Un vestidor.

Un vestidor. iStock

Interiorismo

Un carpintero, sobre hacer un vestidor: "Antes costaba 2.000 euros, ahora ya supera los 7.000"

Los materiales, las puertas correderas y la iluminación personalizada han disparado el precio de los vestidores en España.

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El sector de la carpintería y las reformas en España ha vivido un gran cambio en los últimos años, y lo que antes era considerado un lujo asequible o un proyecto de bricolaje avanzado, hoy necesita de una inversión muy superior.

Un claro ejemplo lo encontramos en el caso de la instalación de un vestidor, que como confiesa un carpintero, se ha encarecido notablemente, y es que mientras que "antes hacer un vestido costaba 2.000 euros, ahora supera los 7.000", es decir, más del doble.

Según los datos actuales, el precio medio nacional para hacer un vestidor se sitúa en un rango de entre 2.500 y 5.000 euros, aunque los proyectos de mayor envergadura pueden llegar a alcanzar con facilidad los 12.000 euros.

Esta evolución en los precios no solo tiene que ver con la inflación de los materiales, sino también por la mayor demanda de personalización y de la propia calidad de los materiales y acabados utilizados.

Más de 4.000 euros

El incremento del presupuesto base para hacer un vestidor no es fruto de la casualidad. Si se analiza el coste por metro lineal, un vestidor básico equipado con baldas y barras en melamina tiene un coste de entre 250 y 450 euros/metro lineal.

Sin embargo, en la mayoría de los hogares actualmente ya no se buscan soluciones básicas, sino proyectos a medida que permitan la optimización del espacio disponible. De hecho, para un vestidor a medida de gama media, que cuente con extras e iluminación, en un espacio de 6 a 8 metros cuadrados, se necesita invertir entre 4.000 y 7.000 euros.

En cualquier caso, la barrera de entrada, para las soluciones más sencillas, en un espacio reducido de 4-6 m², todo parte de un presupuesto que va de 2.500 a 4.000 euros. No obstante, los precios son muy volátiles en el momento actual.

Por qué sube el precio de los vestidores

Hoy en día, hacer un vestidor cuesta más del doble de lo que costaba hace apenas unos años. El motivo de este encarecimiento viene dado por los materiales y la complejidad del diseño, entre otros factores.

El uso de MDF lacado hace que aumente el precio a 400-700 euros/ml, mientras que, si el cliente opta por utilizar madera maciza, el precio se dispara hasta los 600-900 euros/ml.

A ello hay que sumar el análisis de una serie de costes adicionales, entre los que se encuentra la división del vestidor. Uno abierto siempre será más económico, ya que añadir puertas puede encarecer el presupuesto en un 20% e incluso, dependiendo de los herrajes, puede duplicar el coste.

Una sola puerta corredera con herrajes puede llegar a tener un coste de entre 180 y 400 euros. También se pueden incluir accesorios premium que encarecen el presupuesto final a la hora de hacer un vestidor.

Los detalles internos, que antes se consideraban secundarios, ahora son imprescindibles. Entre ellos se encuentran los pantaloneros extraíbles, que suman entre 35 y 80 euros adicionales, o los colgadores abatibles, con un coste que puede agregar hasta 120 euros por unidad.

También encarecerá el precio final la iluminación, cada vez más demandada por la tendencia actual que busca ver los colores de la ropa como si fuese luz natural. La instalación de tiras LED supone un coste de 8-15 euros/ml, además de unos 40-80 euros adicionales por el montaje.

Más allá de tener en cuenta estos aspectos, hay que tener claro que la distribución elegida por el cliente y las posibilidades que ofrezca el carpintero dictarán la viabilidad económica del proyecto. Por lo general, las configuraciones más comunes pasan por una sola pared, en pasillo (con dos frentes) o en "U", optando por una u otra en cada caso.

La mano de obra especializada tiene un coste, y es que actualmente un carpintero cobra entre 20 y 35 euros por hora. En proyectos a medida de tamaño medio, la mano de obra supone entre el 10% y el 20% del presupuesto total.

Cómo ahorrar

A pesar del aviso del carpintero acerca de la subida de precios a la hora de hacer un vestidor, existen una serie de estrategias para mitigar el impacto económico que ello supone sin renunciar a la funcionalidad.

Actualmente es posible adoptar una serie de medidas y decisiones para conseguir un vestidor más económico, lo que implica empezar por priorizar las barras sobre los cajones. Añadir barras para colgar es notablemente más barato que instalar módulos de cajoneras. Un cajón con guías cuesta entre 25 y 60 euros, mientras que una barra básica apenas cuesta 10-25 €.

Asimismo, se recomienda optar por sistemas abiertos, de forma que se eliminen las puertas, lo que no solo reduce el coste, sino que facilita el diseño en espacios pequeños, aunque exige un orden más estricto para poder evitar el polvo. No obstante, se puede conseguir un notable ahorro optando por este tipo de sistemas carentes de puertas.

Finalmente, una de las formas de conseguir un ahorro a la hora de hacer un vestidor pasa por combinar materiales, pudiendo usar melamina para la estructura interna y reservar materiales más nobles o lacados solo en las zonas visibles o frontales.

En cualquier caso, los expertos insisten en que lo más recomendable en este tipo de casos pasa por solicitar presupuestos personalizados a especialistas del sector, para conseguir así un diseño totalmente adaptado a tus necesidades.