Begoña Pérez posa con un set de brochas.
El método de 'La Ordenatriz' para limpiar las brochas de maquillaje que también protege tu piel
Begoña Pérez recomienda mantener tus herramientas de make up en perfecto estado. Así, entre otras cosas, evitarás irritaciones e infecciones.
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La frase Get ready with me para ir... a donde sea es un habitual en las redes sociales que suele anunciar que la creadora de contenido —o creador— va a maquillarse antes de salir. A partir de ahí, aparecen un ejército de brochas y las hay de todos los tipos dependiendo del cosmético que se vaya a usar: base, blush, sombra de ojos, corrector, polvos de sol...
Elegir la adecuada incide directamente en el resultado del make up, avisamos. Además, mantener en buen estado esas herramientas resulta imprescindible y es el tema que ocupa la consulta de una lectora de Magas en el consultorio semanal de 'La Ordenatriz'. Los aceites y pigmentos de los productos con los que embellecemos nuestro rostro se quedan impregnados en ellas y es necesario efectuar una correcta limpieza.
Se acumulan bacterias y eso puede llegar a provocar incluso problemas como irritaciones o infecciones en la piel y en los ojos, así que lavarlas adecuadamente y con frecuencia es importante, sobre todo si las utilizas a diario. Si se trata de fluidos, cada dos o tres usos deberías limpiarlas bien; para los formatos en polvo, una vez a la semana basta.
Las brochas de maquillaje acumulan restos de aceites y pigmentos. iStock
El proceso es sencillo. Empieza con un recipiente con agua —el fondo rugoso del mismo ayuda— y una pastilla de jabón. Frota la brocha con él y sumerge el pincel frotando para que se vayan desprendiendo los restos. Escúrrela y repite la operación hasta que el líquido vaya saliendo claro.
Después, retira el exceso de humedad con una toalla. Coge alcohol, mójala ligeramente y frota las cerdas en un papel de cocina con el fin de terminar de quitar esas partículas de suciedad. El último toque es colocar las brochas en un soporte boca abajo para que terminen de secarse al aire. ¡Y ya están listas para ser utilizadas de nuevo!
Este truco de Begoña Pérez, experta en orden y limpieza con dos millones de seguidores en Instagram, no sólo hará que tus maquillajes queden impecables, también protege tu salud, como hemos explicado antes. La suciedad que acumulan estas herramientas pueden provocar brotes de acné y espinillas e incluso empeorar alergias ya existentes, sobre todo en pieles sensibles.
El contorno de los ojos es aún más delicado y usar pinceles para delineado o sombras que no estén debidamente higienizados aumenta las posibilidades de sufrir conjuntivitis u orzuelos. Al margen de la limpieza, es recomendable no compartir estas brochas con otras personas y sustituirlas cuando estén viejas y deterioradas.