Luis Enrique posa con la Copa de Europa junto a su mujer Elena Cullell y sus hijos Sira y Pacho.

Luis Enrique posa con la Copa de Europa junto a su mujer Elena Cullell y sus hijos Sira y Pacho. Reuters

Estilo de vida

Sira Martínez, hija de Luis Enrique: "Lo que he vivido con mi hermana me ha hecho ver la vida de otra manera"

La familia mantiene viva la memoria de Xana siete años después y convierte su recuerdo en una forma de ayudar a otros niños y sus familias.

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El pasado sábado 29 de agosto se cumplieron siete años desde que Xana, la hija de Luis Enrique y Elena Cullell, falleció a causa de un osteosarcoma, un cáncer raro y muy complicado de tratar. La pequeña tenía solo nueve años y llevaba cinco meses luchando contra la enfermedad.

Mientras el mundo del fútbol se paró por un instante, la vida de su familia se paró para siempre. La pérdida se convirtió, entonces, en un dolor con el que sus seres queridos han aprendido a convivir, sin dejar que el recuerdo de Xana desaparezca de sus vidas.

Sin embargo, la marcha de Xana también cambió la manera en la que su familia entiende la vida. Así lo ha explicado su hermana Sira Martínez, que reconoce que lo vivido junto a ella le hizo cambiar sus prioridades y aprender a valorar mucho más cada momento.

Una pérdida que cambió su manera de entender la vida

La muerte de Xana supuso un golpe devastador para Luis Enrique y toda su familia. Fue el propio entrenador quien comunicó entonces la noticia y pidió discreción y comprensión ante uno de los momentos más dolorosos de su vida.

"Te echaremos mucho de menos, pero te recordaremos cada día de nuestras vidas con la esperanza de que en un futuro nos volveremos a encontrar. Serás la estrella que guíe a nuestra familia. Descansa, Xanita", escribió Luis Enrique tras la muerte de su hija.

Siete años después, esas palabras continúan teniendo un significado especial para una familia que ha tratado de mantener viva la memoria de la pequeña. Una de las personas que ha hablado de cómo aquella experiencia transformó su manera de ver el mundo ha sido Sira Martínez.

"Lo que he vivido con mi hermana me ha hecho ver la vida de otra manera", explicó la joven en una entrevista con Vanity Fair. La pérdida, según sus propias palabras, no cambió su forma de ser, pero sí modificó sus prioridades y la manera en la que afronta los problemas del día a día.

"Soy muy sensible, pero cuando tengo que ser fuerte también lo soy. Antes me agobiaba ante el mínimo problema. Ahora me paro a pensar que hay que vivir y disfrutar de cada momento. No se sabe cuándo va a ser nuestro final. Intento sobrellevarlo bien y sacarle el lado positivo a todo", relató.

Los problemas que antes podían parecer importantes adquirieron otra dimensión después de lo ocurrido, mientras que disfrutar del presente pasó a ocupar un lugar mucho más importante.

Una ausencia que sigue estando presente

Sira no ha sido la única integrante de la familia que ha hablado públicamente sobre Xana. Luis Enrique también ha explicado en diferentes ocasiones cómo afronta su ausencia y cómo mantiene presente a su hija en su vida.

El entrenador ha contado que, aunque Xana ya no está físicamente, para él continúa formando parte de su día a día. De hecho, habla de ella desde una perspectiva marcada por el recuerdo y por la gratitud por los nueve años que pudieron compartir.

"¿Yo me puedo considerar afortunado o desgraciado? Yo me considero afortunado, muy afortunado. Mi hija Xana vino a vivir con nosotros nueve años maravillosos. Tenemos mil recuerdos de ella, vídeos, cosas increíbles...", explicó en un documental.

Su manera de afrontar el duelo tampoco ha sido idéntica a la del resto de sus familiares. El propio Luis Enrique relató que a su madre, la abuela de Xana, le resultaba especialmente difícil tener fotografías de la niña en casa. Él mismo trató de convencerla de que mantener esas imágenes visibles podía ayudarla a afrontar la pérdida.

Imagen de la publicación de la Fundación Xana con motivo del séptimo aniversario del fallecimiento de Xana.

Imagen de la publicación de la Fundación Xana con motivo del séptimo aniversario del fallecimiento de Xana. Instagram.

"Mi madre no podía tener fotos de Xana. Hasta que llegué a casa y le dije '¿por qué no hay ninguna foto de Xana mamá?' 'No puedo, no puedo...'. 'Mamá, tienes que poner fotos de Xana, Xana está viva'", contó.

La familia ha encontrado así distintas formas de convivir con la ausencia. Para unos, el recuerdo puede estar en una fotografía; para otros, en una conversación, un homenaje o simplemente en la forma de afrontar cada día.

No existe una única manera de atravesar una pérdida de estas características, pero todos comparten el vínculo con Xana y la voluntad de mantener presente su recuerdo.

Con el paso del tiempo, la familia decidió transformar parte de ese dolor en una iniciativa destinada a ayudar a otras personas que atraviesan situaciones similares.

Así nació la Fundación Xana, creada con el objetivo de ofrecer acompañamiento y apoyo económico a niños afectados por enfermedades graves y a sus familias.

La entidad se ha convertido en una de las principales maneras de mantener vivo el legado de la pequeña. Siete años después de su fallecimiento, la fundación continúa vinculada a su nombre y a la voluntad de ayudar a otros niños que atraviesan problemas de salud.

Precisamente con motivo del séptimo aniversario de su muerte, la Fundación Xana quiso rendir homenaje a la pequeña con un comunicado acompañado de una fotografía suya.

"Cuando iniciamos el viaje de la Fundación Xana, las nuestras eran pequeñas, pero con vuestro apoyo, los objetivos van cambiando y se vuelven más ambiciosos y a la vez más exigentes", señalaba la fundación en su mensaje.

El comunicado familiar también recogía una idea especialmente vinculada con la forma en que han decidido recordar a Xana: "Xana partió hacia otro lugar porque tenía proyectos mucho más importantes que simplemente hacer feliz a sus seres queridos cercanos. Su aspiración era otra más altruista: ayudar a otros niños con problemas de salud y a sus familias".