La policía paraguaya dispara en la cara de un diputado opositor.

La policía paraguaya dispara en la cara de un diputado opositor.

América DISTURBIOS

La policía paraguaya dispara a la cara de un diputado opositor

Un agente disparó con su escopeta de pelotas de goma a apenas un metro de distancia del diputado Édgar Acosta, durante los disturbios del viernes delante del Congreso paraguayo.

Los violentos disturbios registrados este viernes en la capital de Paraguay, Asunción, por la polémica reforma constitucional, alcanzaron directamente a la clase política con la policía disparando un proyectil de goma a la cara del diputado liberal Édgar Acosta.

En el vídeo grabado en el lugar de los hechos se comprueba cómo un agente antidisturbios dispara con su escopeta a apenas un metro de distancia contra la cara del diputado, que se encontraba forcejeando con la barrera policial en los exteriores del Congreso Nacional de Paraguay.

Tras el disparo, Acosta cae al suelo con la cara y la ropa ensangrentada y es atendido por varias personas que le acompañaban. Según el diputado Jorge Ávalos, la cercanía del tiro "le destrozó prácticamente toda la boca"

Acosta fue enviado a cuidados intensivos del Hospital Militar de Asunción. Después de practicarle una cirugía ya se encuentra fuera de peligro.

211 detenidos

La tensión se ha apoderado de Paraguay con la aprobación de un proyecto de reforma constitucional que abre la puerta a la reelección del presidente. El viernes por la noche un joven murió tras recibir varios disparos por parte de la policía y varios manifestantes causaron destrozos e incluso un incendio a las puertas del Congreso.

El policía Gustavo Florentín fue detenido como presunto autor de la muerte del joven opositor, según explicó en rueda de prensa el jefe de la Policía Nacional, Críspulo Sotelo, quien compareció junto al ministro del Interior, Tadeo Rojas.

Efectivos policiales y funcionarios municipales, junto al Cuerpo de Bomberos Voluntarios, trabajan este sábado en la limpieza del edificio del Congreso. Las principales cristaleras están destrozadas después de que los manifestantes forzaran la entrada ayudados por las vallas metálicas que acordonan el edificio.

Personal municipal, ayudado por policías, comenzaron a recoger ya de madrugada cascotes, piedras y restos de los documentos del Senado saqueados por los manifestantes y luego quemados.

Algunos de esos restos siguieron produciendo humaredas mientras los bomberos apagaban los documentos que todavía ardían entre las cenizas esparcidas por el edificio.

Los peritos de la Fiscalía todavía no han evaluado los daños causados en la tarde y noche del viernes, cuando grupos de manifestantes tomaron el edificio y prendieron fuego a una parte de sus instalaciones.

Las autoridades informaron este sábado de que hay 211 detenidos por su presunta participación en los disturbios, que también se extendieron a otros puntos emblemáticos del microcentro capitalino, como la Catedral y el Panteón de los Héroes.