Una rebanada de sardinas con aguacate.

Una rebanada de sardinas con aguacate. E.E.

Estilo de vida

Los chefs coinciden: las sardinas en lata no mejoran con limón; usa aguacate, tomate y su aceite

Esta conserva barata y saludable puede convertirse en un plato de nivel con combinaciones sencillas y sin necesidad de limón.

Más información: Anna, cocinera: "El mejor guiso y el más fácil se hace añadiendo las espinacas y un bote de garbanzos al final"

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Las sardinas de lata son una conserva de pescado azul cocinado y envasado, generalmente en aceite vegetal, oliva, tomate o escabeche que se ha convertido en una de las opciones más versátiles para preparar cualquier almuerzo o cena con un excelente resultado.

Se trata de una de las conservas más interesantes para tener siempre en la despensa, pero a la hora de utilizarla en la cocina es importante seguir las recomendaciones de los grandes chefs, que nos ofrecen sus recomendaciones para sacarles el máximo partido y potenciar su sabor.

Juan Pablo, de Aquí la Tierra visita en uno de sus vídeos a Micky, conocido como "el rey de las conservas", con quién prepara recetas sencillas y rápidas basadas en el uso de conservas de alta calidad.

En el encuentro, el experto chef asegura que "las sardinas de lata no mejoran con limón; usa aguacate, tomate y su aceite", mostrando una serie de preparaciones en las que las sardinas de lata se mejoran de diferentes maneras.

Cómo mejorar las sardinas en lata

En este programa de RTVE se proponen distintas formas de poder mejorar las sardinas en lata sin tener que recurrir al uso del limón, y una de ellas es preparando un cremoso de sardina picante.

En este caso se usan como base las sardinas en aceite con cayena. Se machacan las sardinas y se mezclan con cebolla morada picada, alcaparras y mayonesa, hasta conseguir una textura cremosa.

Una vez que se ha conseguido esta textura, simplemente hay que servir sobre una rebanada de pan y se remata con una piparra, una guindilla vasca de picor suave que le consigue dar el toque clave y mejorar el resultado final.

Otra posibilidad que sugieren los cocineros en este programa pasa por preparar una deliciosa tosta de sardinas, aguacate y tomate, dos ingredientes que son perfectos para poder complementar esta conserva y potenciar su sabor sin usar limón.

En este caso, se pica tomate en brunoise y se chafa un aguacate con el tenedor, integrando ambos ingredientes. Luego se aliña la mezcla utilizando el propio aceite de la lata de sardinas para dar una mayor intensidad al plato.

En tercer y último lugar, proponen una ensalada de garbanzos y sardinas en escabeche, para la que utilizan garbanzos cocidos de bote, sin enjuagar en exceso para aprovechar su propia gelatina en la preparación. Se agregan sardinas en escabeche, dados de tomate fresco y aceitunas negras.

Para el aliño se usa un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal, siendo un plato completo al ser rico en legumbres, pescado y hortalizas.

En cualquier caso, nos encontramos con tres propuestas en las que se mejora el sabor de las sardinas de lata sin recurrir al uso del limón.

¿Sardinas en lata o frescas?

Las sardinas son un pescado azul que se caracteriza por tener un alto contenido en grasa, especialmente de la familia Omega-3. De hecho, si se compara con otros pescados azules, es uno de los que mayor contenido tiene de estos ácidos grasos. Con una ración de sardinas (125 gramos) casi se cubre la totalidad de las cantidades diarias recomendadas.

Aunque muchas personas no lo creen, las sardinas de lata tienen los mismos beneficios que las frescas, aunque sí que hay que tener en cuenta que las primeras son más ricas en calcio. Mientras que una sardina fresca contiene unos 50 mg de calcio por cada 100 gramos, las sardinas de lata (siempre que conserve la espina) tienen entre 200 y 250 mg.

El motivo de que exista esta diferencia en la cantidad de calcio que contienen tiene que ver con el tratamiento térmico al que se ve sometida la sardina para su preparación en conserva, pues provoca que la espina se ablande y parte del calcio pase a la carne.

Asimismo, las sardinas contienen vitamina D, que es imprescindible para que el calcio se pueda absorber de una forma óptima para los huesos. Nos encontramos ante un pescado azul lleno de beneficios para la salud.

Los beneficios de las sardinas en lata

Las sardinas en lata tienen grandes beneficios para la salud, destacando especialmente por:

  • Ayuda al desarrollo muscular: su alto contenido en proteínas contribuye a un buen desarrollo muscular y del sistema inmunitario.
  • Reduce el colesterol: la vitamina B3 que contiene ayuda a reducir el colesterol, además de contribuir a prevenir problemas de salud y enfermedades como la artritis.
  • Reduce el riesgo de depresión: la vitamina B12, también conocida como cobalamina, juega un papel relevante en la protección cardiovascular, así como en la prevención de algunas anemias, y juega un papel clave a la hora de producir sustancias químicas cerebrales que ayudan a reducir el riesgo de depresión.
  • Mejora los huesos, el cabello y la piel: su alto contenido en calcio ayuda a mejorar la salud de los huesos, mientras que el yodo del pescado ayuda a regular el nivel de energía y el funcionamiento de las células, mejorando la apariencia de cabello, piel y uñas.
  • Fortalece el sistema inmunológico: la vitamina D que contiene contribuye a la mejora del sistema inmune, al mismo tiempo que se relaciona con la prevención de algunos tipos de cáncer.
  • Favorece la salud cardiovascular: los ácidos grasos omega-3 en los que son ricas las sardinas en lata tienen diferentes efectos beneficiosos para la salud cardiovascular, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y anticoagulantes.