Beatriz, Sarrión, profesora y creadora de contenido.

Beatriz, Sarrión, profesora y creadora de contenido.

Estilo de vida

Beatriz, profesora de baja por el acoso de otros docentes: "Me hacían bromas en la sala de profesores y en los pasillos"

Más de un millón de personas en España han sufrido las consecuencias del acoso laboral. Una realidad que Beatriz conoce muy de cerca.

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El acoso escolar afecta cada año en España a más de 300.000 estudiantes, según informes recientes de la Fundación ANAR y Mutua Madrileña. El bullying más común se da a través de insultos, burlas y aislamiento. Pero no solo los menores lo sufren, también preocupa el aumento del mobbing, entre profesores.

Un tipo de acoso laboral que cada día afecta a más trabajadores y que ya han sufrido más de un millón de personas en España, superando la media europea. Un tipo de acoso laboral que no deja de aumentar las cifras de bajas laborales entre profesores, también en colegios e institutos.

Una situación que ha vivido en primera persona Beatriz Sarrión, profesora interina de Latín y Griego, y que la ha llevado a alzar la voz sobre este problema que cada día afecta a más docentes como ella.

Lo denunció hace unos meses a través de un artículo en La Voz de Galicia y también en sus redes sociales, donde a menudo comparte su pasión por la enseñanza con vídeos explicativos, otros en clave de humor docente y otros en este caso también, enfocados en visibilizar una realidad que rara vez se cuenta.

En uno de sus vídeos, Beatriz no puede contener las lágrimas al relatar lo que estaba viviendo en su centro en 2024: "Lo que no imaginaba, es que existiera el bullying en este caso mobbing porque es entre trabajadores, en un instituto y entre profesores".

La docente explica que su vocación siempre fue la enseñanza, pero reconoce que esta situación le ha superado: "Mi vocación era ser docente, enseñar a la gente joven, me daba igual la asignatura. Era mi vocación pero ya no lo es. Quiero aguantar hasta el final. Quedan siete meses aún hasta el final de curso y no puedo más".

Una situación que nada ha tenido que ver con sus alumnos, quienes asegura que "nunca han querido que me vaya". Pero lamenta que sin embargo al resto de profesores "les da igual cómo estén los alumnos, les da igual cómo esté yo, tienen cero empatía".

Consecuencias psicológicas y físicas

Beatriz insiste en que el acoso no siempre adopta formas extremas: "El bullying y mobbing no es esperarte a la salida del instituto para agredirte físicamente por ejemplo, eso es irte a extremos. El bullying o mobbing que más se da y que es el más común, es el criticarte, el ponerte a otros en contra, miraditas, chismorreos, risitas...".

Un goteo constante que, explica, va desgastando a la persona que lo sufre: "Eso va minando a la persona poco a poco, que al final se va tragando todas esas agresiones que son puntuales, pero llega un punto que no es capaz de asimilar esa mala situación que está viviendo".

En su caso, las consecuencias han sido psicológicas y físicas con una consecuente baja laboral: "Me voy a mi casa y empiezan a darme vértigos, me falta la respiración". No duda en recordar episodios concretos que llegaron a sucederle en la sala de profesores y frente a otros profesores:

"Lo que peor llevaba eran esas bromas que recibía en la sala de profesores o en los pasillos, que se ponga una profesora a mi lado y que empiece a hacer comentarios muy hirientes para mí que van en mi contra". Una situación que arrastra desde el curso anterior y de la que asegura no haberse recuperado aún.

"No tenía las fuerzas. Lo único que quería era tener un recuerdo bonito de la docencia y no puedo porque todavía no me he recuperado de la ansiedad que me ha ido provocando lo que yo considero que era acoso laboral". Aún sabiendo que algunos de sus antiguos compañeros no la creerán, Beatriz lo tiene claro: "Muchos no creerán de que yo recibí ese acoso laboral pero yo lo sentí así", concluye.

Una forma de dar voz a ese acoso laboral que, lamentablemente, también ocurre entre profesores y cuyas publicaciones se han llenado de comentarios de apoyo para la docente, también con numerosos testimonios de otros profesores que han vivido situaciones similares.

"El bullying entre maestros de primaria lo he vivido yo en el colegio de mi hija", "Lamentablemente es lo que hay hoy en día, te aseguro que ocurre en más sitios y mucho en la administración pública", "Gracias por visibilizar esta realidad. Una amiga mía le paso en un colegio y tuvo que estar en tratamiento".... Estos son solo algunos de los muchos comentarios que confirman que el caso de Beatriz no es una excepción, sino parte de un problema mucho más extendido.