Soldados franceses inspeccionan el perimetro de una casa cerca de Tin Hama.

Soldados franceses inspeccionan el perimetro de una casa cerca de Tin Hama. Benoit Tessier Reuters

Mundo

Al Qaeda reivindica nuevos ataques mortales contra el Ejército de Mali

El grupo ha reivindicado los dos ataques a una gendarmería maliense que causaron la muerte de dos agentes. 

El grupo yihadista Yamaat Nusrat al Islam Wal Muslimin, filial de la organización Al Qaeda en el Sahel, reivindicó hoy dos ataques perpetrados en la noche del lunes en sendos cuarteles de la Gendarmería maliense en la región de Segou (centro) y que causaron con la muerte de dos agentes.

En un comunicado emitido por la agencia mauritana privada Al Ajbar, medio al que recurren habitualmente los yihadistas para difundir sus notas, éstos precisan que el primer ataque se produjo contra una posición de la Gendarmería en la población de Wane, y mató a dos agentes.

La organización yihadista se apropió en este ataque de dos motos, además de armas ligeras y una cantidad indeterminada de municiones.

En el comunicado se añade que, pocas horas después, el grupo terrorista lanzó un asalto contra un cuartel de la Gendarmería en el poblado de Joury, en la misma región de Segou, y se apropió de una cantidad de armas ligeras.

Además de estos dos ataques, ayer dos militares malienses murieron en otro asalto armado perpetrado por un grupo de hombres desconocidos contra una posición del Ejército en la región de Mopti, situada también en el centro de Mali.

En este suceso, varios vehículos pertenecientes a una empresa privada encargada de construir una carretera asfaltada hacia Tombuctú fueron incendiados.

Además, el pasado martes, un agente murió y varios resultaron heridos en ataque lanzado por un grupo armado contra un puesto de la gendarmería en la localidad de Tominian, situada en la región de Segou.

La filial de Al Qaeda en el Sahel, dirigida por el yihadista maliense tuareg Iyad Ag Galy, fue fundada en marzo pasado a partir de la fusión de cuatro grupos yihadistas activos en la zona.

La situación de inseguridad e inestabilidad política que sacude la extensa zona desértica del norte de Mali (llamada Azawad) se ha expandido hasta el centro del país en Mopti y Segou que se convirtieron en escenarios de ataques yihadistas y secuestros de civiles a cambio de rescates, además de conflictos étnicos.