Rihanna, Rosalía y Karol G en las últimas ediciones de la gala. GTRES y Instagram
De Rosalía a Rihanna, los mejores looks de la Met Gala: una retrospectiva histórica de la alfombra roja
Del espectáculo al concepto: cinco años de moda, narrativa y códigos en la red carpet que han definido cada edición.
Más información: El tema de la Met Gala 2026: 'Costume Art', una celebración de todos los cuerpos y su conexión con la moda
Cada año, la alfombra roja de la Met Gala se convierte en el epicentro de la moda global. Más allá del espectáculo, se trata de una gala benéfica organizada por el Costume Institute del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, que marca la inauguración de su exposición anual.
En ella, diseñadores y celebridades transforman el dress code en una herramienta creativa, dando lugar a algunos de los looks más influyentes de la industria.
A diferencia de otros eventos, no se limita a la estética: cada edición gira en torno a un tema que invita a reinterpretar desde una perspectiva cultural, histórica o artística.
De la sastrería como lenguaje de identidad a la relación entre moda y naturaleza, las últimas ediciones han demostrado cómo la alfombra roja puede convertirse en un espacio de narración visual.
De cara a 2026, la Met Gala continuará explorando esta dimensión con el tema Costume Art y con línea de estilo: Fashion is Art. La propuesta pone el foco en la moda como forma de expresión artística, donde el cuerpo se entiende como soporte creativo y la prenda como obra.
Más allá de la tendencia, el tema invita a pensar el vestir como lenguaje visual, capaz de dialogar con disciplinas como la escultura, la pintura o la performance.
2025: sastrería como identidad
El año pasado, la Met Gala giró en torno al tema Superfine: Tailoring Black Style, una propuesta centrada en la sastrería como forma de expresión cultural.
Inspirada en el dandismo negro, la edición exploró el traje más allá de su función estética, entendiéndolo como símbolo de identidad, poder y representación. La alfombra roja se convirtió así en un espacio donde el corte, la estructura y la actitud redefinieron los códigos clásicos del vestir.
Demi Moore llevó el tema hacia una dimensión escultórica con un diseño de Thom Browne, transformando la corbata en una pieza de alta costura bordada con perlas.
Dua Lipa apostó por la sobriedad con un vestido de Chanel de líneas limpias y estructura corsé, mientras que Zendaya reinterpretó el tailoring en clave masculina con un esmoquin blanco firmado por Pharrell Williams para Louis Vuitton.
La noche también destacó por propuestas más narrativas, como la de Teyana Taylor, que releyó el zoot suit en rojo junto a Marc Jacobs y Ruth E. Carter, o la de Cynthia Erivo, que apostó por una redingote maximalista de Givenchy.
La cantante barbadense Rihanna volvió a dominar la alfombra roja con un look de Marc Jacobs, combinando sastrería y teatralidad en una aparición marcada además por el anuncio de su tercer embarazo. Una edición en la que la moda confirmó su capacidad para ir más allá de la estética y convertirse en lenguaje.
2024: naturaleza y tiempo
La temática fue Sleeping Beauties: Reawakening Fashion, acompañado del dress code The Garden of Time.
La edición exploró la relación entre moda, tiempo y naturaleza, poniendo el foco en prendas que, como bellas durmientes, cobran una nueva vida a través de la reinterpretación. La alfombra roja se llenó de referencias etéreas, materiales delicados y narrativas visuales que evocaban lo efímero y lo orgánico.
Teyana Taylor interpretó el tema con un diseño de The Blonds, un vestido de terciopelo rojo con estructura corsé y rosas en relieve que evocaba transformación y narrativa personal.
Ariana Grande optó por una estética etérea con un look de Loewe, combinando madreperla y gasa en una silueta delicada. Por su parte, Karol G. debutó con un diseño de Marc Jacobs, construyendo una imagen de hada de cristal a través de transparencias y brillos.
La noche también dio espacio a interpretaciones más oscuras y románticas, como la de Dove Cameron, que apostó por un diseño de Diesel con referencias victorianas y efecto desgastado. O la de Sabrina Carpenter, que evocó un imaginario de cuento con un vestido de Oscar de la Renta en azul bebé y negro, evocando directamente el imaginario de Cenicienta, revisitado.
Como coanfitriona, Jennifer Lopez brilló con un diseño de Schiaparelli Haute Couture, combinando transparencias, cristales y motivos naturales en una propuesta que sintetizó a la perfección el espíritu de la edición. Una noche en la que la moda se convirtió en un relato visual entre lo efímero, lo poético y lo espectacular.
2023: homenaje y códigos
Aquella edición rindió homenaje a Karl Lagerfeld con el tema Karl Lagerfeld: A Line of Beauty.
La edición celebró el legado del diseñador alemán, repasando los códigos que definieron su trabajo a lo largo de décadas en casas como Chanel, Fendi o Chloé.
La alfombra roja se convirtió en un ejercicio de reinterpretación, donde el blanco y negro, el tweed, las perlas y la sastrería marcaron el hilo conductor de la noche.
Anne Hathaway destacó con un diseño de Versace que reinterpretó los códigos de Chanel a través de perlas y cortes unidos por imperdibles icónicos. Naomi Campbell apostó por un vestido vintage de Chanel, reforzando una elegancia fluida y atemporal.
Kim Kardashian llevó el homenaje hacia lo espectacular con un diseño de Schiaparelli, construido a partir de miles de perlas.
La noche también dio lugar a interpretaciones más narrativas, como la de la intérprete de Miércoles Addams, Jenna Ortega, que fusionó estética victoriana y goth-glam con un diseño de Thom Browne, o la de Gigi Hadid, que apostó por una silueta vanguardista en tul negro de Givenchy.
Por su parte, Michelle Yeoh completó esta lectura del legado de Lagerfeld con un diseño de Karl Lagerfeld Couture, fusionando códigos masculinos y femeninos en una propuesta elegante y estructurada. Una edición en la que la moda funcionó como homenaje, archivo y reinterpretación simultáneamente.
2022: opulencia y espectáculo
La gala se articuló en torno al tema In America: An Anthology of Fashion, acompañado de directrices estilísticas Gilded Glamour.
La edición se centró en la opulencia de la edad dorada estadounidense, reinterpretando los códigos de finales del siglo XIX a través de siluetas estructuradas, materiales ricos y una estética marcada por el exceso y la teatralidad.
Gigi Hadid apostó por una visión contemporánea del glamour con un diseño de Versace en tono burdeos, combinando látex, corsé y una capa XXL de gran volumen.
Kim Kardashian protagonizó uno de los momentos más mediáticos al lucir el icónico vestido de Marilyn Monroe, desatando un intenso debate sobre su conservación.
La modelo británica Cara Delevingne llevó la provocación al límite con un look de Dior Haute Couture, revelando un torso cubierto de pintura dorada.
La noche también dejó propuestas más estilizadas, como la de Bella Hadid, que apostó por una estética gótica en negro de Burberry, o la de Kylie Jenner, que reinterpretó el vestido de novia en clave urbana con un diseño de Off-White en homenaje a Virgil Abloh.
Rosalía aportó una lectura híbrida del tema con un diseño de Givenchy firmado por Matthew M. Williams, fusionando referencias históricas con una estética contemporánea. Una edición en la que el exceso, la polémica y la revisión definieron el tono de la alfombra roja.
2021: identidad y concepto
En 2021, la Met Gala se celebró bajo el tema In America: A Lexicon of Fashion, una propuesta centrada en la identidad norteamericana a través del vestir.
Más conceptual que histórica, la edición exploró códigos como la elegancia clásica, el sportswear o la cultura pop, invitando a reinterpretarlos desde una mirada contemporánea.
Kim Kardashian llevó el concepto al extremo con un total look negro de Balenciaga que cubría completamente su cuerpo, convirtiendo la silueta en su única identidad visual.
Gigi Hadid deslumbró con un diseño de Prada, reinterpretando el Hollywood de los años 50 en clave contemporánea. La artista catalana Rosalía debutó con un diseño de Rick Owens inspirado en el mantón de Manila, introduciendo una narrativa cultural que generó debate.
La noche también destacó por referencias directas al cine, como la de Kendall Jenner, que reinterpretó el icónico look de Audrey Hepburn con un diseño de Givenchy, o la de Emily Ratajkowski, que apostó por una silueta sensual en encaje de Vera Wang.
Por su parte, Rihanna volvió a cerrar la alfombra roja con un look de Balenciaga, combinando volumen y dramatismo en una aparición que confirmó, una vez más, su dominio absoluto del evento. Una edición en la que la moda se convirtió en identidad, concepto y narrativa.