Imagen de ilustración de una albañila.

Imagen de ilustración de una albañila. iStock.

Estilo de vida

Margarita, albañila: "Piensan que las mujeres no pueden levantar 25 kg, pero solo hay que ver a una madre cogiendo a su hijo"

La trabajadora asegura que los prejuicios siguen frenando la incorporación femenina a un oficio que ofrece estabilidad laboral y buenos salarios.

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La construcción continúa siendo uno de los sectores con menor presencia femenina en España. Aunque más de 166.000 mujeres trabajan actualmente en actividades relacionadas con este ámbito, solo unas 7.000 desempeñan labores de albañilería directamente a pie de obra. La diferencia refleja que, pese a los avances, los trabajos más físicos siguen estando ocupados mayoritariamente por hombres.

Poco a poco, esa realidad comienza a cambiar. La falta de profesionales cualificados y las buenas oportunidades laborales están animando a más mujeres a dar el paso hacia un oficio que durante décadas estuvo rodeado de estereotipos. Aun así, muchas siguen sin planteárselo porque persiste la creencia de que no tendrán la fuerza necesaria o de que se trata de un trabajo exclusivamente masculino.

Margarita Vidrialesa decidió romper con esa idea hace ya varios años. Tras dejar su empleo en el sector de la limpieza en 2018, comenzó a trabajar como albañila y descubrió que la habilidad, la técnica y la experiencia pesan mucho más que la fuerza bruta.

La construcción rompe estereotipos

La construcción atraviesa desde hace años un problema de falta de profesionales cualificados. Muchas empresas de reformas y constructoras llevan tiempo alertando de que cada vez resulta más complicado encontrar trabajadores para cubrir las vacantes que dejan quienes se jubilan.

Al mismo tiempo, el interés de los jóvenes por estos oficios ha disminuido, lo que ha agravado todavía más la escasez de mano de obra.

Para responder a esta situación, el sector ha abierto diferentes vías de incorporación de trabajadores. Una de ellas ha sido la llegada de profesionales extranjeros, especialmente procedentes de países latinoamericanos, que encuentran en España oportunidades laborales como albañiles, electricistas, encofradores o especialistas en otros oficios de la construcción.

La otra gran apuesta pasa por atraer a más mujeres hacia unas profesiones que históricamente han estado ocupadas casi exclusivamente por hombres.

Cada vez es más frecuente encontrar mujeres desempeñando trabajos que hace apenas unos años parecían impensables para buena parte de la sociedad. Electricistas, fontaneras, soldadoras o albañilas forman parte de una realidad que avanza lentamente, aunque todavía está lejos de alcanzar la igualdad dentro del sector.

Margarita Vidrialesa representa ese cambio. En 2018 decidió abandonar su empleo en el sector de la limpieza para empezar una nueva etapa en la construcción.

Lo hizo buscando mejores condiciones laborales y un futuro más estable, una decisión que, según ha explicado en una entrevista con este medio, ha resultado acertada tanto desde el punto de vista profesional como económico.

La albañila asegura que uno de los principales errores es pensar que este trabajo depende únicamente de la fuerza física. En su experiencia, la técnica, la habilidad y el conocimiento tienen un peso mucho mayor del que muchas personas imaginan.

@margaritavidrialesa Respuesta a @robertoalin0 ♬ sonido original - Margarita vidrialesa

Además, recuerda que la maquinaria actual facilita numerosas tareas que antes exigían un esfuerzo físico mucho mayor. "Cualquier oficio, con la maquinaria actual, puede ser realizado por cualquier persona. Muchas mujeres estudian estos oficios porque ven mejores salidas y sueldos más altos. Yo soy un claro ejemplo", admite.

La falta de profesionales cualificados ha incrementado el valor de quienes dominan estos oficios y, en consecuencia, también sus salarios. Margarita reconoce que actualmente percibe alrededor de 33.000 euros brutos al año, una cifra que considera consecuencia directa de la escasez de trabajadores especializados.

Según explica, la jubilación de numerosos profesionales veteranos ha provocado que la mano de obra cualificada sea cada vez más difícil de encontrar, lo que ha elevado la remuneración de quienes cuentan con experiencia y formación suficiente para desarrollar estos trabajos.

Pese a ello, la albañila considera que todavía existen barreras que dificultan la incorporación de más mujeres. Una de las que más critica tiene que ver con determinados límites establecidos en materia de prevención de riesgos laborales respecto al peso que pueden manipular.

Margarita sostiene que estas medidas siguen alimentando la percepción de que las mujeres son menos capaces físicamente, cuando la realidad del trabajo diario demuestra que existen multitud de tareas donde la fuerza no es el factor determinante.

En ese sentido, también utiliza sus redes sociales para responder a quienes cuestionan la capacidad femenina dentro de la construcción. A través de vídeos publicados en TikTok comparte situaciones habituales de su jornada y aprovecha para desmontar muchos de los comentarios que recibe.

Margarita insiste en que muchas personas siguen teniendo una imagen equivocada de la construcción. "Piensan que las mujeres no pueden levantar 25 kg, pero solo hay que ver a una madre levantando a su hijo".