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María, cocinera: "Si se te olvida poner los garbanzos a remojo, colócalos en un bol con agua y mételos 20 minutos al microondas"

Cuando se te olvida poner los garbanzos a remojo, este truco funciona porque el calor acelera exactamente lo que ocurriría durante horas en agua fría.

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Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), cada español consume 3,3 kilos de legumbres al año. Son muchos los motivos que respaldan las cifras, entre los que encontramos la accesibilidad, asequibilidad y la versatilidad.

Tal y como informan los datos, la legumbre más consumida por los españoles son los garbanzos. Además de contar con las características ya mencionadas, son uno de los ingredientes clave de muchos platos tradicionales, como el cocido madrileño, o populares, como el hummus.

Estas pequeñas legumbres, además, tienen un perfil nutricional excelente. Destacan por su contenido de vitamina B6, ácido fólico, hierro, zinc; mientras que las alubias son ricas en folato, potasio y magnesio, entre otros nutrientes.

Sin embargo, como ocurre con la gran mayoría de alimentos, los garbanzos también presentan un inconveniente: contienen antinutrientes.

Los antinutrientes son compuestos naturales presentes en muchos alimentos, especialmente de origen vegetal. Como su nombre indica, pueden interferir en la absorción de ciertos nutrientes esenciales, como minerales y proteínas.

Esto no significa que sean peligrosos. Su principal efecto es reducir parcialmente la absorción de minerales como el hierro, el zinc o el calcio, y en algunas personas pueden provocar digestiones más pesadas o gases.

La forma más sencilla de minimizar su efecto es poner los garbanzos en remojo. Precisamente por eso, tradicionalmente se han dejado reposar en un recipiente con agua durante varias horas antes de cocinarlos.

@cenasparapeques Dime que no soy la única y a ti también te pasa de vez en cuando!!! Siempre a la carrera, todo preparado para hacer la comida y 🤦🏼‍♀️ olvidaste remojar los garbanzos!!!! A mi también me pasa y más de una vez así que apunta este truco por si no lo sabías: 1. Pon los remojos en un recipiente con tres partes de agua por 1 de garbanzos. 2. Cubre con film (apto para cocinar). 3. Calienta al microondas durante 20 minutos . Ahora ya los tienes listos para cocinarlos de tu forma habitual. #trucogarbanzos #garbanzossinremojo #trucogarbanzossinremojo #legumbres #tips #trucodecocina #tipscocina #tipsinstagram #trucosdecocina #trucosinstagram #cenasparapeques #tipoftheday #cookinghacks #hack ♬ Clito (feat. Lenny Tavárez, Dalex & Brray) - Maluma

El remojo mejora de forma significativa la digestibilidad, ayuda a reducir los gases al eliminar parte de los oligosacáridos y disminuye la presencia de antinutrientes como los fitatos. Es un método simple, eficaz y accesible.

No obstante, igual que a veces olvidamos sacar la carne del congelador o tender la ropa, también puede pasarnos que se nos olvide poner los garbanzos en remojo.

Si te ocurre, no hay problema: según la cocinera María, conocida en TikTok como @cenasparapeques, puedes cubrirlos con agua y calentarlos unos minutos en el microondas para acelerar el proceso.

Cuando se te olvida poner los garbanzos a remojo, este truco funciona porque el calor acelera exactamente lo que ocurriría durante horas en agua fría.

Al meterlos en un bol con abundante agua y calentarlos en el microondas durante unos 20 minutos, el agua alcanza una temperatura alta que permite que el grano se hidrate mucho más rápido. Es como hacer un "remojo exprés".

El calor hace que la piel del garbanzo se vuelva más permeable y que el agua penetre antes en su interior. Así se ablanda la estructura del grano y se activan los mismos procesos que ayudan a mejorar su digestibilidad, reduciendo parte de los compuestos que pueden provocar gases o resultar pesados.

No sustituye del todo al remojo largo de toda la noche, pero es una solución muy práctica cuando vamos con prisa. Eso sí, conviene dejar los garbanzos reposar unos minutos en esa misma agua caliente después del microondas, escurrirlos y ya cocinarlos como de costumbre.

El resultado es mucho más tierno que si los cocinaras sin ningún tipo de remojo previo y, además, ayuda a reducir parte de los antinutrientes, mejorando tanto su textura como su digestibilidad.

Garbanzos a lo pobre, una receta sencilla

Una vez hemos calentado nuestros garbanzos, es el momento de transformarlos en una receta tradicional española, humilde y muy sabrosa: los garbanzos a lo pobre.

Esta es una de esas recetas que demuestran que con ingredientes sencillos se puede conseguir muchísimo sabor. Partimos de una buena base —los garbanzos ya hidratados y tiernos— y los llevamos a la sartén con un sofrito sencillo, en este caso, ajo, cebolla y pimiento, dejando que todo se cocine despacio para que los sabores se integren y el garbanzo se impregne bien.

La clave está en no tener prisa: un buen rehogado, un punto justo de sal y, si queremos, un toque de pimentón para darle profundidad.

Ingredientes

Ingredientes de los garbanzos a lo pobre

  • 300 gramos de garbanzos, previamente remojados o calentados al microondas
  • 4 patatas
  • Dos dientes de ajo
  • Un puerro
  • Una zanahoria
  • Una cebolla
  • Un pimiento verde
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil
  • Sal
  • Una cucharada de orégano

Paso 1

Para empezar, hay que poner el agua a calentar en la olla rápida, para que, una vez que comience a hervir, se introduzcan los garbanzos.

Paso 2

A continuación, hay que pelar la zanahoria y limpiar el puerro, cortándolo en cuatro trozos, introduciéndolo en la red de cocina y luego en la olla.

Paso 3

Lo siguiente que se debe hacer es sazonar, cerrar la olla y cocer durante 25 minutos a partir del modelo en el que suba la válvula, para seguidamente, escurrir los garbanzos y reservarlos en una fuente.

Paso 4

Ahora habrá que calentar una sartén con abundante aceite, pelar los dientes de ojos, laminarlos e introducirlos en la misma.

Paso 5

El siguiente paso consiste en pelar la cebolla y cortarla en juliana y añadirla a la sartén, además de retirar el tallo y las semillas del pimiento y agregarlo tras cortarlo en dados grandes.

Paso 6

Continuando con la receta, se deben pelar las patatas y cortarlas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor, para introducirlas en la sartén, sazonar y freír a fuego medio durante 25 minutos aproximadamente.

Paso 7

Pasado este tiempo, retira las patatas bien escurridas y a una fuente y sazona.

Paso 8

Para concluir, calienta una sartén con una cucharada de aceite e introduce en ella los garbanzos, espolvoreando con un poco de perejil picado y orégano y saltea durante 3-4 minutos.