La gallega Vig-Sec Drone cierra una ronda de 1 millón de euros y pone su vista en la OTAN

La gallega Vig-Sec Drone cierra una ronda de 1 millón de euros y pone su vista en la OTAN Cedida

Observatorio de la Defensa

Vig-Sec Drone, la compañía gallega elegida por la OTAN: "Separamos drones y aviones en espacio aéreo de combate"

La empresa, con sede en Nigrán (Pontevedra), ha sido elegida por la OTAN para la aceleradora DIANA junto a otras 5 representantes españolas.

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Las claves

Vig-Sec Drone, con sede en Nigrán, ha sido seleccionada por la OTAN para el programa DIANA junto a otras cinco empresas españolas.

La compañía ha desarrollado una tecnología que permite separar y coordinar drones y aeronaves tripuladas en el mismo espacio aéreo, mejorando la seguridad y eficiencia en operaciones de combate y emergencias.

El sistema Acre de Vig-Sec Drone utiliza algoritmos para crear compartimentos tridimensionales y reconfigurar el espacio aéreo en tiempo real, permitiendo operar simultáneamente distintos tipos de aeronaves.

El CEO, Rubén Gil, destaca que esta tecnología es adaptable a las necesidades de cualquier país miembro de la OTAN y planean realizar demostraciones con aeronaves tripuladas y no tripuladas.

Como cada año, la OTAN elige una serie de compañías de los países de la Alianza para incluirlas en el programa DIANA. Para el recién estrenado 2026, la representación española asciende a 6 empresas.

Fossa Systems, XRF, Atom H2, Kreios Space y Vig-Sec Drone son las seleccionadas para recibir el apoyo de la organización atlántica.

Esta última tiene su centro de operaciones en la localidad pontevedresa de Nigrán, desde donde su cofundador y CEO Rubén Gil atiende a EL ESPAÑOL para contarnos su tecnología y las ventajas que proporciona DIANA.

Rubén Gil es militar de carrera, ahora en situación de excedencia, y prestó servicio dentro del Mando de Operaciones Especiales. Su último destino antes de pausar su vida en el Ejército fue Afganistán, donde dirigía el equipo de drones.

Esta experiencia en primera línea le permitió identificar ciertas necesidades operativas claves en la gestión del complejo espacio aéreo en el campo.

"No se utilizaban drones de las categorías micro y mini en las capas inferiores porque no podían operar en el mismo espacio aéreo que los aviones de combate o los helicópteros", asegura Rubén Gil a este periódico.

Ante este reto operativo, que dejaba en tierra a los drones más pequeños durante buena parte del tiempo, "diseñé unos procedimientos que nos permitieran poder volar estos UAVs, fue muy disruptivo", señala Gil.

Rubén Gil, CEO y cofundador de Vig-Sec Drone

Rubén Gil, CEO y cofundador de Vig-Sec Drone Cedida

De regreso en España, en 2021 "empezamos a ver que esa misma necesidad se abría en entornos de emergencia, como incendios forestales donde hacen falta helicópteros para hacer descargas de agua".

Básicamente, este escenario se experimenta en cualquier espacio aéreo donde tanto los drones como las aeronaves tripuladas tengan papeles esenciales.

"Hoy por hoy, todavía no se pueden operar ambos de forma simultánea porque no es seguro", afirma. Desde el punto de vista tecnológico, "no se ven y no tenemos la capacidad de asegurar que el piloto no vaya a colisionar contra un dron".

Una vez con la solución en mente, Vig-Sec Drone comenzó a incorporar personal a su plantilla para "traducir" la idea a los algoritmos "que son lo que nos diferencia".

Espacio aéreo compartido

"Son pequeños compartimentos tridimensionales" adjudicados a cada una de las aeronaves —tripuladas o no— presentes en un mismo espacio aéreo para mantenerlas separadas.

Estos espacios, que también tienen en cuenta el factor tiempo para calcular su posición en cada momento, corresponden con la unidad mínima de área segura necesaria para que puedan operar.

El operador encargado del sistema cuenta con algoritmos que recomiendan las acciones a tomar para garantizar la seguridad y la posibilidad de gestionar de forma manual el tráfico aéreo de la zona.

"Es como el Tetris, tenemos las piezas y sabemos qué hacer para que no se solapen en un mismo lugar en un determinado momento y no colisionen las aeronaves".

Sin embargo, según ha comentado Rubén Gil a este periódico, lo que les hace "realmente disruptivos a nivel mundial" es la "capacidad de reconfigurar ese espacio aéreo de forma dinámica, en tiempo real según las necesidades".

El ejemplo que pone el cofundador de la compañía es el de un helicóptero tripulado que se dirige a una emergencia y tiene que ir esquivando obstáculos mientras en el mismo espacio aéreo se encuentran volando drones.

"Lo que hacemos nosotros es que, en base a nuestros algoritmos, el sistema calcula dónde está el helicóptero y cuáles son las reacciones humanas más previsibles".

La tecnología, denominada comercialmente Acre, va dibujando la trayectoria de la aeronave tripulada en tiempo real y comunica al resto de usuarios del espacio aéreo —drones u otras plataformas tripuladas— si tienen que ascender, descender, desplazarse o, incluso, cancelar el vuelo para no interferir.

Visión Conjunta del sistema ACRE de Vig-Sec Drone

Visión Conjunta del sistema ACRE de Vig-Sec Drone Cedida

"Todo esto lo hace, a su vez, consultando de forma autónoma al resto de efectivos aéreos de la zona, incluidos drones y tripulados" para que la coordinación sea más efectiva.

Con ello "conseguimos una alta eficiencia del espacio aéreo en tiempo real", asegura Rubén Gil.

Todas las aeronaves presentes en el espacio aéreo con sistema Acre están permanentemente monitorizadas para que puedan convivir en sus misiones particulares. De hecho, "podemos incluir incluso municiones".

Esta última herramienta es también clave en los escenarios más disputados. "Por ejemplo, misiles o morteros que, en un momento dado, tengan que cruzar el espacio aéreo".

Otro de los puntos clave de Acre es que siempre hay un humano monitorizando y tomando decisiones, algo clave. "Nosotros le presentamos el problema resuelto con las diferentes opciones para que el operador decida".

"Es un controlador aéreo para operaciones de combate y emergencias", recalca.

Participación en DIANA

Ser seleccionados para el programa DIANA de la OTAN "nos permite hacer validaciones con las necesidades reales que tiene cada uno de los Ejércitos", asegura Rubén Gil.

"A pesar de que el mundo militar puede parecer homogéneo, lo cierto es que cada país cuenta con diferentes sistemas que pueden ser estandarizados o de carácter únicamente nacional".

Drones de Vig-Sec

Drones de Vig-Sec Cedida

Esto permite a Vig-Sec Drone ser "agnósticos a la tecnología y adaptarnos a las necesidades de cualquier país" de la Alianza Atlántica.

Otro punto esencial que destaca el CEO es que "es el mejor escaparate". La intención que tienen desde la compañía es realizar varias demostraciones tecnológicas a los Aliados durante este primer semestre.

"Demostraciones reales con aeronaves tripuladas y no tripuladas", señala Gil. Algo que ya han realizado para las Fuerzas Armadas españolas en anteriores ocasiones.