Una persona pelando un huevo cocido.

Una persona pelando un huevo cocido. iStock

Estilo de vida

Los chefs españoles coinciden: "Para pelar bien los huevos duros, el truco no es agua con hielo; son 15 ml de vinagre y 10 g de sal"

Olvídate de destrozar la clara al retirar la cáscara: este sencillo método facilita el pelado y deja los huevos con un acabado perfecto.

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Es una realidad que cocer huevos no es una tarea culinaria excesivamente complicada, ya que es suficiente con echarlos en el agua y esperar a que hierva para luego sacarlos. Sin embargo, el gran problema surge cuando se trata de pelarlos, pues la cáscara se puede quedar pegada a la clara.

De esta manera, lo que aparentemente es una tarea sencilla pasa a convertirse en un auténtico drama que incluso puede destrozar el huevo y arruinar por completo su presentación, especialmente si se van a servir rellenos o como parte de un plato donde la estética importa.

Para evitarlo, los chefs coinciden a la hora de asegurar que existe una técnica que se puede aplicar para pelar los huevos duros y que esta no tenga ningún tipo de dificultad, y el truco no es agua con hielo, sino utilizar 15 ml de vinagre y 10 gramos de sal.

Así lo defienden chefs de la talla de Jesús Sánchez, cocinero navarro de nacimiento y cántabro de adopción que en su cuenta de Instagram (@_jesussanchez) ha compartido este sencillo, pero eficaz truco.

Un truco eficaz para pelar los huevos duros

Con solo añadir sal y vinagre al agua de cocción, se puede facilitar enormemente el pelado de los huevos. De esta manera, se evita llevarse la clara por delante a la hora de pelarlos, permitiendo que conserven la superficie lisa que busca todo cocinero.

En este caso, es suficiente con añadir una cucharada de sal (10 gramos aprox.) y otra de vinagre (15 ml) al agua utilizada para preparar los huevos cocidos, así de fácil. Se trata, sin duda, de uno de los trucos más interesantes y fáciles de aplicar en el día a día.

Este método funciona por el contenido en ácido acético del vinagre, que ayuda a estabilizar las proteínas de la clara del huevo. Así, al cocerse, la clara se coagula más uniformemente y sólida, evitando que se adhiera a la membrana inferior de la cáscara.

Por su parte, la sal contribuye a reducir la adherencia entre cáscara y clara. Estos ingredientes provocan, por lo tanto, un doble efecto que permite que la cáscara se desprenda con mucha facilidad, sin esfuerzo y sin dejar marcas en la superficie del huevo.

Teniendo claro cómo beneficia al huevo a la hora de pelarlo, nos encontramos ante un pequeño gesto aplicado por los chefs que puede marcar la diferencia entre un buen resultado y un desastre. Además, tiene la ventaja de que no cambia el sabor del huevo.

Cómo preparar y pelar huevos cocidos

Una vez reunidos los huevos, los 15 ml de vinagre (por cada litro de agua) y la cucharada de 10 gramos de sal (por cada litro de agua), solo tenemos que colocar los huevos en una olla con agua a temperatura ambiente y añadir a esa agua los dos ingredientes.

Se pone a hervir y, una vez que el agua lo haga, se cuecen los huevos durante un periodo de 7 a 11 minutos, según su tamaño y el punto deseado. En ese momento, se enfrían rápidamente con agua con hielo para detener la cocción.

Una vez que se pueden manipular los huevos sin quemarse, se hacen rodar sobre una superficie presionando ligeramente con la mano y dando un pequeño golpe sobre la encimera para romper la cáscara y retirarla.

Al haber aplicado este truco, se facilita enormemente el pelado de los huevos, haciendo que su apariencia sea digna de un restaurante con estrella Michelin.

Recetas con huevo duro

Existen infinidad de recetas en las que podemos utilizar huevos cocidos como grandes protagonistas, como es el caso de las siguientes elaboraciones:

Huevos duros con mayonesa: Se pueden disfrutar como aperitivo, como primer plato o incluso como segundo, tras un gazpacho y acompañado de una ensalada. Para prepararlos, tan solo hay que cocerlos y decorarlos con mayonesa y hierbabuena, así de fácil.

Ensalada de espinacas con huevo duro: Las espinacas se pueden consumir crudas junto a huevos duros, siendo ideales para combatir el calor. Solo se necesitan espinacas, huevos duros y aceite de oliva virgen extra para preparar una ensalada tan sencilla como sabrosa y refrescante.

Tosta de aguacate con huevo duro: Los amantes de las tostas pueden aprovechar los huevos duros para preparar una, añadiendo huevo duro sobre el aguacate previamente untado sobre el trozo de pan. No puede ser más sencillo y el resultado es excepcional.

Nido de pasta con huevo duro: Un nido de espaguetis con huevos duros es una preparación que es tan simple como efectiva, una buena opción para sorprender a los invitados.

Salmorejo con atún y huevo duro: El salmorejo es una de las preparaciones estrellas del verano, y en él el huevo duro es clave al aportar su sabor y maridar con el tomate, además del toque decorativo que ofrece.

Estas son solo algunas de las numerosas recetas que puedes preparar de manera sencilla utilizando los huevos duros, uno de los ingredientes más versátiles, prácticos y económicos que podemos elaborar en nuestra cocina.

Se pueden adaptar a prácticamente cualquier plato en el que se deseen añadir, y puede adoptar un papel protagonista en ensaladas, al preparar huevos rellenos con gambas, aguacate, mayonesa o atún, y en otros platos principales, pero también tiene cabida como complemento e incluso como snack rápido y saludable.