El primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

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Las claves del caso que podría derribar a Trudeau a ocho meses de las elecciones

El primer ministro canadiense es acusado de interferir en un proceso judicial contra una empresa implicada en sobornos a la familia del fallecido dictador Gadafi.

El primer ministro canadiense se encuentra contra las cuerdas: la ahora exministra de justicia le acusa de haber interferido en un proceso judicial que ella dirigía. Judy Wilson-Rayboud acusa al líder del Partido Liberal de ejercer presiones para evitar una condena hacia una empresa enjuiciada por sobornos.

Wilson-Rayboud dimitió tras la acusación, y así lo ha hecho también el asesor y mano derecha de Trudeau, Gerald Butts, quien habría sido el encargado de ejecutar las presiones ordenadas por el primer ministro. Las acusaciones le han situado en la cuerda floja a solo ocho meses de las elecciones. El Partido Conservador, en la oposición, ha pedido que se investiguen las acusaciones al primer ministro.

¿De qué se le acusa a la empresa?

La empresa en cuestión es SNC-Lavalin, que ofrece servicios de ingeniería y construcción en industrias como la minera, la metalurgia y el petróleo y el gas. Con sede en Montreal, está acusada de pagar 48 millones de dólares a la familia de Muamar el Gadafi para conseguir contratos.

Gadafi fue el líder que mantuvo el régimen dictatorial en Libia durante 42 años hasta su asesinato en 2011. Los sobornos tendrían como objetivo asegurar contratos en el país entre 2001 y el año de la muerte de Gadafi. Si la empresa resultara culpable en el juicio, no podría ofertar sus servicios para proyectos públicos en 10 años.

¿Qué ha hecho Trudeau?

El primer ministro y sus ayudantes, junto con el ministro de finanzas, han sido acusados de presionar a Wilson-Raybould para que interviniera y pidiera a los fiscales que aceptaran un acuerdo de procesamiento diferido, pero Wilson-Raybould se negó a anular el juicio.

"¿Está usted interfiriendo políticamente en mi papel como fiscal general? Yo le recomendaría enfáticamente que no lo hiciera", le dijo Wilson-Raybould al primer ministro. Acusa a Trudeau de unos esfuerzos "consistentes y sostenidos" para hacerle cambiar de opinión.

Wilson-Raybould ha dicho que, si bien era apropiado que los ministros y su personal la consultaran sobre la protección de empleos, era inapropiado que ella tomase decisiones basadas en "consideraciones políticas partidistas".

¿Cómo se ha defendido Trudeau?

SNC-Lavalin emplea a casi 50.000 personas en todo el mundo, con 3.400 en Quebec, donde Trudeau cosecha buena popularidad. De ahí que la justificación de Trudeau sea que sus intentos de que la empresa saliese indemne del proceso judicial, solo pagando una multa, tuviesen como objetivo "salvar empleos". Ha añadido que estas han sido "unas semanas difíciles".

Trudeau dice que todas las conversaciones con Wilson-Raybould fueron respetuosas y dentro de los límites de las reglas. El pasado jueves, reiteró que como primer ministro su trabajo es proteger los empleos e intereses de los canadienses, que se perderán en caso de que la empresa resultase culpable.

¿Qué puede ocurrir?

El líder de la oposición, Andrew Scheer, ha pedido a Trudeau que dimita, algo a lo que Trudeau se ha negado. Otros líderes políticos han pedido más investigaciones sobre el asunto, y el comisionado de ética del país está investigando el caso.

En la audiencia del Comité de Justicia, celebrada el miércoles, los miembros del Partido Liberal de Trudeau aparecieron unidos, sin muestras de apoyo hacia la exministra dentro del partido.

Justin Trudeau lleva en el Gobierno desde que ganó las elecciones en 2015. Ahora, se enfrenta a un escándalo que, si bien podría no derribarle del Gobierno de manera inmediata, le dañaría de manera irreparable de cara a las elecciones de este octubre.