Dron Reaper lanzando un misil

Dron Reaper lanzando un misil US Army

Observatorio de la Defensa

Taiwán padece la guerra de Irán: EEUU retrasa el envío de drones 'Reaper' a Taipéi para suplir su propia flota caída en combate

Si se suman las bajas sufridas a manos de los hutíes en Yemen, el Pentágono ya ha perdido cerca del 10% de todos sus sistemas Reaper.

Más información: La guerra de Irán encumbra a la industria militar surcoreana tras el éxito del 'Cheongung II' en la defensa aérea de Emiratos

Publicada

Las claves

EEUU ha retrasado la entrega de drones MQ-9 Reaper a Taiwán para reponer su propia flota, afectada por pérdidas en la guerra contra Irán.

La Fuerza Aérea estadounidense ha perdido cerca del 10% de sus drones Reaper debido a derribos en Irán y Yemen, lo que ha impactado su inventario.

El contrato firmado por Taiwán en 2020 para adquirir cuatro MQ-9 Reaper experimenta "serios retrasos", con las primeras entregas previstas para la segunda mitad de 2024 y el resto en 2027.

El MQ-9 Reaper es clave para las capacidades de inteligencia y vigilancia de Taiwán, pero su vulnerabilidad ante defensas aéreas limita su operatividad en escenarios de alto riesgo.

Taiwán ya sabe que deberá armarse de paciencia para poder contar con sus nuevas aeronaves no tripuladas MQ-9 Reaper adquirida a EEUU. Esto debido a que Washington ha decidido priorizar la reposición de su propia flota de estos drones, después de haber perdido al menos una decena en la guerra contra Irán.

Como consecuencia, el contrato rubricado con Taipéi experimentará "serios retrasos", según han adelantado los medios del país asiático.

Los Reaper de la US Air Force (USAF) están desempeñando un papel fundamental en la operación 'Furia Épica' contra Teherán. Estos sistemas, desarrollados por General Atomics, mantienen múltiples órbitas permanentes, combinando misiones de vigilancia, designación de objetivos y ataque directo contra lanzadores de misiles y plataformas aéreas iraníes.

No obstante, según han confirmado desde el Pentágono a la prensa estadounidense, ​Irán ha logrado derribar en torno a una decena de estos aviones.

Unas pérdidas que, sumadas a las sufridas desde 2023 a manos de los hutíes en Yemen, podrían haber supuesto para la USAF la pérdida de cerca del 10% de su flota de drones Reaper.

Estas bajas han permitido preservar la aviación tripulada, pero al coste de consumir rápidamente un inventario que llevó años construir.

La necesidad de mantener una densidad elevada de órbitas sobre Irán, con relevos casi continuos, obliga a sostener un ritmo de salidas que acelera el desgaste de la flota y reduce el margen para cumplir con compromisos de exportación ya firmados.

Dron Reaper

Dron Reaper GA-ASI

En este sentido, Taiwán acordó, en 2020, la compra de cuatro MQ‑9 para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) como parte de una estrategia para reforzar su vigilancia marítima y terrestre ante la amenaza de una invasión por parte de China.

El paquete incluye no solo los UAV, sino también estaciones de control en tierra, repuestos y otros equipos asociados, con un coste global comunicado en torno a los 684 millones de dólares (598 millones de euros).

La hoja de ruta original preveía completar el contrato en 2025, pero sucesivos ajustes han desplazado la entrega de las dos primeras unidades a la segunda mitad de este año y la de los dos aparatos restantes ya en 2027, según confirmó la propia Fuerza Aérea taiwanesa ante el parlamento del país.

En sus documentos presupuestarios, Taipéi destaca al MQ‑9 como un multiplicador de inteligencia en tiempo de paz y de guerra, capaz de proporcionar reconocimiento en tiempo real, apoyar operaciones defensivas, disuadir y romper el ritmo operativo enemigo.

UAV MQ-9 Reaper

UAV MQ-9 Reaper LT. Col. Leslie Pratt Wikipedia Commons

Sin embargo, no sólo Taipéi ha visto afectadas sus capacidades militares y defensivas a raíz del conflicto de EEUU e Israel contra el régimen de los Ayatolás.

Clientes de defensa de todo el mundo han recibido solicitudes para devolver o retrasar misiles tierra‑aire y municiones guiadas. Corea del Sur, por ejemplo, se ha visto afectado por la retirada de su territorio de sistemas antiaéreos THAAD, desplegados en la frontera con su vecino del norte.

Potente, pero vulnerable

El MQ‑9 combina una gran autonomía con una carga útil considerable, lo que lo convierte en un activo de persistencia más que en un vector de penetración.

Puede permanecer más de 27 horas en vuelo con configuraciones típicas, operar a altitudes superiores a los 9.000 metros y transportar hasta alrededor de 1.700 kg de armamento y sensores, entre ellos misiles AGM‑114 Hellfire, bombas guiadas GBU‑12/GBU‑49 Paveway y JDAM de 500 libras como las GBU‑38 y GBU‑54.

En paralelo, el paquete de misión integra sensores EO/IR, designadores láser, radares de vigilancia marítima y radares de apertura sintética como el Lynx, capaces de generar imágenes de alta resolución incluso en condiciones de humo, polvo o mal tiempo.

Esta arquitectura lo hace idóneo para misiones ISR persistentes, vigilancia marítima, apoyo cercano a fuerzas en tierra y guiado de municiones de otras aeronaves, un papel que está desempeñando con intensidad sobre Irán.

Sin embargo, esa combinación de gran envergadura, velocidad subsónica moderada y baja maniobrabilidad deja al Reaper expuesto frente a defensas aéreas incluso de nivel medio, que han demostrado ser capaces de batirlo con relativa frecuencia.