Montse Cespedosa, economista y experta en hipotecas.

Montse Cespedosa, economista y experta en hipotecas. Imagen de archivo

Interiorismo

Montse Cespedosa, economista: "Meterse en una hipoteca mixta es una trampa financiera"

La economista recomienda una cuota cercana al 30% de los ingresos netos y comparar varias ofertas antes de firmar.

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La cuota de una hipoteca mixta permanece estable durante los primeros años, pero esa seguridad tiene fecha de caducidad. Cuando termina el tramo fijo, el interés pasa a depender del índice de referencia y del diferencial pactado con el banco.

La economista y exdirectora bancaria Montse Cespedosa defendía el tipo fijo en una entrevista en el programa Faves comptades, publicada por Cugat Mèdia. Entonces acumulaba 27 años en banca, 17 como directora de oficina.

"Meterse en una hipoteca variable a euríbor o en una mixta a tres o cinco años, que después pasará a variable, es una trampa financiera", sostiene. Su advertencia se centra en la dificultad de prever cuánto se pagará al acabar el periodo inicial.

La expresión recoge su valoración de estos préstamos. No significa que todas las hipotecas mixtas resulten más caras que las fijas: el coste depende del contrato, de la evolución de los tipos y del tiempo que se tarde en devolver el dinero.

Del fijo al variable

Una hipoteca mixta comienza con un tipo de interés fijo durante el plazo acordado. Después pasa a un interés variable, habitualmente calculado a partir del euríbor más un diferencial, con revisiones según las condiciones del préstamo.

El atractivo inicial puede estar en una cuota más baja que la de una oferta fija. Para valorar esa ventaja hay que mirar también el diferencial posterior, la duración de cada tramo y los productos vinculados que exige la entidad para bonificar el interés.

El riesgo aparece cuando se hacen las cuentas pensando únicamente en los primeros años. Una cuota que encaja en el presupuesto al firmar puede aumentar después si el índice de referencia sube.

También puede bajar. Nadie conoce de antemano el euríbor que se aplicará al terminar el tramo fijo, por lo que la comparación entre ofertas exige contemplar distintos escenarios.

En aquella entrevista, Cespedosa defendía la previsibilidad del tipo fijo. Saber cuánto se destinará a devolver el préstamo cada mes facilita organizar los gastos familiares y evita que una subida del índice encarezca esa cuota.

Eso no elimina todos los riesgos del presupuesto doméstico. Los ingresos pueden caer y otros gastos pueden aumentar; lo que aporta el tipo fijo es estabilidad en el interés del préstamo, conforme a las condiciones pactadas.

En aquella entrevista, Cespedosa consideraba razonable contratar una hipoteca fija a largo plazo con un interés cercano al 2%. Esa referencia corresponde a octubre de 2025 y no describe las ofertas actuales.

Una cuota asumible

Antes de elegir una hipoteca, Cespedosa aconseja calcular qué cuota puede sostener la familia. Su recomendación es que no supere el 30% de los ingresos netos mensuales.

"Que suponga más del 35%, yo lo encuentro una condena", afirma. Explica que ha atendido a personas que creían poder asumir el pago y que, años después, acudieron a su consultoría porque no podían afrontar la cuota.

Comparar y negociar

La estabilidad laboral y los ahorros disponibles forman parte de los aspectos que las entidades estudian al analizar una solicitud. Conseguir financiación, aun así, no obliga a aceptar la primera propuesta.

Cespedosa recomienda consultar varios bancos y seleccionar las dos o tres ofertas más competitivas para negociar. Su planteamiento evita prolongar indefinidamente una ronda de propuestas entre cinco o seis entidades.

Para comparar, no basta con mirar el interés anunciado. La TAE, las comisiones y el coste de los seguros u otros productos asociados ayudan a entender cuánto supone realmente cada oferta.

Cespedosa aconseja decidir qué se quiere negociar, como el interés o las vinculaciones, y plantear condiciones concretas al banco. También advierte de que no se puede negociar todo.