Inmigrantes son atendidos por las autoridades tras cruzar la frontera de Ceuta.

Inmigrantes son atendidos por las autoridades tras cruzar la frontera de Ceuta. Reuters

Mundo

Bruselas avisa: crece la presión migratoria en la ruta Marruecos-España

Entre enero y agosto, la Guardia Europea de Fronteras y Costas ha detectado casi 14.000 entradas irregulares.

El repunte de la presión migratoria en la frontera entre España y Marruecos desde principios de año empieza a preocupar en Bruselas. Entre enero y agosto, la Guardia Europea de Fronteras y Costas (Frontex) ha detectado casi 14.000 entradas irregulares por tierra y mar, más que en el conjunto de 2016. 

Los números todavía son bajos, sobre todo si se comparan con los 100.000 inmigrantes llegados este año a Italia desde Libia. Lo que inquieta es la tendencia: mientras que en las rutas del Mediterráneo Central y de Grecia las cifras se reducen, en España las entradas se han multiplicado por más de 2,5.

"Los flujos desde Marruecos en dirección a España, tanto en la frontera terrestre como en la marítima, están aumentando", ha explicado este lunes el director de Frontex, el francés Fabrice Leggeri, en rueda de prensa. ¿Cuáles son las causas de este repunte? ¿Existe el riesgo de que el Mediterráneo Occidental se convierta ahora en la principal puerta de entrada de inmigrantes irregulares a la UE ahora que la ruta por Grecia se ha cerrado y que las llegadas de Libia a Italia han caído drásticamente en verano

"Estamos vigilando la situación para verificar si hay algún riesgo de desplazamiento de la ruta desde Libia hasta Marruecos. Pero de momento Frontex no tiene ninguna indicación de este desplazamiento", responde Leggeri. Una gran parte de los migrantes irregulares que llegan a España son marroquíes, mientras que el resto proceden de Costa de Marfil, Gambia o Guinea. En contraste, en el Mediterráneo Central predominan los nacionales de Nigeria, Guinea, Eritrea, Sudán o Mali.

El principal factor que, según Frontex, explica el repunte de la presión migratoria en España es que Marruecos ha tenido que desplazar parte de los efectivos de control de fronteras a sofocar las protestas en la región del Rif. "Observamos que las fuerzas policiales en Marruecos han tenido que hacer frente a algunos problemas internos en la región del Rif y lo que entendemos es que quizá esto ha tenido un impacto en el grado de despliegue en las fronteras", ha relatado Leggeri.

Frontex asiste a España

En estos momentos, Frontex tiene desplegados en España a alrededor de 200 efectivos y dos misiones en marcha para asistir a las autoridades españolas: la Operación Índalo de vigilancia de las fronteras marítimas y la Operación Minerva, desarrollada en los puestos fronterizos terrestres. Ambas concluirán al final del verano, pero el Gobierno de Mariano Rajoy sopesa pedir una prórroga para hacer frente al aumento de la presión migratoria. "Estamos siguiendo la situación para tomar una decisión informada y en plazo", explica su director.

Pese al repunte de los últimos meses, la ruta migratoria entre Marruecos y España se mantiene en tercera posición en número de llegadas a la UE. La más importante sigue siendo la del Mediterráneo Central, entre Libia e Italia. Los 100.000 migrantes irregulares llegados entre enero y agosto suponen un descenso del 13% respecto al mismo periodo del año anterior. Pero en verano, la caída ha sido espectacular: un 50% de entradas menos en julio y otro 50% en agosto.

Leggeri lo atribuye al enfrentamiento entre las diferentes milicias que organizan el tráfico de personas en Libia, al aumento de la presencia del Ejército libio y al refuerzo de la guardia costera libia gracias a las ayudas de la UE. El director de Frontex ha eludido valorar las informaciones que aseguran que el Gobierno italiano está pagando a las milicias libias para que impidan las salidas.

Finalmente, en la ruta a Grecia la situación se mantiene "estable" y "bajo control" desde el acuerdo firmado entre la UE y Turquía de marzo de 2016. A finales de agosto el número de llegadas diarias subió a 300, pero desde principios de septiembre ha vuelto a bajar. Entre enero y agosto, el número de inmigrantes irregulares no llega a 20.000.