Ursula von der Leyen y Charles Michel, durante la última cumbre con los Balcanes en febrero

Ursula von der Leyen y Charles Michel, durante la última cumbre con los Balcanes en febrero UE

Europa

La UE desbloquea su ampliación hacia los Balcanes en plena crisis del coronavirus

Los Estados miembros acuerdan empezar a negociar con Albania y Macedonia del Norte tras superar las reticencias de Francia.

25 marzo, 2020 02:35
Bruselas

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Si bien es cierto que la descoordinación, la lentitud y las divisiones han lastrado la respuesta general de la Unión Europea al coronavirus, en algunos ámbitos la crisis está sirviendo para desbloquear y acelerar la toma de decisiones que llevaban meses atascadas. Así ha ocurrido con la estrategia para acoger en el club comunitario a los países de los Balcanes: los ministros de Asuntos Europeos de los Veintisiete acaban de acordar el inicio de negociaciones de adhesión con Albania y Macedonia del Norte, superando el veto persistente de Francia. 

"Estamos preparados para tomar decisiones estratégicas incluso en circunstancias difíciles como las actuales", se ha felicitado el comisario de Ampliación, el húngaro Olivér Várhelyi. "Es una buena noticia para estos países, el resto de la región y el conjunto de la UE. Albania y Macedonia del Norte han llevado a cabo reformas cruciales para llegar a este punto. Estoy contento de compartir la alegría con mis amigos de los Balcanes", ha dicho el jefe de la diplomacia comunitaria, Josep Borrell.

"En medio de una crisis, la UE ha superado sus divisiones y ha demostrado una auténtica solidaridad con nuestros amigos y socios. Celebro la tardía decisión de abrir negociaciones de adhesión con Albania y Macedonia del Norte y lamento que hayamos tenido que esperar hasta ahora para dar este paso importante", ha señalado el presidente de la comisión de Asuntos Exteriores de la Eurocámara, David McAllister.

No obstante, la decisión de este martes no incluye una fecha concreta para el inicio de las negociaciones. Macedonia del Norte podría empezar en los próximos meses, pero en el caso de Albania, la UE ha fijado condiciones adicionales. En particular, exige a Tirana reforzar la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, así como nuevas medidas para garantizar la independencia del poder judicial. En ambos casos, las negociaciones de adhesión durarán años.

En todo caso, la UE ha decidido dar un acelerón en plena crisis del coronavirus tras constatar que está en juego su área de influencia en el vecindario más próximo. Bruselas quiere evitar que los Balcanes caigan en la esfera de atracción de otras potencias como Rusia o China, que tratan de ganar peso en la región. Una lucha de poder que se ha agravado durante la pandemia.

Por ejemplo, el presidente serbio, Aleksander Vucic, se quejó la semana pasada de la falta de solidaridad de la UE en la lucha contra el coronavirus y elogió la ayuda suministrada por Pekín. Borrell ha tenido que llamarle para darle garantías de que Bruselas no dejará caer a Serbia.

Por su parte, el comisario de Ampliación ha asegurado este martes que la UE "está trabajando duro" para apoyar a los Balcanes en la respuesta a la pandemia. De momento, Bruselas ha movilizado 30 millones de euros en apoyo rápido para adquirir equipamiento médico. Además, estudiará medidas adicionales para amortiguar el impacto económico negativo  de la crisis, asegura Várhelyi. 

El impulso definitivo del coronavirus

La luz verde de la UE para empezar a negociar con Macedonia y Albania estaba prevista para octubre del año pasado. Con el fin de lograr la bendición de Bruselas, el primer ministro macedonio, Zoran Zaev, había alcanzado un acuerdo histórico con su homólogo griego, Alexis Tsipras, para cambiar el nombre oficial del país a Macedonia del Norte, poniendo fin a 27 años de disputa. El Ejecutivo comunitario certificó que los dos países habían hecho suficientes progresos en las reformas exigidas.

Pero el primer ministro francés, Emmanuel Macron, vetó la decisión. Alegó que Macedonia y Albania no cumplen las condiciones en materia de lucha contra la corrupción y el crimen organizado y que el proceso de ampliación de la UE no funcionaba y debía reestructurase antes de admitir a nuevos miembros. Otros países como Holanda, Dinamarca o también España tenían dudas sobre la preparación de Albania.

El ex presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, tachó el veto de "error histórico". Zaev se vio obligado a dimitir y a convocar elecciones anticipadas porque había prometido avances importantes en el camino hacia la UE a cambio de que la población aceptara el controvertido cambio de nombre. Los comicios en Macedonia estaban previstos para abril, pero han tenido que retrasarse por el coronavirus.

El nuevo Ejecutivo comunitario de Ursula von der Leyen ha presentado una nueva metodología para negociar con los países candidatos, cuya principal novedad es que facilitar paralizar o incluso dar marcha atrás en el diálogo si se incumplen las reformas exigidas. Pero ha sido la crisis del coronavirus la que ha dado el impulso definitivo al inicio de las negociaciones con Macedonia y Albania.

La UE ya había lanzado conversaciones con Serbia y Montenegro, así que ahora los rezagados de los Balcanes son Bosnia y Herzegovina, que presentó su solicitud de acceso en febrero de 2016; y Kosovo, que firmó un Acuerdo de Estabilización y Asociación en abril de ese mismo año. En el caso de Kosovo la situación es particularmente difícil porque hay cinco países -España, Chipre, Grecia, Rumanía y Eslovaquia- que no reconocen su declaración unilateral de independencia.