Un dron utilizado por terroristas del Estado Islámico.

Un dron utilizado por terroristas del Estado Islámico. Youtube

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Derribar drones de 200 dólares con Patriot de 4 millones

Los aparatos de bajo coste se han convertido en una cara amenaza para los sistemas antiaéreos mundiales. 

Durante una conferencia sobre los nuevos escenarios de batalla multi-dominio, el general estadounidense David Perkins ha puesto sobre la mesa un problema que se les está planteando a los responsables mundiales de defensa: "un aliado muy cercano" a Estados Unidos respondió ante una amenaza provocada por un drone de bajo coste ("unos 200 dólares en Amazon") con el despliegue del sofisticado sistema de defensa antiaérea Patriot (con un coste de cuatro millones de dólares).

AUSA 2017 - GEN David Perkins, Commanding General, U.S. TRADOC

El pequeño aparato no fue rival para los misiles, pero la victoria fue tan desproporcionada en el terreno económico como en el militar.

Lo que puede parecer una broma de mal gusto para el contribuyente a la hora de evaluar el coste del lanzamiento de un misil antiaéreo supone un quebradero de cabeza para quienes están al cargo de la defensa de las fronteras.

Y eso que lo preocupante no es tanto la desproporción económica sino el reto que estos aparatos suponen para los mandos militares puesto que se presenta como una nueva amenaza que, de hecho, ya ha sido probada y desarrollada por el autodenominado Estado Islámico y por otros grupos terroristas en Iraq, Yemen y Siria. 

El aterrador teatro de operaciones que apunta el general Perkins cuando relata el nuevo escenario resulta preocupante: "Si yo fuera el enemigo, pensaría: 'Oye, voy a ir a eBay a comprar tantos de esos cuadricópteros de 300 dólares como pueda y así gastar todos los misiles Patriot'".

La experiencia puesta en evidencia por el alto mando de EEUU puede servir de lección también para el Ejército español, puesto que cuenta con este mismo sistema de defensa antiaérea donde una batería completa, con unidad de radar incluida, ronda los 50 millones de euros.

Patriot live-fire on Crete

La posibilidad de reducir a cero la efectividad de los millonarios sistemas de defensa aérea por unos pocos miles de euros, agotando literalmente el inventario de misiles, supone una preocupación importante en un mundo donde el uso de drones comerciales 'tuneados' triunfa en los campos de batalla.

El hecho más significativo de esta nueva tendencia es que el ejército y la policía de Irak han copiado las tácticas del grupo terrorista Estado Islámico en la batalla de Mosul, incorporando a su arsenal pequeños drones equipados con granadas de 40 milímetros.

Los nuevos retos 

Los escenarios multi-dominio son la estrella de las conferencias militares alrededor del mundo. El objetivo de la nueva doctrina pasa por centralizar las acciones de la rama aérea, marítima y terrestre para coordinar las amenazas y usar las armas adecuadas en todo momento evitando situaciones tan desproporcionadas como el uso de un sistema Patriot para eliminar un simple drone que puede ser anulado mediante guerra cibernética o electrónica, alternativas mucho más baratas.

La amenaza mediante pequeñas naves no tripuladas representa un factor real donde tanto el ejército como las fuerzas de seguridad locales están tomando cartas en el asunto para evitar situaciones de peligro como recientemente ha anunciado la Policía de Wuhan, China, que se ha dotado de 'rifles' anti-drones.

Pero no sólo el EI y otras organizaciones terroristas han encontrado en los drones un arma barata que causa terror entre las filas del contrincante y la población civil, el uso masivo de estos sistemas está siendo evaluado por EEUU y Rusia para anular las defensas áreas recíprocas.

Enjambre De 103 Micro-Drones Perdix

Enjambres de drones

El uso de drones en forma de enjambres son el último grito en tácticas de guerra en desarrollo en EEUU para derrotar a los sofisticados y poderosos sistemas antiaéreos y antimisiles S-400 Triumf de Rusia.

Pequeños drones desplegados desde F-16 y F/A-18 usan inteligencia artificial para saturar las defensas del adversario, que no son capaces de responder ante lo que para ellos es un ataque de saturación.

Un centenar de pequeños y baratos mini-drones de 30 centímetros moviéndose de forma coordinada pueden aparecer como un ataque masivo en las pantallas de las defensas del contrincante, que vaciará su arsenal rápidamente aniquilando un 'enemigo' construido en impresoras 3D.