Colorimetría con el nuevo maquillaje que cuida la piel de Yepoda

Colorimetría con el nuevo maquillaje que cuida la piel de Yepoda E.E.

Belleza

Florence Moses, experta en colorimetría: "El gran error de muchas mujeres de 40 y 50 es abusar de los tonos dorados"

La especialista, colaboradora de firma de cosmética coreana Yepoda, habla en exclusiva para MAGAS de los aciertos y equivocaciones más repetidos en nuestro estilismo.

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Durante años, muchas mujeres han aprendido a relacionarse con el color a través de prohibiciones. El negro estiliza, el rosa es demasiado juvenil, el dorado favorece porque hace parecer más bronceada y hay determinados tonos que, sencillamente, "no son para ti".

La colorimetría, que hoy vive un nuevo auge gracias a las redes sociales, cuestiona buena parte de esas ideas. Sin embargo, convertir una paleta cromática en otro manual de normas también puede ser un error.

Así lo advierte Florence Moses, experta en análisis del color y colaboradora de la firma de cosmética coreana Yepoda, que defiende una manera bastante más flexible de entender esta disciplina.

"El análisis de color no consiste en imponer restricciones, sino en ofrecer orientación", explica a MAGAS. Una frase que resume buena parte de su filosofía: conocer los colores que iluminan el rostro puede resultar útil, pero nunca debería significar renunciar a aquellos que forman parte de nuestra personalidad.

De hecho, Moses considera que comprender qué tonos funcionan mejor puede ampliar las posibilidades en lugar de reducirlas. "Cuando comprendes lo que te sienta bien de forma natural, ganas confianza y libertad", asegura.

El gran error a partir de los 40

Hay, no obstante, determinados patrones que Florence Moses observa repetidamente entre sus clientas. Uno de los más habituales aparece especialmente entre mujeres de entre 40 y 50 años y tiene que ver con una idea de belleza muy asentada durante décadas: cuanto más dorada parece la piel, mejor aspecto tiene.

Esa asociación ha provocado que muchas mujeres recurran sistemáticamente a bases cálidas, coloretes anaranjados, bronceadores intensos, sombras doradas o prendas en tonalidades tierra convencidas de que aportarán un efecto saludable.

"Muchas crecieron en una época en la que tener un bronceado intenso se consideraba el máximo ideal de belleza"

El problema es que el resultado puede ser exactamente el contrario. "Para las personas con subtonos fríos (aquellas con matices rosados, azulados o violáceos que pueden aparecer en las venitas), los colores dorados pueden hacer que la piel parezca amarillenta, acentuar las sombras del rostro y dar a los rasgos un aspecto más cansado", advierte Moses.

La diferencia parece pequeña, pero puede cambiar por completo la percepción del rostro. Un tono adecuado puede hacer que la piel resulte visualmente más uniforme, que el blanco de los ojos gane protagonismo o que desaparezca esa sensación de cansancio que muchas veces intentamos corregir añadiendo más maquillaje.

Y ahí aparece otro de los errores frecuentes, el intentar solucionar con cantidad de maquillaje lo que en realidad podría resolverse escogiendo mejor el color. "Muy a menudo, elegir los colores adecuados es más eficaz que utilizar más productos", sostiene.

No existen 'colores prohibidos'

Las redes sociales han popularizado clasificaciones como invierno, verano, primavera u otoño y han conseguido que miles de mujeres descubran de repente que determinados colores no pertenecen a su supuesta estación.

Para Moses, tomarse esas categorías como una sentencia es precisamente lo que no debería hacerse. Su objetivo, explica, no es hacer sentir a alguien que se ha vestido o maquillado incorrectamente durante años, sino entender por qué determinadas tonalidades pueden favorecer más.

"El análisis de color nunca debería convertirse en otro canon de belleza ni en una fuente de inseguridad"

Uno de los grandes mitos que propone desterrar es la existencia de colores vinculados a determinadas edades. Los colores vivos, asegura, no pertenecen exclusivamente a las mujeres jóvenes.

"No creo que la edad deba determinar los colores que llevas puestos. Cuando eliges tonos que armonizan con tu color natural, los colores vivos pueden resultar elegantes, frescos y sofisticados a cualquier edad".

Del mismo modo que le resulta incorrecto afirmar que existe un color completamente prohibido para una persona. La cuestión está en encontrar su versión adecuada. Un rojo puede desplazarse hacia el naranja o hacia el frambuesa; un rosa puede ser empolvado, fucsia o coral; un verde puede resultar más frío, más profundo o más luminoso.

"Un color que creías imposible de llevar puede convertirse en uno de tus mejores colores una vez que encuentras el tono adecuado", asegura.

Hay, eso sí, una creencia popular que la experta no desmiente: los tonos oscuros pueden producir visualmente un efecto más estilizado y los claros aportar mayor volumen. Pero tampoco conviene convertir esa idea en una regla absoluta. “El corte, el ajuste y las proporciones de una prenda son igual de importantes”.

Tres pasos para transformar un 'look'

La buena noticia es que aplicar la colorimetría no exige renovar el armario ni comprar un neceser completamente nuevo. Si una mujer quisiera introducir cambios desde mañana, Moses empezaría por algo tan sencillo como acercar al rostro los colores que más la favorecen. Puede hacerse mediante una camiseta, unos pendientes, un pañuelo, un pintalabios o un colorete.

Su segunda recomendación se aleja incluso del color, priorizando aquellas prendas cuya forma favorezca realmente a la silueta en lugar de perseguir todas las tendencias.

La tercera vuelve al maquillaje y puede ser la más fácil de aplicar: simplificar. Encontrar un tono de labios o de colorete que armonice con la piel puede aportar más frescura que acumular corrector, base, polvos, bronzer e iluminador intentando conseguir el mismo resultado.

Ese principio está también detrás de su colaboración con Yepoda y de The Yepoda Look, la nueva propuesta de maquillaje de la firma inspirada en las cuatro paletas estacionales y trasladada a productos como The Gloss Boss, The Cheek Peek o The Glow Getter.

Más allá de las categorías o de las tendencias que cada temporada se hacen virales, Moses insiste en una idea que probablemente sea la más útil para enfrentarse al espejo: la colorimetría debería ayudarnos a elegir, nunca decirnos quién debemos ser.

"La confianza no viene de seguir una paleta a la perfección, sino de comprender qué te favorece y elegir lo que te hace sentir tú misma", asegura Florence a MAGAS.