Rosa, madre y camionera en España.

Rosa, madre y camionera en España. E.E.

Estilo de vida

Rosa, madre y camionera en España: "Pasé de ganar 1.100 € en una fábrica a 2.300 € y puedo ver a mi hija"

La joven encontró en el transporte una forma de mejorar su salario, conciliar y escapar de un ambiente laboral que no la hacía feliz.

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El mundo del transporte cuenta con cada vez más mujeres que deciden meterse de lleno en un sector que tradicionalmente ha estado principalmente ocupado por hombres, y una de ellas es Rosa, quien en su paso por el podcast Rutas de Éxito ha explicado su historia.

La camionera, madre e influencer ha hablado acerca de cómo es adentrarse en el mundo del transporte, con unos comienzos difíciles en los que se gana poco hasta el transporte internacional, con todas sus enseñanzas y temores.

Rosa llegó a España desde Ecuador cuando apenas tenía 9 años de edad, y cuando comenzó a trabajar, lo hizo en una fábrica textil de Murcia. Por aquel entonces su realidad era la de otros muchos trabajadores, debiendo afrontar asfixiantes jornadas de 8 horas para ganar un sueldo bajo.

"Pasé de ganar 1.100 € en una fábrica a 2.300 € y puedo ver a mi hija", destaca comparando ese trabajo con el que desempeña en la actualidad. En su etapa en la fábrica vivió no solo la realidad de un trabajo mal pagado, sino que era un entorno en el que sentía "mala vibra" y falta de libertad.

"Me despertaba todos los días y a mí no me gustaba... el ambiente pesado, la mala vibra de la gente... En cambio, ahora voy contenta porque sé que voy a mi rollo", destaca Rosa, que no solo tenía que lidiar con el esfuerzo físico de trabajar en la fábrica textil, sino que había falta de propósito y un ambiente tóxico que dificultaba el mantener una actitud positiva.

Todo cambió en su vida cuando vio a su hermano en el sector del transporte, y tras comparar salarios y condiciones, decidió que era el momento de cambiar su vida y la de su hija.

Una inversión para ser camionera

La transición desde la fábrica al camión no fue algo inmediato ni poco costoso. Rosa tuvo que invertir entre 3.000 y 4.000 euros en obtener los permisos necesarios, un proceso que además le llevó cerca de un año por la falta de examinadores en Murcia.

Aunque fue una inversión importante, para Rosa fue la mejor inversión de su vida, ya que le permitió tener acceso a una profesión que realmente le apasiona. Una vez obtenido el mismo, tuvo un duro comienzo en el transporte internacional, ganando unos 1.700 euros al mes a cambio de pasar hasta dos semanas fuera de casa.

Fue una etapa de aprendizaje continuo para Rosa, donde tuvo que enfrentar sus mayores miedos, como ir sola al volante y maniobrar un tráiler. Sin embargo, haciendo valer su mentalidad de "no poner excusas", siguió adelante.

Luego probó también el transporte nacional y regional hasta encontrar el que mejor se pudiese adaptar a su maternidad, puesto que, más allá del dinero, le preocupaba conciliar la vida profesional con la familiar.

El éxito de la conciliación

El punto de inflexión definitivo en la vida de Rosa llegó en el momento que tomó la decisión de abandonar el transporte internacional por el bien de su hija de 7 años. Tras realizar rutas de recogidas que le resultaban pesadas por sus horarios, encontró su lugar haciendo transporte regional.

En este puesto de trabajo su salario ha ascendido actualmente, percibiendo entre 1.700 y 2.300 euros al mes, en función de los extras y si debe trabajar por la noche, pero valora especialmente la flexibilidad de la que disfruta.

Rosa trabaja con frecuencia en turno de noche, lo que hace que pueda concluir su trabajo a las 8-9 de la mañana, por lo que puede recoger a su hija en el colegio y pasar tiempo con ella, que era una de sus prioridades.

De esta forma, ha conseguido demostrar que, aunque es un ámbito complicado por muchos motivos, el sector del transporte puede ofrecer mejores opciones de conciliación que una fábrica, aunque la clave es encontrar a la empresa adecuada para la que trabajar.

"Se puede ser buena madre y buena camionera... ahora estoy en esa etapa que estoy contenta con el trabajo que tengo", recalca Rosa, que actualmente atraviesa un buen momento en su vida como camionera.

No hay desigualdad salarial por ser mujer

En la charla, Rosa aprovechó la visibilidad del podcast para mandar un mensaje de empoderamiento de la mujer. Ella misma defendió que no hay desigualdad salarial por ser mujer y que percibe que gana lo mismo que sus compañeros hombres por realizar el mismo trabajo.

Lo que sí aclara es que, en este trabajo, como en otros muchos, es fundamental tener una buena actitud, y aunque no es siempre fácil, llegar a las cargas y descargas con una sonrisa ayuda a que el trabajo sea más sencillo, pero también ayuda a mejorar la imagen de la empresa.

Para finalizar su paso por el formato, dio un consejo para todas aquellas madres que se sienten atrapadas en trabajos precarios, y es que, en lugar de hacerse las víctimas, tomen acción. Para ella, el camión no es solo una simple herramienta de trabajo, sino que ha sido el medio que le ha permitido dar una vida digna a su hija en un contexto económico complicado.

"No hay que conformarse ni meterse excusas... tomas acción o tomas acción, no hay más", aclara Rosa, que tiene claro que hay que tomar acción para poder ser feliz y sobreponerse a las dificultades que se presenten en la vida.