dar el salto del laboratorio a la industria. Veníamos trabajando en inteligencia artificial, electrónica y ciberseguridad, y entendimos que ese conocimiento tenía una aplicación directa en defensa, especialmente en un contexto geopolítico cada vez más complejo.

A partir de ahí diseñamos un plan estratégico muy enfocado en los vehículos terrestres no tripulados (UGVs), completamente autónomos, como eje central de nuestra actividad.

Crear una empresa de defensa desde cero es extremadamente complejo, por lo que optamos por una estrategia pragmática: tomar participaciones mayoritarias de unidades productivas ya existentes.

La primera fue una ingeniería que ya trabajaba para el sector de defensa, lo que nos permitió acelerar el proceso y constituir Miriad Global con una base sólida. Desde entonces, nuestro foco ha estado muy claro: reforzar las capacidades industriales, porque sin industria no hay defensa posible.

La tecnología que hemos desarrollado no existe hoy en el mercado. No hay un producto equivalente. Esa es la razón por la que se nos abren puertas en países como Portugal, Ucrania y en distintos foros europeos.

Hemos esperado al momento adecuado para desarrollar esta tecnología porque ahora existen los componentes necesarios para hacerla viable.

La guerra ha cambiado y el futuro de la defensa pasa por la electrónica, la inteligencia artificial y los sistemas autónomos. Ahí es donde Miriad quiere estar.

¿En qué punto se encuentra ese proceso de industrialización?

Estamos en una fase muy avanzada. Actualmente estamos cerrando la integración de una compañía de electrónica que se integrará dentro del grupo como Miriad Electronics.

Esperamos que esta operación quede cerrada dentro del primer trimestre del año. Se trata de un paso estratégico fundamental porque refuerza nuestra capacidad para desarrollar y fabricar tecnología crítica de forma autónoma.

Taurus es un vehículo terrestre no tripulado (UGV) de clase media 6×6 diseñado para misiones de defensa exigentes y operaciones críticas de seguridad civil.

Taurus es un vehículo terrestre no tripulado (UGV) de clase media 6×6 diseñado para misiones de defensa exigentes y operaciones críticas de seguridad civil.

Además, estamos cerrando acuerdos de coproducción industrial con un actor muy relevante a nivel nacional, lo que nos permitirá escalar la fabricación de nuestros sistemas. Ya hemos firmado también un acuerdo para la construcción del blindaje de nuestro primer vehículo autónomo, el Taurus (Tactical Autonomous Unmanned Reconnaissance and Utility System), lo que completa el ciclo industrial necesario para competir en el mercado.

Miriad es una compañía 100 % española, con capital íntegramente nacional. No tenemos intención de dar entrada a capital extranjero porque creemos firmemente que la soberanía industrial y tecnológica es un activo estratégico, especialmente en el sector de la defensa.

¿Cuáles son los próximos pasos inmediatos?

Nuestro objetivo es posicionarnos como Tier 1 europeo en vehículos autónomos. No solo a nivel nacional, sino internacional. Ya estamos manteniendo reuniones con otros países europeos que han recibido fondos comunitarios y estamos presentando nuestros productos fuera de España.

Estamos preparando una presentación pública de nuestros productos en nuestras instalaciones de San Fernando de Henares, probablemente a finales de febrero, donde contamos con 1.500 metros cuadrados de capacidad industrial.

Allí presentaremos el Taurus con una maqueta a escala 1:1 y contaremos con representantes institucionales, del sector y de los medios de comunicación.

La soberanía tecnológica es un concepto muy presente en Europa. ¿Cómo lo aplican?

Para nosotros no es un concepto teórico, sino una realidad operativa. Las tecnologías que desarrollamos —tanto en inteligencia artificial como en electrónica— son propias.

No subcontratamos el desarrollo tecnológico, salvo la compra de determinados componentes electrónicos que, lógicamente, deben adquirirse en el exterior.

Aproximadamente el 80 % de nuestras capacidades industriales son internas, y el resto europeo, eso es deliberado. Existe una clara voluntad política, tanto en España como en Europa, de reducir la dependencia de terceros países como Estados Unidos, China o Israel.

Evidentemente, estas relaciones no se pueden romper de un día para otro, pero sí se puede construir una base propia que garantice autonomía en decisiones estratégicas con empresas como Miriad.

La soberanía tecnológica es clave no solo para la defensa, sino también para revitalizar la industria nacional y generar empleo cualificado.

Europa ha decidido invertir masivamente en defensa. ¿Cree que España está preparada?

España tiene capacidades más que suficientes para jugar un papel relevante en la defensa europea. Contamos con una base de conocimiento extraordinaria, con ingenieros, científicos y técnicos de primer nivel. El problema no es la falta de talento ni de tecnología, sino la organización del ecosistema industrial.

Nunca se habían lanzado tantos programas de defensa al mismo tiempo. Hay financiación —y habrá más—, pero ahora el reto es ordenar la industria. Es necesario coordinar grandes empresas tractoras con una red de medianas y pequeñas compañías, algo que ya hemos hecho con éxito en sectores como la automoción.

Es un proceso complejo porque llega de golpe a una industria que llevaba años con una actividad muy limitada en Europa. Es, como suelo decir, un “bendito problema”, pero requiere planificación, coordinación y visión a largo plazo.

La guerra de Ucrania ha marcado un antes y un después. ¿Qué lecciones puede extraer la industria?

Ucrania ha cambiado por completo el paradigma de la guerra moderna. Hoy la electrónica, la inteligencia artificial y los sistemas autónomos tienen un peso enorme en el campo de batalla.

Los drones, los UGVs y los sistemas no tripulados están sustituyendo progresivamente a los soldados en la primera línea.

En nuestro caso, mantenemos relación directa con el ejército ucraniano. Hemos presentado uno de nuestros vehículos, que ha despertado un gran interés, y hemos firmado acuerdos para producir allí y transferir tecnología.

Ucrania se ha convertido en un laboratorio real, donde los ciclos de desarrollo se acortan drásticamente porque las necesidades son inmediatas.

¿Cuál es su estrategia?

Nuestra estrategia es muy clara: especialización absoluta en vehículos autónomos. No queremos fabricar tanques ni competir en ámbitos donde ya existen grandes actores consolidados como Indra, Escribano o GDELS.

Nuestro valor añadido está en desarrollar tecnologías nuevas y disruptivas, que es exactamente lo que Europa está demandando.

Contamos con un equipo de 40 doctores en inteligencia artificial que trabajan en los módulos que permiten el funcionamiento autónomo de nuestros UGVs, y una plantilla total de 150 personas, repartidas entre San Fernando de Henares, Carabanchel, Málaga y Getafe.

La parte de ingeniería y conceptualización ya está hecha; ahora estamos reforzando la industrialización para poder fabricar en volumen cuando el mercado lo requiera.

Además del Taurus, ¿con qué otros productos compiten ahora en el mercado?

Disponemos de un catálogo completo que puede consultarse en nuestra web. Incluye vehículos como Taurus, Aries y Rhinos, Neuron, Falcon, todos ellos UGVs diseñados para distintos escenarios operativos.

Además, estamos desarrollando un vehículo autónomo anfibio para infantería, para crear barreras antidrones en la playa y realizar operaciones de reconocimiento sin exponer soldados.

También trabajamos en sistemas aéreos no tripulados orientados al reconocimiento. Todos nuestros productos responden a las nuevas necesidades derivadas del cambio en la forma de hacer la guerra.

Para todo esto es imprescindible contar con apoyos

Sí. Hemos presentado nuestros productos en distintos foros oficiales y mantenemos relación con el Ministerio de Defensa. Creemos firmemente que la industria de defensa debe ser colaborativa. Solo así se puede competir con los grandes actores europeos.

Habrá más programas, más financiación y más oportunidades, pero es imprescindible que el ecosistema industrial esté bien coordinado para aprovecharlas.