Ana Mena sobre la receta favorita de su abuela

Ana Mena sobre la receta favorita de su abuela

Estilo de vida

Ana Mena (28), sobre la receta favorita de su abuela: "Cuando hace callos con garbanzos siempre le pido táperes"

A la cantante y actriz le gustan especialmente de los guisos tradicionales que le prepara su abuela malagueña.

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Si algo caracteriza a Ana Mena es su capacidad para convertir cada lanzamiento en un éxito que suena en todas partes. Se iluminaba, A un paso de la luna o Madrid City son temas que todos hemos cantado alguna vez.

Todo lo que toca parece convertirlo en oro. Pero también en el plano personal atraviesa un momento dulce. Vive su historia de amor con Óscar Casas, con quien protagoniza Ídolos.

Pero más allá de los focos, los escenarios y los rodajes, hay algo con lo que la artista disfruta especialmente: la cocina tradicional.

La cantante y actriz, malagueña de nacimiento, siempre que puede regresa a su tierra natal, donde disfrutar de los mimos de los suyos, también en forma de gastronomía.

En una entrevista para Vogue, sorprendía a todos confesando uno de sus platos favoritos: callos con garbanzos, sobre todo, los de su abuela. Ana es el claro ejemplo de que "figura envidiable" y "comida tradicional" no están reñidos.

Pasión por los callos

"Me gustan mucho los callos, pero me gustan más los garbanzos y el caldito que lo que son en sí los callos", contaba en la entrevista.

Con esta confesión que deja claro que es amante de los sabores de siempre y los guisos contundentes. Esos que requieren tiempo, paciencia y una receta transmitida de generación en generación.

"Los de mi abuela son muy famosos en mi casa, cuando tocan callos pedimos táperes toda la familia", explicaba. Una escena doméstica tan típica en miles de hogares que sitúa a la artista en un plan sencillo y cálido, como nos tiene acostumbrados.

También conocidos como callos a la madrileña, son uno de esos platos que resumen la esencia de la cocina castiza. Elaborados con callos de ternera, chorizo, morcilla, pimentón y, por supuesto, garbanzos, su secreto está en la cocción lenta.

Ese "caldito" al que hace referencia la cantante es, para muchos, lo mejor del plato. Espeso, sabroso y perfecto para mojar pan, concentra todo el sabor del guiso.

En casa de su abuela, la receta parece haberse convertido en un pequeño acontecimiento familiar. No es solo comida, es un ritual que reúne a todos alrededor de la mesa.

Sabores que no fallan

Más allá de los callos, Ana Mena también reivindica la sencillez en la cocina. No necesita elaboraciones complejas para disfrutar.

"Hay algo supersimple, algo de lo que no me voy a cansar en la vida y no se cansa nadie, las patatas fritas con huevo, es lo más bueno que existe en el mundo, lo más rico". Así de cercana se mostraba.

Las patatas fritas con huevo representan esa cocina humilde que siempre apetece. Un plato básico que, bien ejecutado, puede convertirse en un auténtico manjar.

Sus declaraciones reflejan unos gustos muy tradicionales. Guisos, cuchara, recetas de abuela y platos reconocibles que conectan con la memoria y la infancia.

La receta de la abuela

Preparar unos buenos callos requiere tiempo. El primer paso es limpiar bien los callos y cocerlos hasta que estén tiernos.

Después, en una olla amplia, se elabora un sofrito con cebolla, ajo y pimentón. Se incorporan el chorizo y la morcilla para que suelten sabor.

Los garbanzos, previamente remojados y cocidos, se añaden junto a los callos. Todo se cubre con caldo y se deja cocinar a fuego lento.

La clave está en la paciencia. El guiso debe reposar y espesar poco a poco, permitiendo que los sabores se integren.

El resultado es un plato intenso, reconfortante y perfecto para los meses más fríos. Uno de esos que mejoran incluso al día siguiente.

No es extraño que, cuando la abuela de Ana Mena anuncia que hay callos, toda la familia prepare sus recipientes. Una frase que resume mucho más que una anécdota culinaria. Habla de tradición, de familia y de esos pequeños placeres que no cambian pese al éxito y la fama.