El catedrático en Medicina, en su consulta.

El catedrático en Medicina, en su consulta. Sara Fernández

Salud y Bienestar

El doctor Fernández-Cruz, sobre la longevidad: "Se puede 'rebobinar' el reloj celular. Rejuvenecer ya no es un sueño"

Pionero en la medicina de precisión personalizada, este catedrático explica los pilares para vivir más y mejor.

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Ganarle el reto al paso visible de los años es una obsesión que viene desde hace siglos. Ha inspirado grandes libros como El retrato de Dorian Grey o Fausto, y películas como La muerte os sienta tan bien o El crepúsculo de los dioses. Pero detrás de la ansiada longevidad hay mucha ciencia... y buena parte de genética.

Ahora ya no preocupa tanto verse bien, sino vivir más y mejor. Lo importante es mantener una salud óptima durante un mayor tiempo y eso conlleva nuevas estrategias para tratar las enfermedades crónicas. La alimentación, los buenos hábitos, el control del estrés y el sueño son relevantes... pero no lo único a tener en cuenta.

El doctor Arturo Fernández-Cruz es una de las voces más autorizadas para hablar de este tema. Es catedrático Emérito de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, fundador del primer centro de Prevención de Enfermedades Cardiometabólicas y pionero en medicina de precisión personalizada.

El doctor Arturo Fernández-Cruz hace una labor de divulgación médica.

El doctor Arturo Fernández-Cruz hace una labor de divulgación médica. Sara Fernández

Durante 11 años presidió el International Lipid Information Bureau latinoamericano (1986-1998). Es director científico de las fundaciones FUNDAMED y Alcohol y Sociedad. En esta última, ha formado a más de dos millones de menores de entre 12 y 18 años sobre las consecuencias negativas de un consumo prematuro de bebidas alcohólicas.

Desde 1981 preside la Fundación Fernández-Cruz, con la que busca dar difusión a los temas candentes y frontera en la medicina. En los últimos cinco años se ha centrado en aportar conocimientos y estrategias para aumentar la esperanza de vida.

Además, es el creador de una aplicación digital para el manejo del envejecimiento saludable y rejuvenecimiento. Defiende que nuestro organismo es un "caos organizado", un sistema complejo donde la prevención temprana y el estilo de vida tienen el poder real de retrasar nuestro reloj biológico.

¿Qué porcentaje de la longevidad depende de la genética frente a los hábitos?

El 50–55% se debe a la ella. Una investigación de la Universidad de Stanford con centenarios identificó cuatro genes clave: el ABO (grupo sanguíneo), el CDKN2B (ciclo celular), el SH2B3 (longevidad) y el APOE (metabolismo y Alzheimer).

Sin embargo, los genes son fijos, mientras que el epigenoma —las marcas químicas que regulan su actividad— es moldeable por el ambiente.

Por eso envejecemos de forma diferente, incluso siendo gemelos idénticos. Está en nuestras manos 'esculpir' este epigenoma evitando el tabaco y el abuso de alcohol, combatiendo el sedentarismo, durmiendo bien y siguiendo la dieta mediterránea o japonesa.

¿Y cómo impactan los factores de riesgo médico en este proceso?

Son decisivos. El control adecuado de la tensión arterial, la optimización de un LDL-colesterol por debajo de 70 mg y tratar la prediabetes o la diabetes cuenta con un respaldo científico robusto.

Son intervenciones que ya han demostrado un éxito rotundo en el manejo de la enfermedad cardiovascular y que resultan vitales para frenar el envejecimiento.

¿Cómo ha evolucionado la investigación sobre los telómeros y el estrés oxidativo?

Los telómeros son los 'capuchones protectores' de nuestro ADN y se acortan al envejecer. Vivimos gracias a un sistema que repara entre 10.000 y 1 millón de errores diarios en un cuerpo donde mueren 10 millones de células por minuto.

La Universidad de Stanford sitúa el inicio de esta fragilidad reparadora a los 44 años, acelerándose notablemente tras los 60.

¿Qué ocurre cuando ese sistema empieza a fallar?

Los defectos de reparación y el estrés oxidativo generan células dañadas o 'zombis', que provocan la inflamación crónica que nos envejece. El cuerpo intenta eliminarlas mediante la autofagia —un 'canibalismo' celular—.

Si no lo logra, el resultado es el envejecimiento prematuro, arrugas, enfermedades crónicas y cáncer. Por eso, los hábitos saludables y los chequeos médicos constantes son el eje para vivir más años con salud.

Usted defiende que el estrés en sí no es el enemigo, sino cómo lo afrontamos. ¿Cuándo se vuelve dañino?

La mayoría es positivo y nos ayuda a aprender. El peligro real es el distrés —estrés negativo—, que nace de una interpretación subjetiva de amenaza y de la sensación de no controlar la situación.

Esto dispara el cortisol, afectando a las células cerebrales, especialmente a los astrocitos. En su forma crónica, daña el área cardiovascular y la metabólica, e incluso puede derivar en pensamientos suicidas en la infancia y adolescencia debido al bullying o ciberbullying.

¿Es cierto que este estrés crónico puede dejar una huella física medible en nuestro cuerpo?

Absolutamente. Estudios en huérfanos rumanos demostraron que si se da de forma temprana debilita la actividad cerebral y causa deficiencias cognitivas de forma permanente.

Además, en la reunión de la American Heart Association (AHA) en 2025 se vio que al usar el reloj biológico DunedinPace —que mide la velocidad a la que envejecemos— las personas de entornos socioeconómicos bajos o victimizadas muestran una aceleración seria en este velocímetro.

La adaptación al estrés es, formalmente, un nuevo pilar de la longevidad.

El médico alerta del consumo de alcohol en jóvenes como acelerador del envejecimiento.

El médico alerta del consumo de alcohol en jóvenes como acelerador del envejecimiento. Sara Fernández

¿Qué intervenciones recomienda para activar la reparación celular?

Lo básico es evitar tóxicos, hacer ejercicio regular, cuidar la piel, practicar el ayuno intermitente y mantener la dieta mediterránea. Pero además, existen herramientas biológicas en estudio.

Por ejemplo, los baños en agua helada: se ha descubierto que el frío extremo induce un mRNA que hace que la reparación celular sea más fiable. También la cámara hiperbárica se estudia en la Universidad de Tel Aviv por su capacidad para alargar telómeros y eliminar células senescentes.

¿Y respecto a los suplementos que prometen longevidad?, ¿qué dice la ciencia?

Hay que ser realistas, la mayoría tiene estudios en animales pero faltan resultados concluyentes en humanos:

  • Multivitaminas. Apuntan a una reducción de la edad biológica de 1,5 a 2 meses por año.
  • Vitamina D. Sugiere que previene el acortamiento de telómeros, pero el ensayo VITAL no halló una prolongación de la vida.
  • Estimuladores de NAD (NMN/NR). Corrigen el declive de NAD asociado a la edad; son una promesa para la reparación del ADN mitocondrial.
  • Quercetina. Destaca por activar las sirtuinas para limpiar las células 'zombis'.
  • El resveratrol es decepcionante en humanos; con respecto a la taurina no existen datos concluyentes en personas; y los omegas, sin mostrar claros beneficios, se apoyan en los datos de que mejoran la salud del corazón.

Desde su experiencia en el International Lipid Information Bureau, ¿cómo se conecta el riesgo cardiovascular con la longevidad?

La prevención de los factores de riesgo cardiometabólicos —tabaco, hipertensión, colesterol, diabetes— transformó la medicina y logró que la enfermedad cardiovascular dejara paso al cáncer como primera causa de muerte global en 2025.

El histórico estudio de Framingham nos enseñó que estas patologías se desarrollan silenciosamente durante décadas.

Ese mismo modelo de prevención activa y chequeo regular es el paso de gigante que debemos aplicar ahora para evitar todas las enfermedades asociadas al envejecimiento.

Usted ha creado una aplicación digital para gestionar el envejecimiento saludable. ¿Cómo funciona?

Tenía ese sueño desde 2015, inicialmente con el objetivo de prevenir la enfermedad cardiovascular, pero ha evolucionado hacia una visión más amplia: convertirse en una herramienta integral de salud, longevidad y prevención.

Su propósito es claro: acompañar al usuario, de la mano del médico, para ayudarle a alcanzar el objetivo de vivir hasta los 100 años con la mayor calidad de vida posible y libre de las principales patologías asociadas al envejecimiento.

Es una app móvil basada en IA que combina cuestionarios clínicos, analíticas y datos de dispositivos wearables para obtener un cociente de riesgo personalizado.

Estima la edad biológica mediante biomarcadores avanzados como la longitud de los telómeros y relojes epigenéticos, proteómicos y metabolómicos.

Además, evalúa factores infravalorados, como el estado de la piel, la caída del cabello y la microbiota oral como indicador de salud sistémica.

Actualmente, el proyecto se encuentra en proceso de captación de inversión para su lanzamiento en un año.

Asimismo, se está desarrollando un comité científico altamente cualificado, integrado por expertos en medicina, biomedicina y longevidad, cuyo objetivo es garantizar el rigor científico de la plataforma y asegurar que sus contenidos y recomendaciones se basen en evidencia sólida, actualizada y alineada con la medicina preventiva y de precisión.

Con los avances en terapias epigenéticas y regeneración celular, ¿es realista el sueño de rejuvenecer?

Ya no es un sueño. El Nobel Shinya Yamanaka demostró que se puede 'rebobinar' el reloj celular mediante factores de transcripción. Aunque inicialmente había riesgo de provocar tumores, el profesor Juan Carlos Izpisua Belmonte logró sortear este peligro en modelos animales.

De hecho, la FDA ya ha autorizado a Life Biosciences el primer ensayo clínico en humanos para aplicar reprogramación parcial celular en pacientes con glaucoma.

También se trabaja en el rejuvenecimiento del cartílago articular —liderado por Japón con la colaboración de los profesores Izpisua y Pedro Guillén— y en la biofabricación de tejidos y órganos para soldados a través del Instituto ARMI/BioFabUSA de EEUU.

¿Y qué opina de las terapias con células madre que vemos anunciadas para el rejuvenecimiento facial?

La realidad es que la mayoría de los productos cosméticos disponibles que afirman contener células madre, no las incluyen vivas y funcionales. Son muchos los que incorporan extractos de células madre vegetales, pero aún no se han demostrado beneficios clínicos.

Los productos sanguíneos autólogos, como el plasma rico en plaquetas (PRP), se promocionan con frecuencia como terapias regenerativas basadas en esto, y creo que necesitan la evidencia de ensayos clínicos controlados de mayor envergadura, aplicable también a las terapias inyectables.

Las células madre derivadas del tejido adiposo se han utilizado experimentalmente para el rejuvenecimiento facial; tienen resultados prometedores, pero los datos que lo respaldan son limitados.

En fin, como médico que cree en el futuro de la medicina, explicaría que los productos o procedimientos no aprobados conllevan riesgos potenciales, incluidos efectos inmunológicos, tromboembólicos y tumorigénicos adversos, así como infecciones y ceguera.

En su labor educativa con jóvenes, ¿cómo afecta el consumo temprano de alcohol al envejecimiento?

En ellos daña directamente la metilación epigenómica, alterando el desarrollo normal del cerebro. Reduce la capacidad sináptica, eleva el riesgo de demencia prematura, altera las emociones y provoca el acortamiento de los telómeros y daños al ADN.

En definitiva, este consumo abusivo en menores adelanta los procesos de envejecimiento en pleno periodo de crecimiento. Por eso, desde la Fundación Alcohol y Sociedad defendemos firmemente el objetivo de cero alcohol en menores.

¿Cuál es su receta definitiva para ganar vida a los años?

Moverse: caminar entre 8.000 y 10.000 pasos al día, sumar 2-3 sesiones semanales de fuerza y acumular de 2 a 6 horas de ejercicio aeróbico moderado por semana.

Comer bien: dieta mediterránea con pescado, legumbres, un puñado de nueces y al menos cuatro cucharadas diarias de aceite de oliva, eliminando los ultraprocesados.

Mantener a raya la grasa visceral —algo que hoy resolvemos con los análogos de GLP-1— y buscar un propósito de vida cultivando las relaciones sociales.

¿Alguna advertencia final sobre el descanso o el estilo de vida?

Sí, respecto al sueño se recomiendan entre siete y nueve horas. Cuidado con las siestas: un estudio publicado en JAMA Network Open en abril de 2026 sobre más de 86.000 sujetos reveló que las prolongadas que superan los 30 minutos se asocian a un aumento de la mortalidad.

Para el estrés, aconsejo 30 minutos de meditación diaria y ejercicios de respiración tipo mindfulness antes de comer y al acostarse. Al final, la salud es un 'caos organizado'; esculpimos nuestro epigenoma con los hábitos, pero los chequeos médicos tempranos son los que mejor nos pagan para asegurar una vida prolongada y sana.