Un electricista trabajando en un cuadro eléctrico.

Un electricista trabajando en un cuadro eléctrico. iStock

Interiorismo

Un electricista, sobre reformar una casa: "Antes cambiar la instalación eléctrica costaba 2.000 €, ahora ya supera los 6.000"

Los expertos recomiendan revisar el estado del cableado antes de una reforma integral para evitar averías y problemas de seguridad.

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Reformar una vivienda es hoy mucho más caro que hace apenas unos años. El aumento del precio de los materiales, la escasez de profesionales cualificados y el encarecimiento de la mano de obra han disparado el presupuesto de muchas obras.

Uno de los trabajos que más ha notado esta subida es la renovación de la instalación eléctrica, una intervención imprescindible en muchas viviendas antiguas y que puede suponer un importante desembolso.

Así lo explica un electricista con experiencia, que resume la evolución de los precios con una frase muy gráfica: "Antes cambiar la instalación eléctrica costaba unos 2.000 euros y ahora ya supera los 6.000".

Aunque el importe final depende de cada vivienda, los profesionales coinciden en que el presupuesto ha aumentado de forma considerable durante los últimos años.

En una instalación completamente nueva, el coste suele situarse entre 20 y 25 euros por metro cuadrado, aunque la cifra puede variar según el estado del inmueble y la complejidad de los trabajos.

En una vivienda de entre 70 y 100 metros cuadrados, renovar por completo el cuadro eléctrico, el cableado y las tomas de corriente suele costar entre 3.600 y 6.500 euros.

Si además se incorporan sistemas domóticos o automatizados, el presupuesto puede incrementarse todavía más.

Por qué se ha disparado el precio

Los electricistas explican que buena parte del incremento se debe al encarecimiento de los materiales utilizados durante la obra.

A ello se suma la falta de profesionales especializados, una situación que ha elevado el precio de la mano de obra en numerosos oficios relacionados con la construcción y las reformas.

Pero no todas las instalaciones cuestan lo mismo.

No es igual sustituir una línea eléctrica existente que rehacer completamente la instalación de una vivienda, abrir nuevas rozas o ampliar los circuitos para adaptarlos a las necesidades actuales.

En las viviendas más antiguas el presupuesto también suele aumentar.

Muchos inmuebles construidos hace varias décadas necesitan renovar por completo el cableado, actualizar el cuadro eléctrico o adaptar la instalación a la normativa vigente, lo que puede elevar la factura hasta rondar los 7.000 euros.

A estos importes también hay que añadir el coste del Certificado de Instalación Eléctrica (CIE), conocido como boletín eléctrico, un documento obligatorio para acreditar que la instalación cumple la normativa y que suele rondar los 150 euros, aunque su precio depende de cada caso.

Cuándo cambiar la instalación

Los profesionales recuerdan que una instalación antigua no solo puede generar averías, sino también comprometer la seguridad de la vivienda.

Por ello recomiendan revisarla cuando el inmueble tiene más de 20 o 30 años o aparecen problemas como saltos frecuentes del automático, enchufes que se calientan, ausencia de toma de tierra o instalaciones protegidas con antiguos fusibles.

Si además se va a realizar una reforma integral, renovar la instalación eléctrica suele ser la opción más recomendable.

Aprovechar unas mismas obras permite reducir costes y evita tener que volver a abrir paredes en el futuro.

Antes de tomar una decisión, los electricistas aconsejan solicitar varios presupuestos y comparar tanto el precio como el alcance de los trabajos.

De esta forma es más sencillo conocer el coste real de la reforma y evitar sorpresas una vez comenzada la obra.