Laura Mateo Cuadrado, integrante de la lista de 'Las Top 100'.

Laura Mateo Cuadrado, integrante de la lista de 'Las Top 100'. Cedida

LasTop100

Laura Mateo, consejera de la Cámara de Comercio de España en EEUU: "El legado es lo que provocas en los demás"

Sensibilidad y un espíritu cosmopolita definen el liderazgo de una alta ejecutiva que trabaja entre dos mercados.

Más información: Gema Díaz Real, 'entrenadora' de futuras consejeras: "El teletrabajo es una trampa porque nos vuelve invisibles"

Publicada

Dirigir equipos a escala global y guiar la expansión de corporaciones en múltiples continentes no es sólo una cuestión de estrategia financiera. Para Laura Mateo Cuadrado, integrante de 'Las Top 100' en la categoría 'Top 10 Exterior', es una forma de entender la vida.

Con naturalidad, esta ejecutiva destaca hoy como un claro ejemplo de liderazgo capaz de tender puentes entre dos mercados, dos culturas y dos maneras distintas de negociar.

Pasó de estudiar Traducción e Interpretación a gestionar equipos en tres continentes, un viaje profesional que complementó cursando un MBA ejecutivo en ICADE.

Esa inquietud la llevó a impulsar durante más de 15 años la expansión de Manzanos Enterprises, transformando un negocio familiar en un potente grupo internacional con presencia en el vino, la automoción, el agua, el sector inmobiliario y los grandes eventos.

Hoy, instalada en Estados Unidos, compagina su experiencia corporativa con su papel como consejera de la Cámara de Comercio de España en el país norteamericano, desde donde ayuda a proyectar el talento femenino nacional en el exterior.

Sin embargo, detrás del brillo de los cargos habita una mujer muy de familia, enamorada del mar y que entiende que el éxito carece de sentido si se desvincula de la empatía. Para ella, liderar es, sobre todo, hacer crecer a los demás.

Retrato de Laura Mateo Cuadrado.

Retrato de Laura Mateo Cuadrado. Cedida

El iceberg de la marca digital

En una era donde las agendas de las altas ejecutivas a menudo se miden en impactos, Mateo Cuadrado reflexiona con madurez sobre los límites de la exposición pública.

"En la vida actual todos tenemos una marca personal que en muchos casos es sólo digital", advierte, señalando que lo que mostramos en las redes "es un porcentaje demasiado pequeño de tu realidad". Para la consejera, la verdadera esencia de un líder se fragua en el anonimato del día a día.

A pesar de ello, defiende el uso de los canales de este tipo como una herramienta de visibilidad estratégica. Lo considera como algo positivo para "estar presente en la mente de los demás".

De hecho, sostiene que gestos tan cotidianos como mostrar que haces deporte comunican valores profundos como "la disciplina, la constancia, la capacidad de convivir con la incomodidad y el cuidado personal".

Herencia responsable

Al rastrear los referentes que han modelado su concepción del compromiso público, Laura no acude a los manuales de management, sino a su propio hogar. "Me lo han enseñado mis padres. Y no es un tópico, es real", afirma con rotundidad.

Su educación se basó en la premisa de que nuestros actos tienen consecuencias y en la importancia de "intentar dejar a la gente mejor de lo que te la encontraste".

Existe una máxima que la acompaña desde la niñez y que hoy aplica incluso en las esferas de la alta dirección: "Intentar ser la causa de que alguien sonría hoy".

El punto de equilibrio

Un detalle aparentemente pequeño que, según confiesa, cambia por completo la forma en la que toma las decisiones empresariales.

"Mis padres me han enseñado que ser buena persona no es algo accesorio, es el valor principal desde el que se debe construir todo lo demás", explica.

Como "trotamundos profesional", Laura ha coleccionado ciudades a lo largo de su vida, habitando rincones tan diversos como Granada, Chicago, Londres, Perugia o Miami.

Al mirar atrás y evaluar el camino recorrido, reconoce lo complejo que resulta conciliar la fogosidad de los inicios con el bienestar personal, ya que "la madurez te lleva a apreciar cosas que antes ponías en primer lugar", como la salud y las relaciones personales.

Laura Mateo Cuadrado en la gala de 'Las Top 100' celebrada en el Teatro Real el pasado mes de marzo.

Laura Mateo Cuadrado en la gala de 'Las Top 100' celebrada en el Teatro Real el pasado mes de marzo. Diego Martínez

Sincera respecto a su propia naturaleza, confiesa que cuando se es joven y se tienen ganas de comerse el mundo, proteger el espacio para una misma es difícil porque "todo parece urgente, importante e irrepetible".

Sin embargo, el tiempo le ha otorgado una valiosa perspectiva: "Soy ambiciosa por naturaleza, pero he entendido que hay cosas que están por encima de eso".

Para ella, la prioridad actual se centra en la salud, la familia y, sobre todo, en "la tranquilidad de saber que tu vida tiene sentido en su conjunto, no sólo en el trabajo".

Y es que tal y como afirma, "el verdadero éxito no es únicamente profesional, es vital. Es que te sientas orgullosa de lo que has experimentado".

Infancia de 'hormiguitas'

La firmeza con la que Laura Mateo Cuadrado se mueve hoy en los negocios internacionales se sembró en su niñez a través de experiencias determinantes.

Recuerda con especial cariño un concurso escolar que ganó a los siete años tras mucho esfuerzo: "Fue la primera vez que entendí de verdad que eso tenía recompensa. Desde entonces cultivé mucho la cultura de la constancia".

Lo que terminó por esculpir su carácter fue el ejemplo diario en su casa, viendo a sus padres trabajar "sin hacer ruido, poco a poco, como hormiguitas, construyendo las cosas con paciencia". Una filosofía de vida que, según apunta, "se aprende más por lo que ves que por lo que te dicen".

Hoy, con una consolidada posición internacional, tiene absoluta claridad sobre la huella que desea dejar, una meta que trasciende las cifras de negocio.

Consciente de que los proyectos y los cargos cambian o desaparecen, sitúa el foco en lo verdaderamente imperecedero: "Lo que permanece es cómo hiciste sentir a las personas y qué impacto tuviste en sus vidas".

Su objetivo final es que quienes se hayan cruzado con ella, en cualquier ámbito, sientan que recibieron por su parte una oportunidad, confianza, inspiración o "simplemente tranquilidad", convencida de que "el verdadero legado no es lo que construyes, sino lo que provocas en los demás".