Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo.

Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo.

Estilo de vida

España cambia las normas: adiós a los 2 días libres en el trabajo por hospitalización de un familiar

Ante una urgencia familiar, entender bien estos derechos pasa a ser una necesidad de suma importancia.

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Ante una urgencia familiar, como puede ser una hospitalización, los permisos retribuidos se convierten en una pieza clave para miles de trabajadores. Una situación en la que poder ausentarse del trabajo sin perder salario resulta esencial.

Durante años, la norma parecía clara. Se reconocían dos días libres, ampliables si era necesario desplazarse.

Una fórmula sencilla, asumida tanto por empresas como por empleados. Pero ese esquema ha cambiado y ahora ha sido el Tribunal Supremo quien ha terminado de fijar cómo debe aplicarse la nueva regulación.

Lo que a primera vista puede parecer un recorte, en realidad es un cambio de modelo. Y ahí es donde surgen las dudas.

Un permiso más largo

El permiso por hospitalización de un familiar sigue recogido en el Estatuto de los Trabajadores. La diferencia está en cómo se calcula.

Hasta 2023, lo habitual eran dos días de ausencia retribuida. En caso de desplazamiento, podían sumarse otros dos. Era una lógica basada en la distancia y la necesidad de viajar.

Todo cambió con la reforma introducida por el Real Decreto-ley 5/2023. Desde entonces, el permiso pasa a ser de cinco días laborables para todos los casos.

Esto elimina la distinción entre quienes deben desplazarse y quienes no. El sistema ahora parte de un periodo más amplio desde el inicio, sin añadidos posteriores.

Además, la norma amplía el número de personas que pueden generar este derecho. No solo familiares directos, sino también convivientes y otras situaciones similares.

Adiós a los días extra

El conflicto aparece en aquellas empresas que ya habían mejorado las condiciones por convenio. En algunos casos, se ofrecían más días que los mínimos legales, especialmente si había que viajar.

Uno de estos casos ha llegado hasta el Tribunal Supremo. La empresa en cuestión concedía tres días por hospitalización, que podían ampliarse hasta seis si existía desplazamiento.

Tras la reforma, decidió aplicar directamente los cinco días laborables establecidos por la ley. Esto supuso eliminar los días adicionales ligados al viaje.

Los sindicatos interpretaron esta decisión como un recorte de derechos y defendieron que debía haberse negociado. Sin embargo, el alto tribunal ha dado la razón a la empresa.

La clave está en que no considera que exista una modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Entiende que la compañía no actuó por iniciativa propia, sino que adaptó su política a una norma de obligado cumplimiento.

No es una pérdida de derechos

La sentencia introduce un matiz importante que cambia la interpretación. Antes, los permisos se medían en días naturales. Ahora, se calculan en días laborables.

Esto implica que fines de semana y festivos no cuentan dentro del permiso. En la práctica, el tiempo real de ausencia puede ser mayor que antes, incluso sin días extra por desplazamiento.

Por ejemplo, cinco días laborables pueden extenderse a una semana completa o más, dependiendo del calendario. Es un detalle que pasa desapercibido, pero que tiene impacto directo.

Por este motivo, el Tribunal Supremo concluye que no hay una pérdida efectiva de derechos. Considera que el nuevo sistema es, en términos generales, más favorable o al menos equivalente al anterior.

Eso no significa que todas las mejoras desaparezcan automáticamente. El tribunal deja claro que cada caso debe analizarse de forma individual.

Si un convenio colectivo mantiene condiciones superiores que no entren en conflicto con la nueva ley, estas podrían seguir vigentes. Y si su eliminación supone una pérdida real, la interpretación podría ser distinta.

En paralelo, otros permisos sí mantienen diferencias. Por ejemplo, en casos de fallecimiento de un familiar, siguen existiendo ampliaciones por desplazamiento. Esto demuestra que no todas las situaciones se regulan igual.

Con este nuevo escenario, la recomendación es clara. No basta con conocer la norma general. Es fundamental revisar el convenio colectivo o los acuerdos internos de cada empresa.