Las jugadoras de la selección española, campeonas del mundo.

Las jugadoras de la selección española, campeonas del mundo. Europa Press

Estilo de vida

¿Fútbol o maternidad? La iniciativa impulsada por Alexia Putellas que abre el debate sobre el precio de competir

España se ha convertido en el segundo país del mundo donde el fútbol financia la congelación de óvulos.

Más información: El reto del fútbol femenino, un deporte en auge que debe crear su propio negocio: “El valor existe y es medible”

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Una gran revolución se cuece entre los despachos del mundo del fútbol femenino y las consultas de los centros médicos. Una encaminada a conciliar los tiempos de la vida profesional del deporte de élite con la maternidad.

Durante décadas, ellas han librado una batalla silenciosa contra el reloj biológico: su mejor momento físico, ese que coincide con grandes partidos, títulos, contratos y buenos patrocinios, se pisa con la etapa más fértil para concebir.

Hasta ahora había que elegir entre parar —quizá para siempre— la carrera en el campo para afrontar un embarazo o pausar la maternidad, con el riesgo de llegar tarde a ella.

De hecho, un estudio realizado por la Asociación de Futbolistas Profesionales (FUTPRO) señala que más del 40% de ellas retrasarán este momento por ser deportistas de élite.

Y no sólo eso, también refleja que el 46% declara tener miedo o preocupación por las consecuencias que tendría quedarse embarazada.

Igualmente, quedaba patente que no recibían información suficiente por parte de los clubes respecto a sus derechos laborales durante la gestación y después del parto.

A raíz de estos datos, se hicieron propuestas para mejorar el convenio colectivo en materia de protección a la maternidad.

La firma del acuerdo entre la AEF y el hospital Ruber Internacional, en agosto.

La firma del acuerdo entre la AEF y el hospital Ruber Internacional, en agosto. Cedida

En este contexto, es histórica la noticia del acuerdo que la Real Federación Española de Fútbol ultima con una clínica especializada en medicina reproductiva.

A través de él, se sufragará el proceso de congelación de óvulos a las jugadoras de la selección española.

España se convierte así en el segundo país del mundo que plantea una iniciativa de este tipo, siguiendo el ejemplo de Inglaterra.

La PFA (Professional Footballers' Association) firmó en mayo de 2026 una alianza estratégica con Care Fertility para ofrecer a las chicas de la Women's Super League y la Women's Championship educación en fertilidad, evaluaciones médicas y acceso bonificado/financiado a tratamientos de preservación.

Fran Kitching, exguardameta del Liverpool, habló en su día de cómo la preservación de la fertilidad a través del sindicato, después de aquel acuerdo, le permitió planificar su maternidad sin romper la vinculación con el deporte.

El pasado mes de agosto, equipos como el Chelsea FC Women dieron un paso al frente cerrando sus propios contratos directos con clínicas especializadas.

Lo mismo ha sucedido en nuestro país, donde el abanico de beneficiadas no se limitará a las integrantes de La Roja.

La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) y el Hospital Ruber Internacional han sellado una colaboración para poner la experiencia de su Unidad de Reproducción Asistida al servicio de las afiliadas al sindicato.

"Con esta alianza, ambas entidades dan un paso más en su apuesta por la promoción de la salud, acompañando a los y las profesionales del fútbol en sus proyectos de maternidad y paternidad", aseguran en un comunicado.

Esta iniciativa alcanza a más de 1.500 futbolistas afiliadas tanto de la Liga F, como de Primera y Segunda División. También a las de Segunda y Tercera Federación.

Entre las prestaciones incluidas destacan unas condiciones preferenciales en vitrificación de óvulos, preservación de la fertilidad, la inseminación artificial, fecundación in vitro (FIV), prueba genética preimplantacional (PGT) y test prenatal no invasivo (TPNI).

David Aganzo, director general y presidente de la AFE, señala que "este acuerdo supone un paso más en el compromiso de la Asociación por ofrecer a nuestros afiliados servicios que contribuyan a su bienestar dentro y fuera del terreno de juego".

Y añade que "incorporar la experiencia de un centro de referencia nos permite seguir ampliando una atención integral que responde a las necesidades reales de las futbolistas y de sus familias".

Putellas puso el foco

Este importante cambio llega en un momento de auge del fútbol femenino, con la liga recién comenzada, el primer Mundial de Clubes de la FIFA por llegar y la inclusión de esta disciplina en la Quiniela.

La iniciativa de la RFEF surge a petición de Alexia Putellas jugadora del London City Lionesses, que lo propuso en su nombre y el de otras muchas compañeras.

La jugador Alexia Putellas, en su despedida del FC Barcelona.

La jugador Alexia Putellas, en su despedida del FC Barcelona. Europa Press

La catalana, de 32 años, puso sobre la mesa la incompatibilidad biológica entre la época de mayor rendimiento deportivo, de los 20 a los 30, con la edad ideal para procrear, y lo elevó a la federación, que escuchó sus reclamaciones.

"Para mí es un avance enorme, porque entienden que estás sirviendo a tu país en contra de tu tiempo biológico, que no puedes parar y no puedes ser madre porque necesitas tu cuerpo para trabajar", dijo en El País.

Algunas jugadoras, ya retiradas, celebran este avance aunque consideran que "llega tarde". Y advierten de otros temas que pueden ser complicados para las que están en activo y quieran someterse a estos procedimientos: la estimulación hormonal puede afectar a su rendimiento.

Y también habría que detallar claramente el uso de estos medicamentos para que no interfieran con las leyes antidopaje.

La congelación de óvulos en España

Para entender la importancia de los acuerdos de RFEF y la AFE con respecto a la vitrificación, hay que analizar cómo está el tema en la sanidad pública.

En la actualidad, Galicia es la única comunidad autónoma que financia la preservación de óvulos a mujeres que quieren posponer la maternidad, sin necesidad de padecer una patología.

Es decir, se aplica como norma general, siendo pionera en este campo. En el resto de España, hay muchos hospitales estatales que llevan a cabo la vitrificación, pero siempre respondiendo a indicaciones clínicas.

Es decir, se plantea cuando existe una situación patológica que pueda poner en riesgo la fertilidad.

El cáncer, enfermedades hematológicas o autoinmunes, cirugías sobre los ovarios que reduzcan la capacidad ovárica y endometriosis son sólo algunos ejemplos.

También hay que destacar que la sanidad pública cubre la preservación de gametos, con todo lo que ello conlleva: valoración, estimulación, extracción de ovocitos, vitrificación y almacenamiento.

El acceso a la fecundación in vitro posterior tiene sus propios criterios y requisitos que pueden depender de cada comunidad autónoma.

Para la mayoría de las mujeres que deseen congelar sus óvulos durante su etapa más fértil, la opción es acudir a las clínicas privadas, donde el proceso puede rondar los 3.000 €.

En cualquier caso, el precio final depende mucho de las particularidades del tratamiento y los ciclos necesarios.

Sólo el 2% tiene hijos

La doctora Mónica Aura, directora médica de Ginefiv, clínica de Ginemed, analiza de manera muy favorable el nuevo panorama de las futbolistas con respecto a la maternidad, con un matiz que le da más valor.

"Que la Federación pueda facilitar y financiar la preservación de la fertilidad de sus jugadoras nos parece una iniciativa muy positiva, tanto para las propias deportistas como para seguir avanzando en la visibilización de la salud reproductiva", asegura.

"En el deporte profesional, los años de máximo rendimiento deportivo suelen coincidir con una etapa de la vida en la que la fertilidad femenina todavía es un factor importante a tener en cuenta. Muchas deciden posponer su maternidad para poder desarrollar plenamente su carrera y contar con información y con opciones como esta puede aportarles mayor libertad a la hora de tomar decisiones sobre su futuro", añade.

La carrera de ellas suele ser más corta que la de sus compañeros hombres y no por falta de rendimiento. De hecho, es el convertirse en madre en muchas ocasiones lo que lleva a la retirada prematura.

Un estudio de FIFPRO, el sindicato mundial de futbolistas, refleja que apenas el 2% de las jugadoras en activo tiene hijos.

La incertidumbre de la vuelta al campo tras el parto y la más que probable cancelación de contratos era un miedo existente. Por eso, la FIFA aprobó en 2020 una baja de 14 semanas retribuida y declaró ilegal el despido durante este periodo.

Aun así, las dificultades existían. Lo vivió en carne propia Marta Corredera, ex del Real Madrid, que fue madre en 2022 y visibilizó la falta de apoyo a la que se enfrentaban. Ella no volvió a jugar.

Ahora se da un paso más para ayudar a que las jugadoras puedan planificar su futuro. ¿Qué edad es la más adecuada para la congelación de óvulos?

Mónica Aura explica que no existe un momento en concreto, aunque sí está comprobado que ese paso del tiempo es uno de los factores biológicos que más influye en la fertilidad femenina.

"En general, cuanto más joven sea la mujer en el momento de vitrificar sus ovocitos, mayor será su potencial reproductivo. Desde Ginefiv señalábamos en 2024 que a los 25-30 años se encuentran en plena etapa fértil y que preservarlos en ese periodo permite disponer en el futuro de células con las características biológicas propias de entonces", añade.

Esto no significa que exista un límite para planteárselo. La recomendación debe ser siempre individualizada, valorando los años, la reserva ovárica y las circunstancias personales.

En el caso de las deportistas de élite, hay otros factores que afectan.

"Merece especial atención la intensidad del ejercicio, junto con el descanso y la alimentación. Un entrenamiento muy exigente acompañado de un déficit energético o de cambios importantes de peso puede provocar alteraciones hormonales y del ciclo menstrual, incluida la amenorrea", asegura la doctora.

Cómo es la vitrificación

El tratamiento comienza con una estimulación ovárica mediante medicación hormonal, cuyo objetivo es favorecer el desarrollo de varios folículos.

Dura unos 10-12 días durante los cuales hay que hacer entre dos y tres ecografías de seguimiento y, cuando es necesario, analíticas para comprobar su evolución.

La congelación de óvulos es un proceso complejo.

La congelación de óvulos es un proceso complejo. iStock

Una vez que los folículos han alcanzado el desarrollo adecuado, se realiza la punción ovárica para obtener los ovocitos.

Es un procedimiento breve, 10-15 minutos, que se lleva a cabo bajo sedación y, habitualmente, permite volver a casa el mismo día.

Los ovocitos maduros obtenidos se vitrifican y quedan conservados hasta que se decide utilizarlos. Si en el futuro desea recurrir a ellos, se desvitrifican y se fecundan en el laboratorio para obtener embriones que, posteriormente, podrán ser transferidos al útero.

"Se trata de un proceso que puede integrarse, en general, en la vida cotidiana de la mujer y que, en el caso de las deportistas profesionales, puede planificarse teniendo en cuenta su calendario deportivo. Siempre será necesario realizar una valoración médica individualizada para determinar cuál es el momento más adecuado y cómo abordar el proceso en cada caso", explica Mónica Aura.

La pregunta final es casi obligada: ¿Qué expectativas realistas hay que tener respecto a las posibilidades de utilizar esos óvulos en el futuro? Según la especialista consultada, debemos ser realistas. El proceso "no garantiza un embarazo, pero sí permite preservar una oportunidad reproductiva".

Cuando una mujer decide utilizar sus ovocitos en el futuro, existen diferentes etapas que deben superarse hasta conseguir una gestación.

"Estos deben sobrevivir a la desvitrificación, ser fecundados y dar lugar a embriones con capacidad de desarrollo y, posteriormente, debe producirse la implantación y evolucionar correctamente", explica.

Las posibilidades dependen de diferentes factores, especialmente de la edad del óvulo (la que tenía ella cuando se vitrificaron) y del número de ovocitos maduros que se consiguieron preservar.

Por eso, "el objetivo no debe plantearse como una garantía de maternidad futura, sino como una forma de ampliar las opciones reproductivas. Es una herramienta que puede resultar especialmente valiosa para aquellas mujeres que, por sus circunstancias personales o profesionales, desean posponerla y quieren preservar una posibilidad para el futuro", según la doctora.

En el caso de las deportistas de élite, aclara, "puede ayudar a que el proyecto deportivo y el de ser madre puedan convivir con mayor libertad. La decisión de cuándo ser madre sigue estando en manos de cada mujer, pero contar con información y con opciones de preservación puede ayudarla a tomar esa decisión con mayor tranquilidad" como asegura la doctora.

Todavía quedan retos en el horizonte: adaptar los controles antidopaje, ajustar las pautas de entrenamiento durante las fases de estimulación y garantizar que estos acuerdos lleguen a todas las futbolistas.

¿Un avance o una trampa?

No todas las deportistas ven con buenos ojos la financiación de la congelación de óvulos. La atleta Ana Peleteiro plantea una disyuntiva: "¿Esta medida pretende facilitar que seamos madres o que no lo sean mientras están jugando? Son dos cosas muy diferentes".

Y añade que, a su juicio, es una medida profundamente machista, al tiempo que reclama proteger los contratos durante el embarazo, garantizar la reincorporación, respetar los tiempos de recuperación y posparto y facilitar el cuidado de los hijos.

No es la única que ha levantado la voz para poner sobre la mesa la 'cara B' de esta medida. Desde el Club Malas Madres y la Asociación Yo No Renuncio se muestran muy críticas,

"Nos venden congelar óvulos como una ayuda a la maternidad. Para facilitarla. No. Ya lo dijimos alto y claro cuando estas 'grandes medidas de conciliación' empezaron a proponerlas grandes empresas a sus trabajadoras. ¿Con qué intención? Con que no frenaran sus carreras cuando no viene bien a la productividad de la empresa", expresan.

Les entristece que la maternidad sea un coste social que "nadie está dispuesto a asumir. Y es muy triste viendo la tasa de natalidad que cae y cae".

Para la organización que lidera Laura Baena, lo que hay que hacer es "apoyar a las mujeres, deportistas y profesionales en general, con medidas de conciliación reales".

Entre ellas, apuntan las siguientes: flexibilidad, adaptación, protección del empleo, excedencias pagadas, reducciones sin pérdida salarial, servicios públicos de cuidado y permisos de cuidado remunerados.

El debate está abierto.