Creatividad con Valeria Vegas, Rosario Sierra, Elizabeth Duval y Chelo García-Cortés, protagonistas del reportaje.

Creatividad con Valeria Vegas, Rosario Sierra, Elizabeth Duval y Chelo García-Cortés, protagonistas del reportaje. Gema Fernández Magas

Protagonistas

Las voces poderosas del Orgullo LGTBIQ+: cuatro mujeres influyentes, cuatro maneras de ser

Valeria Vegas, Rosario Sierra, Elizabeth Duval y Chelo García-Cortés demuestran que el colectivo es tan plural como quienes lo conforman.

Más información: Las 100 personas LGTBIQ+ más influyentes de España en el Orgullo de 2026 con 20 nuevas incorporaciones

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El Orgullo LGTBIQ+ ha vuelto a llenar esta semana las calles de Madrid de color, música y celebración. Pero conviene recordar que nunca ha sido solo una fiesta.

Detrás de las carrozas, el glitter, los libérrimos atuendos, los conciertos y las banderas arcoíris hay décadas de lucha por unos derechos que todavía hoy siguen necesitando ser defendidos.

De hecho, el pasado 25 de junio, el Congreso de los Diputados dio un nuevo paso en esa dirección. Lo hizo al aprobar el castigo con hasta dos años de cárcel para quienes practiquen las conocidas como falsas terapias de conversión dirigidas a personas LGTBIQ+.

La medida salió adelante con el apoyo de todos los grupos parlamentarios salvo PP, que se abstuvo, y Vox, que votó en contra.

España, no hay duda, es uno de los países más avanzados en materia de derechos LGTBIQ+. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo explicaba hace unos días en sus redes sociales.

“Nuestro país lidera por primera vez el Mapa Arcoíris, el ranking europeo de derechos y libertades del colectivo LGTBI. Hemos pasado del puesto nueve al uno”, indicó el jefe del Ejecutivo con orgullo. Y nunca mejor dicho.

No obstante, los datos invitan a no bajar la guardia. El apoyo público a la diversidad alcanzó su punto más alto en 2023, pero desde entonces ha retrocedido de forma significativa.

Hay menos noticias sobre ello, una de cada tres empresas ha reducido o eliminado sus políticas activas de inclusión y el discurso de odio contra el colectivo ha aumentado un 38%, según el informe Orgullo en visto, elaborado por LLYC.

La consultora bautiza este fenómeno como Rainbow Ghosting: la retirada paulatina del compromiso de marcas, instituciones y medios con la visibilidad y la inclusión del colectivo. La preocupación va más allá del debate público.

El estudio alerta de que esa pérdida de representación ya está dejando huella en la inteligencia artificial generativa, cuyos modelos comienzan a reproducir sesgos que favorecen los perfiles cis heterosexuales frente a las personas LGTBIQ+. En otras palabras: si la sociedad deja de hablar de diversidad, la tecnología también termina olvidándola.

Con este contexto como telón de fondo, Magas cita y hace cuatro preguntas a cuatro mujeres cuyas trayectorias representan buena parte de la diversidad que existe dentro del propio colectivo.

La periodista y escritora Valeria Vegas, mujer trans heterosexual; la directora de Desarrollo de Negocio Corporativo de LinkedIn España y Portugal Rosario Sierra, mujer cis lesbiana; la filósofa y escritora Elizabeth Duval, mujer trans lesbiana; y la periodista Chelo García-Cortés, mujer cis bisexual.

Cuatro voces, cuatro experiencias y cuatro maneras de vivir una misma reivindicación. Cuatro puntos de vista que demuestran que el colectivo LGTBIQ+ nunca ha sido un bloque homogéneo y, precisamente por eso, escuchar distintas realidades sigue siendo más necesario que nunca.

Valeria Vegas

Escritora, periodista y una de las figuras LGTBIQ+ más influyentes de España, según EL ESPAÑOL. Su trabajo ha contribuido a acercar al gran público historias y realidades que durante décadas permanecieron invisibilizadas.

"Una persona trans no es un homosexual al cuadrado"

La escritora y periodista Valeria Vegas.

La escritora y periodista Valeria Vegas. Cedida

¿Crees que la lucha por los derechos LGTBIQ+ es más difícil cuando se es mujer? ¿Te has sentido más discriminada por ser mujer o por ser mujer trans heterosexual?

La transexualidad está mucho más estigmatizada, es más repudiada y somos más visibles. Las personas lesbianas, gais o bisexuales pueden decidir no contar su orientación sexual en determinados contextos, pero nosotras vamos acompañadas constantemente de una reafirmación de nuestra identidad. En el caso de una mujer trans eso puede complicar mucho las cosas.

¿Una mujer trans heterosexual? Pues soy una señora que va con señores. Pero si fuera al revés, a más de uno le estallaría la cabeza. La gente no suele distinguir entre identidad y orientación, incluso dentro del propio colectivo. Una persona trans no es alguien homosexual elevado al cuadrado. Una cosa es la identidad y otra la orientación.

¿Son importantes las etiquetas?

Las etiquetas están bien, aunque hay personas a las que les condicionan demasiado. En ocasiones parece que ser LGTBIQ+ es nuestra única característica y no es así. Yo soy una mujer trans, pero también soy de signo Leo, valenciana, alta, risueña y con carácter.

Las etiquetas son necesarias porque todavía estamos construyendo una conciencia social. Si mucha gente aún no distingue entre identidad y orientación, no quiero imaginar qué pasaría si ni siquiera supiéramos nombrar las cosas. Ahora bien, también entiendo perfectamente a quien no quiera utilizarlas.

¿A quién consideras hoy el enemigo?

El enemigo está en muchas partes. Tiene que ver con la maldad, la represión y las actitudes intransigentes e intolerantes. Y cuidado con las posturas condescendientes, porque tampoco ayudan.

Hace falta más información, más conciencia social y menos convertir nuestras vidas en un debate público permanente.

Tus imprescindibles del Orgullo

  • Referente: Jesús Vázquez.
  • Canción: I Will Survive, de Gloria Gaynor.
  • Libro: Las malas, de Camila Sosa Villada y Una mala noche la tiene cualquiera, de Eduardo Mendicutti.
  • Película: Las aventuras de Priscilla, reina del desierto, de Stephan Elliott.
  • Bar: "Tengo un cero en conducta social. Hace mucho que no voy a bares".

Rosario Sierra

Directora de Negocio Corporativo de LinkedIn España y Portugal. Fue la primera mujer contratada por LinkedIn en España. Es un referente de liderazgo femenino en el mundo de la tecnología e impulsa la diversidad de talento en puestos directivos.

"Quien ocupa un puesto de responsabilidad siendo visible, envía un mensaje los que vienen detrás"

Rosario Sierra.

Rosario Sierra. Cedida

¿Crees que la lucha es más difícil cuando se es mujer?

Sí. La experiencia es distinta cuando eres mujer y, si además eres lesbiana, aparece una capa más de complejidad. Solemos hablar de diversidad como si fuera una sola dimensión, pero la realidad es interseccional. En mi caso confluyen varias identidades: soy mujer, lesbiana y además vengo de un pueblo de Cádiz.

Si miro atrás, probablemente he encontrado más barreras por ser mujer que por ser lesbiana. Ser mujer no es ocultable; ser lesbiana, sí. En el mundo profesional seguimos viendo menos mujeres en puestos de liderazgo y eso tiene consecuencias evidentes.

Durante años oculté mi orientación sexual en determinados entornos porque entendía, aunque nadie me lo dijera expresamente, que podía convertirse en un obstáculo. La discriminación no siempre llega en forma de un gran gesto.

A veces son silencios, preguntas que no se hacen a otros o la sensación de tener que demostrar más para obtener el mismo reconocimiento.

Por eso creo tanto en la visibilidad. No porque todo el mundo deba contar su vida privada, sino porque nadie debería sentir que hacerlo puede limitar su carrera.

Cuando alguien ocupa un puesto de responsabilidad siendo visible, está enviando un mensaje muy poderoso a quienes vienen detrás: no tienes que elegir entre ser tú o crecer profesionalmente.

¿Qué papel juegan las etiquetas?

Las etiquetas tienen una utilidad: ayudan a nombrar realidades que durante mucho tiempo fueron invisibles. Gracias a ellas muchas personas han encontrado comunidad, referentes y derechos.

El problema aparece cuando dejamos de utilizarlas para explicar quiénes somos y empezamos a utilizarlas para limitar quiénes podemos ser. Las personas somos mucho más complejas que cualquier definición. Claro que una mujer trans puede enamorarse de una mujer cis bisexual. Y de quien quiera.

La diversidad no consiste en crear nuevas cajas, sino en conseguir que algún día las cajas dejen de ser tan importantes.

¿Quién es el enemigo hoy?

No creo que el enemigo sean quienes piensan distinto. En democracia eso es legítimo. El verdadero enemigo es el retroceso. La idea de que los derechos ya están garantizados y no hace falta seguir defendiéndolos.

También me preocupa la indiferencia. Cuando una sociedad deja de reaccionar ante los discursos de odio o normaliza pequeños retrocesos, empieza a perder terreno. Y añadiría otro riesgo: la polarización. Necesitamos menos trincheras y más conversaciones.

El liderazgo visible no consiste en ocupar espacio. Consiste en hacer espacio.

Tus imprescindibles del Orgullo

  • Referentes: las lesbianas que estuvieron en primera línea de la lucha y cuya aportación fue invisibilizada.
  • Canción: A quién le importa, de Alaska.
  • Libro: No se lo digas a nadie, de Jaime Bayly.
  • Película: Te estoy amando locamente, de Alejandro Marín.
  • Lugar: la Plaza de las Reinas durante el Orgullo.

Elizabeth Duval

Filósofa, escritora y analista. Su pensamiento ha contribuido a ampliar los debates sobre identidad, clase, género y derechos en la España contemporánea.

"Hay que relativizar la importancia de las etiquetas"

La escritora y filósofa Elizabeth Duval.

La escritora y filósofa Elizabeth Duval. Redes sociales

¿La lucha es más difícil cuando se es mujer?

Nunca me ha parecido interesante la lógica de las olimpiadas de la opresión, donde parece que las identidades acumulan puntos de dificultad.

La vida es más difícil para una mujer que para un hombre en muchos aspectos, pero también para quien vive de alquiler frente a un propietario o para quien trabaja en precario frente a quien ha heredado. Con mis amigos LGTBIQ+ hablo casi más de vivienda que de identidad.

Las discriminaciones existen y son distintas. Me han dicho cosas sexualizantes y desagradables por ser lesbiana y caminar con otra mujer por la calle. Sin embargo, prácticamente nunca me han dicho nada por ser trans. En redes sociales es otra historia: ahí parece que existe barra libre.

¿Son importantes las etiquetas?

Más allá de que sean descriptivas y permitan construir comunidades o reconocerse entre personas con experiencias compartidas, creo que hay que relativizar mucho su importancia.

Yo soy una mujer trans lesbiana emparejada con una mujer cis lesbiana y, sinceramente, no dedicamos demasiado tiempo ni demasiada energía a las etiquetas. La experiencia lesbiana tiene mucho más que ver con la comunidad, los afectos y los vínculos que con las definiciones.

¿A quién consideras el enemigo?

Solo deberíamos considerar enemigo a alguien cuando no queda otra. Mucha gente odia o hace daño y no por ello la considero mi enemiga.

Ahora bien, sí identifico un enemigo en esa estructura reaccionaria internacional que financia partidos de ultraderecha y asociaciones que buscan acabar con derechos como el aborto o los derechos LGTBIQ+.

Tus imprescindibles del Orgullo

  • Referentes: Pedro Almodóvar, Patricia Highsmith y Susan Sontag.
  • Canción: Harvest Sky, de Oklou y Underscores.
  • Libro: En breve cárcel, de Sylvia Molloy.
  • Película: Portrait de la jeune fille en feu, de Céline Sciamma.
  • Bar: Karaoke Brindis, en Callao.

Chelo García-Cortés

Periodista, colaboradora televisiva y una de las figuras más populares y reconocibles del colectivo en España. Vivió la transición democrática y fue una de las primeras mujeres conocidas en hablar con naturalidad de su bisexualidad y de su relación con otra mujer.

"Viví el franquismo y me da miedo que podamos perder derechos"

Chelo García-Cortés en el programa 'Lazos de sangre', de Televisión Española.

Chelo García-Cortés en el programa 'Lazos de sangre', de Televisión Española. Gtres

¿Te has sentido más discriminada por ser mujer o por ser bisexual?

El hecho de ser mujer ya implica mayores riesgos que ser hombre. Yo, sinceramente, no me he sentido discriminada ni por ser mujer ni por ser bisexual. También soy una persona privilegiada en ese sentido.

Tengo 74 años y recuerdo que hace muchísimos años mi padre me miró a los ojos y me preguntó directamente: "¿Es cierto que tienes una relación con una mujer?". Le dije que sí. Y si mi padre, que era el hombre más importante de mi vida, no me cuestionó, al resto del mundo me lo pongo por montera.

¿Qué opinas de las etiquetas?

No me gustan. De hecho, escribí un libro titulado Sin etiquetas. El nombre lo eligió Marta, mi mujer.

Yo no tengo por qué estar explicando con quién me acuesto o de quién me enamoro. He tenido etapas muy felices con hombres y desde 1989 comparto mi vida con una mujer. Nos casamos en 2005, cuando la ley lo permitió.

No creo que tengamos que estar tan definidos. Cada uno es quien es. Y además las cosas no se están poniendo bien; hay que prepararse para lo que viene.

¿Quién es tu enemigo?

Si tengo que señalar un enemigo, diré que me preocupa profundamente el avance de la ultraderecha.

Viví los últimos años del franquismo y me da miedo que puedan quitarnos derechos. A nosotros, a vosotros y a ellos, ellas y elles. Mi enemigo tiene nombre y siglas: Vox.

Tus imprescindibles del Orgullo

  • Referentes: Bárbara Rey, Dulceida, Pedro Almodóvar, Jaume Collboni, Carla Antonelli, Víctor Gutiérrez y Rosalía.
  • Canción: Mujer contra mujer.
  • Libro: Identidad, de Carlos Lalueza-Fox
  • Película: Brokeback Mountain, de Ang Lee.
  • Bar: Válgame Dios, en Chueca.