Begoña, más de 30 años en un camión.

Begoña, más de 30 años en un camión. E.E.

Estilo de vida

Begoña, camionera con 30 años de experiencia: "No se respetan los descansos; he llegado a trabajar 24 horas seguidas"

La falta de descanso, seguridad y conciliación sigue alejando a muchas mujeres de un sector clave en España.

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El sector del transporte no es un camino fácil, menos aún para las mujeres que se adentran en un ámbito que históricamente ha sido dominado por hombres, que son la gran mayoría de las personas que conducen camiones.

En un momento en el que cada vez son más mujeres las que deciden elegir esta profesión, nos encontramos con algunas veteranas como Begoña Urmeneta, una camionera con 30 años de experiencia que ha denunciado las duras condiciones del sector.

La "camionera metalera", como le conocen por su pasión por la música, pasó por el podcast Rutas de Éxito, donde ha explicado que ha conseguido hacerse con un hueco en un sector profesional tradicionalmente masculinizado mientras lo compaginaba con su maternidad.

La primera mujer en un tráiler en Valencia

Begoña fue la primera mujer en conducir un tráiler en la Comunidad Valenciana en su momento, por lo que ha sido testigo de cómo ha ido evolucionando el sector, por lo que es una voz autorizada para reivindicar las condiciones laborales de los camioneros.

"No se respetan los descansos de 12 horas y se ha llegado a trabajar 24 horas seguidas", denuncia la camionera, al mismo tiempo que deja claro que "nadie nos paga las horas extras", terminando de esta manera con la falsa creencia de que todos cobran unos sueldos altos.

La camionera ha explicado que el tiempo de trabajo real abarca desde el momento en el que arranca el camión el lunes hasta que lo detiene el viernes. Por lo tanto, es mucho más exigente de lo que la gran mayoría piensa.

Profundizando en el trabajo, ha explicado que su sueldo de 3.000 euros, cuando se divide entre los tres turnos diarios de 8 horas, incluyendo pernocta, realmente un camionero gana mucho menos por hora que un trabajador con horario fijo de oficina.

Begoña Urmeneta destaca que, según su convenio, los conductores tienen derecho a 12 horas de descanso, sobre todo cuando se trata de rutas internacionales, pero deja claro que muy pocas veces se cumple esta norma, además de desvelar la existencia de pagos irregulares por kilómetros.

A pesar de todo, ella siempre es positiva y, al menos en su caso, asegura haber disfrutado de igualdad salarial, sin que haya tenido que sufrir discriminación económica por ser mujer. Siempre ha cobrado lo mismo que sus compañeros hombres.

En la charla también tuvo oportunidad de hablar de la conciliación familiar, y asegura que "cada uno tiene la conciliación que elige tener". En su caso, cuando sus hijos eran pequeños, les dio prioridad por encima del sueldo, y por aquel entonces se dedicó a los transportes comarcales.

Fue más adelante cuando se adentró en los transportes internacionales, pero lo hizo con una condición a su jefe, que era la de estar en casa para los fines de semana. De esta manera, ha conseguido ejercer su profesión durante décadas, compaginando su trabajo con su vida personal.

Un reto pendiente

La logística y el transporte generan empleo para unas 900.000 personas en España. Sin embargo, a día de hoy las mujeres apenas representan el 22,9% de la plantilla, y se concentran en su mayoría en roles de gestión o administrativos.

El porcentaje es muy inferior si nos centramos en la conducción profesional, pues solo el 2% de los transportistas son mujeres. Esta situación es especialmente relevante en un momento actual en el que el sector se enfrenta a una escasez de conductores, con un déficit que llegará a los 400.000 en Europa en 2026.

Desde la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) aseguran que este desequilibrio de género que se sufre en el sector del transporte tiene que ver, en gran parte, con la ausencia de áreas de descanso seguras, pero también por el complejo y costoso acceso a la formación y, por supuesto, por la dificultad para conciliar la vida familiar y laboral.

Es por ello por lo que la incorporación de la mujer al transporte por carretera sigue siendo un gran desafío, llevando a los expertos a explicar que es necesario abordar todo el ciclo profesional de la mujer, desde su incorporación, continuidad y reingreso tras pausas por maternidad, hasta su promoción y desarrollo.

Igualmente, hay quienes recalcan que lo más indicado sería el desarrollo de políticas públicas y recursos del Estado que estén enfocados a incorporar talento femenino a un sector estratégico en el que actualmente se necesitan unos 30.000 conductores.

En este sentido, muchas mujeres conductoras insisten en la importancia de que se adopten nuevas medidas y que haya más aparcamientos con iluminación, vigilancia y seguridad, que es uno de los grandes obstáculos para que muchos decidan trabajar en ella.

El hecho de que algunos camiones transporten combustible, alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales hace que los delincuentes los pongan en su punto de mira, lo que atenta contra su seguridad y genera cierto temor.

Además, en el caso de las mujeres, además del riesgo de robos, existe el peligro añadido de sufrir posibles agresiones sexuales. Toda esta falta de seguridad en las carreteras influye en que muchas mujeres hayan preferido dejar de lado la posibilidad de convertirse en camioneras.

Otras en cambio, llevan décadas siendo parte de una profesión que en algunos casos aporta gran libertad y permite visitar muchos lugares, siendo algunas de sus principales ventajas a valorar.