Miguel Crespo.

Miguel Crespo. LinkedIn

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Hallan sin vida a un médico español en el baño de un hospital de Nueva York

Miguel Crespo, toledano de 40 años de edad, investigaba el cáncer de colon en EEUU desde 2011. Todavía se desconocen las causas de su muerte.

Un investigador médico español residente en Estados Unidos ha sido encontrado muerto en el hospital en el que trabajaba en Nueva York. Miguel Crespo, toledano y de 40 años de edad, fue hallado sin vida el pasado domingo 26 de noviembre hacia las tres de la tarde en el baño del octavo piso del Centro Médico Weill Cornell en East 68th Street y York Avenue, según recogen varios medios locales. 

En un comunicado, el centro hospitalario ha expresado sus condolencias a través de su portavoz, Sarah Smith: “Weill Cornell Medicine se entristece por la muerte de nuestro colega Miguel Crespo. Extendemos nuestras más sinceras condolencias a su familia y amigos”.

Tras examinar su cuerpo, los médicos forenses han anunciado que necesitan más estudios para determinar la causa exacta de su muerte, ya que todavía no existen pruebas suficientes para saber cómo murió. Sin embargo, varios agentes policiales aseguran que no existía ninguna señal de lesiones y que se halló vómito en el baño donde apareció el cadáver. 

Crespo, licenciado en la Universidad Autónoma de Madrid, luchaba contra el cáncer de colon a través de sus investigaciones en Estados Unidos, y trabajaba en este centro médico neoyorquino situado en el Upper East Side desde 2011. Allí participaba en una investigación postdoctoral sobre el cáncer de colon en un laboratorio de células madre, según recoge su perfil de Linkedin. Antes de trabajar aquí, Crespo hizo voluntariado en la Clínica Psiquiátrica Payne Whitney, en la unidad de salud del comportamiento.

Más allá de su trabajo como médico, Crespo era un apasionado de la fotografía y del diseño gráfico, tal y como se puede comprobar en su web personal y su cuenta de Instagram. “Me he esforzado incansablemente por capturar la belleza de las cosas que siempre he sentido que el mundo todavía no ha descubierto: ventanas, sombras, reflejos…”, escribía en su página web. “Siempre me han cautivado la compasión, la emoción y el significado que la mirada de alguien puede transmitir e inspirar”.