Amri, durante su paso por la estación de Bruselas en su huida.

Amri, durante su paso por la estación de Bruselas en su huida. Efe

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La policía alemana tenía vigilado al terrorista del mercadillo desde hacía un año

La policía de Dusseldorf aseguró que tenía la intención de planear un atentado pero en verano la mesa antiterrorista no le dio credibilidad a la amenaza.

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La policía alemana tenía vigilado desde febrero de 2016 a Anis Amri, el terrorista que atentó contra un mercadillo de Navidad en Berlín. De hecho, en el mes julio, en una reunión del grupo antiterrorista incluso se barajó su expulsión del país, según publica el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

Sin embargo, finalmente los informes lo calificaron simplemente de un elemento "instigador" pese a que tenían datos que habían facilitados infiltrados alemanes en los grupos islamistas y de los servicios secretos marroquíes y tunecinos.

Tras investigar su ordenador se detectó que había visitado páginas islamistas y que había consultado en la red cómo construir bombas. Además, en febrero de 2016 había entrado en contacto con grupos islamistas y se ofrecía para participar en un atentado.

De ahí que la policía de Dusseldorf llevara su caso a la mesa antiterrorista para valorar su expulsión en julio del año pasado alegando que podría ser una amenaza real a largo plazo a la hora de realizar un atentado. "Creemos que Amri va a continuar con sus planes de cometer un atentado", aseguraban.

La mesa decidió en ese momento que no le podía aplicar la cláusula de expulsión porque no representaba una amenaza inmediata y decidieron retirarle la vigilancia.

El 19 de diciembre, Amri mató a un camionero, cogió el vehículo e irrumpió en un mercadillo de Berlín matando a 12 personas y dejando a más de 50 heridos.

Por su parte, la Fiscalía belga ha revelado que el yihadista tunecino pasó por Bruselas procedente de Holanda dos días después del atentado, en una huida que terminó en Italia, donde fue abatido.

En un comunicado, la Fiscalía señala que, "tras el análisis de las cámaras de seguridad de la red de ferrocarril belga, se ha constatado que Amri llegó a la capital belga alrededor de las 18 horas GMT del 21 de diciembre en tren procedente de Amsterdam", una información que acompaña de una fotografía del sospechoso en la estación bruselense de Gare du Nord.

Además, un tunecino de 26 años que se reunió la víspera del atentado con Amri ha sido detenido en la capital alemana y se investiga si conocía sus planes e incluso si pudo ayudarle.

Una portavoz de la Fiscalía dijo que ambos jóvenes, que se conocían al menos desde finales de 2015, se reunieron la tarde previa al atentado en un restaurante del barrio berlinés de Mitte y hablaron largo y tendido, aunque precisó que por el momento no hay datos que prueben su colaboración en la acción.

La detención de este tunecino, acusado por el momento sólo de fraude en el cobro de prestaciones sociales, fue ordenada por la Fiscalía de Berlín tras registrarse su alojamiento en un centro de refugiados de la capital, donde se confiscó diverso material.