Joven propietaria de una vivienda

Joven propietaria de una vivienda IStock

Interiorismo

Natalia (25) y su pareja han logrado comprar una vivienda en España: "Fuimos pagando la entrada mientras se construía"

En España, informarse, planificar con tiempo y aprovechar las oportunidades que ofrecen diferentes programas es clave en plena crisis de la vivienda.

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Acceder a una vivienda en propiedad antes de los 30 años se ha convertido en una de las mayores dificultades para los jóvenes españoles.

El encarecimiento de los inmuebles, la subida de los tipos hipotecarios en los últimos años y la necesidad de disponer de importantes ahorros para la entrada han alejado este objetivo de miles de personas.

Sin embargo, algunas fórmulas permiten reducir una de las barreras más importantes como es reunir de golpe el dinero necesario para la compra.

Es la experiencia que ha compartido Natalia, una joven andaluza de 25 años, que ha explicado en redes sociales cómo ella y su pareja han conseguido comprar su primera vivienda gracias a una promoción de vivienda protegida adquirida sobre plano.

Vivienda protegida

Natalia cuenta que la operación fue posible gracias a que el inmueble pertenece al régimen de vivienda protegida, conocido popularmente como VPO, aunque en algunas comunidades autónomas recibe otras denominaciones.

Este tipo de viviendas están sujetas a determinadas condiciones de acceso y cuentan con precios máximos regulados, lo que suele traducirse en importes inferiores a los del mercado libre.

La joven explica que muchas personas mantienen una imagen anticuada de estas promociones, cuando la realidad actual es muy distinta.

Las nuevas promociones de vivienda protegida suelen ofrecer prestaciones similares a las de cualquier urbanización moderna, con garaje, trastero, zonas comunes, terrazas e incluso piscina en algunos casos.

Pero más allá del precio, la ventaja que resultó decisiva para ella y su pareja fue la posibilidad de comprar el piso cuando todavía estaba en construcción.

Al adquirir la vivienda sobre plano, la promotora les permitió ir realizando aportaciones periódicas durante el tiempo que duraron las obras. De esta manera, pudieron completar progresivamente la cantidad correspondiente a la entrada.

Esta fórmula les evitó tener que reunir de golpe una suma que, para muchos jóvenes, resulta inalcanzable. Mientras el edificio avanzaba, ellos iban realizando los pagos establecidos en un calendario fijado previamente por la promotora.

Entrada de una vivienda

Uno de los principales problemas a la hora de comprar una vivienda no suele ser la cuota hipotecaria, sino el ahorro previo necesario para acceder a la financiación.

Por norma general, los bancos financian hasta el 80% del valor de compraventa o tasación del inmueble, por lo que el comprador debe aportar el porcentaje restante además de los gastos asociados a la operación.

Esto obliga a muchas personas a disponer de miles de euros antes incluso de firmar la hipoteca. Natalia reconoce que esta realidad fue precisamente la que les llevó a buscar otras opciones.

La compra sobre plano les permitió transformar ese desembolso inicial en pagos mensuales más asumibles, distribuidos durante varios años. Aunque esta modalidad no elimina la necesidad de ahorro, sí facilita que el esfuerzo económico se reparta en el tiempo.

Por ello, cada vez más compradores jóvenes prestan atención a las promociones de obra nueva que todavía no han comenzado a construirse o que se encuentran en fases iniciales.

En estos casos, las condiciones varían según la promotora, el plazo de ejecución y las características del proyecto, pero el sistema de pagos aplazados suele ser habitual.

Acceso a una VPO

Además de compartir su experiencia personal, Natalia ha explicado algunos de los pasos necesarios para optar a una vivienda protegida. El primero consiste en inscribirse como demandante o solicitante en el registro habilitado por la administración competente.

Dependiendo de la comunidad autónoma, este trámite puede gestionarse a través del ayuntamiento o de otros organismos públicos. Los requisitos no son idénticos en todo el territorio nacional, aunque suelen existir condiciones comunes.

Entre ellas destacan no ser propietario de otra vivienda y no superar determinados límites de ingresos establecidos por la normativa correspondiente. La inscripción suele ser gratuita y, una vez completada, permite acceder a futuras promociones que cumplan con los criterios exigidos.

La joven anima a quienes estén interesados a informarse cuanto antes, ya que algunos procedimientos pueden prolongarse durante meses y determinadas promociones despiertan una gran demanda.