El tecnólogo de alimentos Mario Sánchez Rosagro.

El tecnólogo de alimentos Mario Sánchez Rosagro. YouTube

Salud y Bienestar

Mario Sánchez Rosagro, tecnólogo de alimentos, avisa a España: "No limpies jamás el pollo con agua"

Lavar el pollo bajo el grifo parece higiénico, pero según el tecnólogo de alimentos Mario Sánchez, es un gesto peligroso que pone en riesgo la salud.

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A menudo se cometen muchos errores en la cocina a la hora de preparar determinados alimentos, sobre todo relacionados con la seguridad alimentaria, por lo que conviene tener en cuenta las recomendaciones del experto Mario Sánchez Rosagro para evitarlos.

El tecnólogo de alimentos ha pasado por Tiene Sentido Podcast, donde ha explicado por qué no se debería pasar el pollo por el grifo para evitar una bacteria peligrosa, además de dar otras pautas prácticas con las que poder cuidar la salud en la cocina.

Mario Sánchez Rosagro explica que hay alimentos que, de forma natural, pueden tener bacterias patógenas, que son las que provocan enfermedades. En el caso del pollo, de forma natural tiene una bacteria con una frecuencia bastante alta que se llama campylobacter.

Este es el principal agente bacteriano implicado en gastroenteritis en todo el pollo y está en el pollo crudo, y si nosotros tocamos el producto al manipularlo y demás, nuestras manos se llenan de esa bacteria.

En este sentido, el experto en seguridad alimentaria indica que, lavar como tal el pollo no hace falta, ya que cuando se calienta, cuando se cocina, se alcanza una temperatura de seguridad (65-70 °C), la bacteria muere.

Mario habla de lo que sucede cuando se pone el pollo bajo el chorro de agua del grifo e indica que lo que se hace es que se esté expandiendo la bacteria por todo el fregadero y por la cocina por las salpicaduras y pequeñas gotitas con esas bacterias.

Así, cuando se echa mano de diferentes elementos, como la tabla de cortar, a un tenedor o a una cuchara, todo ello se encuentra contaminado de dicha bacteria. De esta forma, no es que el agua haga que el pollo sea peor o más inseguro, sino que se esparcen las bacterias.

Cómo lavar bien los alimentos

La higiene es la mayor medida de prevención para evitar la aparición de bacterias en la comida y de evitar la contaminación cruzada en la manipulación de los alimentos. Es fundamental mantener una buena higiene con respecto a los alimentos, pero no se les presta atención.

La fruta puede estar expuesta a una amplia cantidad de contaminantes durante su producción, manipulación y transporte, entre los que se incluyen residuos de pesticidas, suciedad, bacterias y otros agentes patógenos que pueden suponer grandes riesgos para la salud.

Con el lavado se consigue eliminar estos contaminantes superficiales, reduciendo así la probabilidad de intoxicación alimentaria y otras enfermedades relacionadas con la ingesta de alimentos contaminados.

Las consecuencias de no lavar adecuadamente alimentos como la fruta pueden llegar a ser graves, pues además de la intoxicación alimentaria, podemos encontrar otras repercusiones como la enfermedad transmitida por alimentos y complicaciones de salud más severas.

En este caso, en particular, los productos químicos utilizados en la agricultura, como los pesticidas, pueden dejar residuos en la piel de la fruta, los cuales, si se ingieren, pueden provocar malestar estomacal hasta efectos más graves en la salud, como cáncer.

Asimismo, la fruta puede portar diferentes bacterias como Salmonella o E.coli, que pueden llegar a ocasionar importantes infecciones gastrointestinales si no se eliminan mediante el lavado adecuado.

Una persona puede intoxicarse cuando consume frutas no lavadas de distintas maneras. Al ingerir residuos de pesticidas, se corre el riesgo de sufrir toxicidad aguda o crónica, en función de la cantidad y la toxicidad del compuesto en cuestión.

Los síntomas por intoxicación de bacterias incluyen vómitos, náuseas, mareos, dolor de cabeza e incluso convulsiones en los casos más extremos. Además, si no se lavan bien, las bacterias y otros patógenos se pueden multiplicar rápidamente.

Cómo evitar bacterias en la fruta

Para evitar la contaminación en la fruta y que sea seguro su consumo, hay que lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos, evitando de esta forma que se transfieran las bacterias de las manos al alimento.

Luego habrá que usar un recipiente limpio y profundo en el que lavar la fruta. Hay que evitar lavarla directamente en el fregadero, ya que este puede estar contaminado con bacterias de otros alimentos. Coloca la fruta bajo el agua corriente y enjuaga bien hasta eliminar la suciedad.

Se pueden utilizar las manos para frotar suavemente la superficie de la fruta y eliminar así la suciedad adherida. Para frutas con cáscara más gruesa, como peras o manzanas, hay que usar un cepillo de cerdas suaves para frotar la superficie y eliminar suciedad y residuos.

En este caso habrá que asegurarse de cepillar todas las áreas de la fruta para garantizar la correcta limpieza. Si se desea, se puede usar un detergente específico para frutas y verduras o bien una solución de agua con vinagre (una parte de vinagre por tres partes de agua).

De esta forma se podrán eliminar las bacterias y los residuos de pesticidas. Luego deja que la fruta se remoje en la solución durante unos minutos antes de enjuagar con agua corriente. Por último, se debe secar la fruta con cuidado con una toalla limpia o dejar que escurra en el colador.

Estos son los pasos a seguir para protegerse y mantener la higiene al consumir fruta, un alimento que habitualmente no se lava de la forma correcta. Para otros alimentos hay que seguir las recomendaciones de los expertos en cada caso para que sean seguros.