Paula Nuévalos, agricultora.

Paula Nuévalos, agricultora. German Agrolife (YouTube). YouTube.

Estilo de vida

Paula Nuévalos, agricultora: "Para poder sacar mi vino tengo un coste de 3.000 euros sin saber si lo voy a vender"

España es el tercer mayor productor de vino, pero viticultores como Paula aseguran que vender vino a 0,20 euros/kg apenas deja beneficios.

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España es una potencia mundial del vino. Según la Federación Española del Vino (FEV), nuestro país cuenta con la mayor superficie de viñedo del mundo, es el tercer mayor productor de vino a nivel mundial y el sector representa cerca del 1,9 % del PIB nacional.

Sin embargo, detrás de estas cifras hay una realidad muy distinta para muchos viticultores, que cada campaña luchan por mantener la rentabilidad de sus explotaciones.

Una de las voces que mejor refleja esta situación es la de Paula Nuévalos, agricultora, ingeniera mecánica y creadora de contenido en redes sociales.

Desde su pueblo natal, Utiel (Valencia), trabaja para acercar el campo al gran público mientras intenta sacar adelante un proyecto propio con el que dar más valor al trabajo de los viticultores.

Un vínculo con el campo que Paula cuenta que comenzó desde muy pequeña. Aunque decidió estudiar Ingeniería Mecánica en Valencia, nunca perdió el contacto con la agricultura familiar.

"Nuestra comarca es principalmente vitivinícola. Eché alas y me fui a Valencia a estudiar ingeniería, desde pequeña he tenido mucha conexión con el campo y la vida rural. Toda esa naturaleza siempre la he llevado dentro de mí, intentaba ayudar siempre a mi padre desde niña en el campo", cuenta en el canal de YouTube de German Agrolife.

Tras terminar la carrera y vivir una etapa de Erasmus en Berlín, tomó una decisión que cambió por completo su vida: "La mecánica me encanta y me apasiona y la ingeniería mecánica era algo que me llamaba mucho la atención. Hice la carrera y el Erasmus en Berlín, pero el clima allí no me gustaba, echaba en falta el cariño de mi gente y mi padre falleció justo cuando estaba yo en Alemania, así que decidí volver", recuerda.

Un vino de mayor calidad

De regreso a su tierra, Paula decidió centrar sus esfuerzos en buscar una alternativa a un modelo que, en su opinión, deja muy poco margen económico para los agricultores.

Su idea pasa por producir menos cantidad, apostar por un vino de mayor calidad y venderlo directamente al consumidor para que una mayor parte del beneficio llegue al campo.

"El mercado está dispuesto a gastar un poco más de dinero en el vino pero beben mucho menos. La realidad es que la gente hoy en día bebe mucho menos alcohol. Pero aún así, mi objetivo es que al agricultor le llegue más dinero primando la calidad a la cantidad".

Ese objetivo va mucho más allá de su propia explotación. Su deseo es que el proyecto también pueda beneficiar a otros productores de la zona.

"Mi sueño sería tener tanta venta de vino que necesitara uva de otra gente. Yo sé que hoy en día el vino está a 0,20 el kg, pero así vas a pérdidas si cuentas la gente, las horas de tractor y tus horas. A mí me gustaría poder pagar al agricultor algo que realmente merezca, si tengo que hacer algo pequeño y meter menos producción lo hago pero quiero intentarlo", asegura.

El coste de emprender

Sin embargo, poner en marcha una marca propia de vino no es algo precisamente sencillo. Paula explica que, antes incluso de vender una sola botella, ya debe asumir una importante inversión inicial.

A su juicio, esa carga económica y administrativa supone un importante freno para quienes quieren emprender dentro del sector agroalimentario: "Para poder sacar mi vino tengo un coste de 2.000 o 3.000 euros sin saber si lo vas a vender".

Mucho más que vender una botella

Su proyecto no se limita únicamente a comercializar vino. La joven agricultora quiere acercar el mundo rural a quienes nunca han vivido esa realidad y convertir el viñedo en una experiencia.

"Quiero vender la experiencia de venir a un viñedo, ver cómo se cultiva, que sepan lo que es podar", detalla. Para Paula, conocer todo el trabajo que hay detrás de una botella ayuda también a entender por qué determinados vinos tienen un precio más elevado.

Más allá de su proyecto empresarial, Paula también reivindica el valor de vivir y trabajar en el medio rural.

Asegura que regresar a su pueblo fue una de las mejores decisiones que ha tomado y a través de sus redes sociales, intenta mostrar una imagen más cercana y realista del campo para animar a otros jóvenes a apostar por él.