La divulgadora posando para Magas.

La divulgadora posando para Magas. Esteban Palazuelos

Salud y Bienestar

Boticaria García da las claves para perder peso: "No hay dieta mágica. Si alguien te propone una, miente"

La farmacéutica y nutricionista habla de forma honesta sobre cómo lograr alcanzar una meta que va mucho más allá de lo que marca la báscula.

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Es habitual que en enero haga acto de presencia en conversaciones y monólogos internos la pregunta sobre qué funciona de verdad para perder peso.

Entre promesas exprés, dietas milagro y retos virales —estando de por medio además conceptos como la inclusividad y la aceptación—, una maraña informativa se abalanza, casi sin quererlo, sobre los usuarios. Por eso resulta casi reconfortante escuchar a alguien que baja el volumen y pone el foco en lo que sí dice la ciencia y en aquello que está demostrado por los profesionales.

Boticaria García lo resume sin rodeos y con una metáfora que se repite como mantra: "Un buen traje siempre estará hecho a medida".

¿Qué quiere decir la farmacéutica y nutricionista con esto? Que cuando se pretende alcanzar algún objetivo de este cariz, hay que atender a las necesidades y características de cada cual. No hay dos personas iguales, por lo que no tendría que haber dos planes alimenticios o de ejercicios iguales.

La divulgadora es clara al señalar que el factor clave sigue siendo el déficit calórico. No hay atajos: "Para perder entre medio kilo y uno a la semana, la mayoría de personas necesitaría recortar unas 600 kilocalorías al día", explica. Eso sí, insiste en que no todas requieren lo mismo y que las cifras generales sólo sirven como orientación.

A partir de ahí, empiezan los matices. Porque, como ella misma aclara, "las calorías que entran no siempre son las que salen". Si esa privación se hace de forma demasiado agresiva, el cuerpo activa su modo defensa y reduce el gasto energético.

Imagen de archivo de una chica subida a una báscula.

Imagen de archivo de una chica subida a una báscula. Foto de i yunmai en Unsplash

En ese equilibrio delicado también entran en juego factores como la microbiota, la masa muscular, las hormonas o incluso la genética. Nada de ecuaciones simples.

Otro de los grandes mitos que desmonta es que toda la energía cuenta igual. No se absorbe de la misma forma una almendra entera que una crema de almendras, ni el cuerpo gestiona igual un cereal refinado que uno integral.

De hecho, tal y como apunta Boticaria García, la fibra presente en alimentos de este tipo hace que "perdamos calorías extra sin darnos cuenta", algo que rara vez se tiene en cuenta cuando solo se mira el número final.

En este contexto, las dietas con mayor aporte proteico juegan a favor. "Ayudan porque sacian más, gastan más energía al digerirse y protegen la masa muscular", señala. Un punto clave, sobre todo cuando el objetivo no es solo bajar el número que marca la báscula, sino hacerlo de forma saludable.

¿Y el ejercicio? Imprescindible para la salud, pero no como castigo. "Subirte a la cinta de correr para intentar borrar una cena de Navidad es una mala idea", advierte. El deporte no está para compensar excesos ni para negociar con la comida.

Tampoco importa solo cuánto se come, sino cuándo. Hacerlo tarde puede alterar la glucosa y favorecer la acumulación de grasa, un detalle que suele pasarse por alto en muchas pautas generales.

Y, por si quedaba alguna duda, Boticaria García lo deja claro: no existe una dieta universal mágica. "Si alguien te propone una, miente", sentencia. Porque, una vez más, y aunque cueste aceptarlo, el camino no es rápido ni idéntico para todos. Como los buenos trajes, la pérdida de peso también se ajusta cuerpo a cuerpo.