Milos Zeman, el principal candidato a la presidencia de la República Checa.

Milos Zeman, el principal candidato a la presidencia de la República Checa. EFE

Europa Elecciones presidenciales

Un euroescéptico para Chequia

El país celebra las elecciones presidenciales este viernes y sábado y el principal candidato es Milos Zeman, antiguo presidente del Partido Socialdemócrata y un controvertido político. 

Ocho millones de ciudadanos con derecho a voto acudirán a las urnas este viernes y sábado en la República Checa en la primera ronda de las elecciones presidenciales, en las que el actual jefe de Estado, Milos Zeman, parte como claro favorito. Se trata de las segundas elecciones presidenciales directas tras la caída del comunismo en 1989.

A estos comicios se presentan nueve candidatos y, según los últimos sondeos, el principal favorito es Zeman, antiguo presidente del Partido Socialdemócrata, con un estimado 32 % de intención de voto, aunque lejos del 50 % necesario para asegurar la presidencia en la primera ronda. Zeman, de 73 años, es un político controvertido pero muy popular en su país, que suele ir a la contra de sus homólogos europeos con sus polémicos comentarios. 

Quizás por eso no ha querido participar en debates electorales con sus rivales con el fin de evitar, según ha declarado, caer en descalificaciones de sus contrincantes, a los que dice no otorgar mucho crédito.

Entre otras declaraciones peliagudas, el presidente checo ha declarado abiertamente su aversión abierta al islam y al multiculturalismo. Zeman considera que es imposible integrar el islam en la cultura europea y califica la crisis de refugiados de 2015 en Europa como una "invasión organizada". Zeman ha advertido que la República Checa, hogar de 3.500 musulmanes en una población de 10,5 millones de personas según cifras oficiales, podría ser objetivo de un atentado yihadista y alentó a los checos a que se armen contra un posible "súper holocausto".

Además, es conocido por sus críticas a la Unión Europea (UE) y su buena relación con el presidente ruso, Vladímir Putin. Cuando, en 2014, Rusia decidió anexionar a Crimea,  el líder checo lo justificó como algo "inevitable". Zeman se ha posicionado también a favor del presidente de EEUU, Donald Trump, cuya decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel ve acertada.

En mayo de 2015, todavía en plena crisis de Crimea, Zeman fue el único jefe de Estado de un país miembro de la Unión Europea (UE) en participar en las festividades organizadas en la Plaza Roja de Moscú por el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Drahos, el proeuropeo

El segundo aspirante con más apoyos, con el 21%, es el independiente Jiri Drahos, químico y expresidente de la Academia de Ciencias de la República Checa, seguido por el también independiente Michal Horacek, con el 10%.

Drahos ha centrado su campaña en un mensaje claramente proeuropeo y ha prometido que bajo su dirección la República Checa, un país más bien euroescéptico, jugará un papel más activo dentro de la UE.

Además, el académico, de 68 años, defiende la idea de un "Estado seguro, que garantice la libertad de expresión", al tiempo que destaca que él nunca colaboró con el anterior régimen comunista, algo que le causó problemas profesionales.

Horacek, periodista, poeta, productor de música y empresario sin afiliación política, ha prometido a los electores ser diferente a los políticos actuales que, acusa, "se olvidan rápidamente de las preocupaciones de la gente".

Entre los restantes seis candidatos, aunque sin posibilidades de llegar a la segunda ronda, destaca el antiguo líder conservador y ex primer ministro Mirek Topolanek, cuyo Gobierno cayó por una moción de censura en plena presidencia checa de la UE en el primer semestre de 2009.

Alianza con el primer ministro

La campaña de estas presidenciales ha estado eclipsada por la formación del nuevo Gobierno checo, salido de las elecciones generales de octubre pasado, en los que se impuso con claridad, aunque sin mayoría, la populista Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO), del magnate multimillonario Andrej Babis.

El nuevo primer ministro es uno de los principales aliados de Zeman, quien a su vez le prometió todo tipo de facilidades en su proceso de investidura en el Parlamento, cuya primera votación de confianza se celebra este miércoles sin tener asegurado el apoyo parlamentario.

Los casi 15.000 colegios electorales de la República Checa permanecerán abiertos este viernes entre las 14.00 y las 22.00 hora local (13.00 a 21.00, hora española), y el sábado entre las 08.00 y 14.00 hora local (07.00 a 13.00, hora española). Los primeros resultados preliminares del escrutinio se conocerán el sábado por la tarde.

En el probable caso de que ningún candidato logre la mayoría absoluta, la segunda y definitiva ronda se celebrará los días 26 y 27 de enero.