Imagen de archivo de una joven de rizos pelirrojos.

Imagen de archivo de una joven de rizos pelirrojos. iStock

Belleza

El furor por el pelo rizado toma TikTok: de las 'influencers' que enseñan a lucirlo a los cortes virales y la insólita 'curl police'

Incluso las estadísticas de Google confirman que las búsquedas de peinados voluminosos y cortes rebeldes han aumentado en cuestión de meses.

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Elena Pérez
Publicada
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Pocos cambios de imagen en el cine se recuerdan tanto como la de Mia Thermopolis en Princesa por sorpresa (Garry Marshall, 2001). La protagonista a la que da vida Anne Hathaway, descubre que es heredera de Genovia y se enfrenta a una transformación que incluye ropa nueva, clases de protocolo y una sesión de peluquería.

¿El resultado? Una melena lisa, brillante y sin rastro del volumen con el que aparecía al comenzar la trama. Estrenada en 2001, la cinta no inventó esa fórmula. El cambio de look ha sido durante décadas un recurso habitual en las historias de 'patito feo': la chica que llevaba gafas, ropa holgada o una melena difícil termina pareciendo otra persona tras pasar por el salón.

En muchos casos, la transformación final incluía un alisado. El pelo con bucles, ondulado o encrespado quedaba asociado al 'antes'; el lacio, al 'después', a una versión más adulta y, por qué no decirlo, más presentable. ¿A qué rizada no habrán confundido alguna vez con 'despeinada' sin saber que tal vez por sus mechones han pasado cinco productos y un difusor?

Para muchas personas con este cabello, una boda, una graduación, una entrevista o una cena importante han venido acompañadas de la misma pregunta: “¿Te lo vas a alisar?”. Esto a menudo se presentaba como una solución práctica, una sugerencia lejos de críticas malintencionadas para llegar de una forma más arreglada al sitio. Pero no es un comentario inocuo.

Ahora, en 2026, el panorama parece bastante distinto. El pelo rizado ha terminado por consolidarse como un auténtico nicho dentro del contenido de belleza en TikTok, Instagram y YouTube. Hay vídeos dedicados a cómo aplicar el método curly, cómo evitar que el bucle pierda forma al dormir o qué pedir en una peluquería para no acabar con el temido efecto pirámide.

Incluso es posible hallar contenidos dirigidos en especial a padres y madres de pequeños con este cabello, inexpertos porque ellos tienen forma lacia pero sus hijos han salido más salvajes. No saben bien qué favor les hacen al interesarse por comprender su melena, pues quizá así eviten que, al llegar al instituto, sus crecidos retoños acaben echando mano de planchas a 230 ºC.

Lo de que internet esté hoy loco por las melenas con volumen no es ninguna afirmación infundada. De hecho, Google Trends permite seguir parte de ese interés. Los datos consultados para este reportaje muestran que la búsqueda global de "curly hair" ha experimentado un repunte desde finales de 2025.

El gráfico alcanza algunos de sus valores más altos en 2026 y las búsquedas relacionadas ayudan a entender por dónde discurre el fenómeno. "Butterfly haircut", "modern mullet", "modern mullet curly hair" y "haircuts for semi curly hair male" figuran entre las consultas en ascenso.

La pregunta ya no es únicamente cómo quitar el encrespamiento o rebajar el volumen. También es cómo cortar una textura que se encoge cuando se seca, qué tipo de capas permiten conservar movimiento o qué flequillo luce mejor cuando cada mechón cae a una altura distinta, según le venga el aire, literalmente, ese día.

Ese interés por el volumen ha encontrado este año una aliada en la ficción. Allie Hayes, el personaje interpretado por Mika Abdalla en la serie Off Campus, se ha colado en la conversación beauty con su melena de capas marcadas (en su caso, con ondas) y flequillo largo. Su corte, entre el shag y el wolf cut, ha generado infinidad de artículos que enseñan a replicarlo.

Mika Abdalla da vida a Allie Hayes en 'Off Campus'.

Mika Abdalla da vida a Allie Hayes en 'Off Campus'. Archivo

El equipo de peluquería de la serie ha señalado que se trata de un disconnected shag, pensado para crear movimiento y evitar que la zona central quede plana. Lo que tanto gusta de su peinado es que no parece concebido para ser pulido hasta el extremo, pues cede protagonismo al movimiento y admite cierta irregularidad.

Ya lo decía una compañera experta en belleza y no hay más remedio que reafirmarlo en esta pieza: la era del clean look ha terminado.

La expansión del contenido curly también tiene su reflejo en redes. Alejandra Díaz, por ejemplo, combina en sus perfiles vídeos de moda y estilo de vida con reels dedicados a su cabello. En España hay más ejemplos, como el de @judiith.gs, y más allá de nuestras fronteras acumulan miles de seguidores @anaishamilton_ y @kianadbeauty, entre muchos perfiles.

Sus vídeos giran alrededor de espumas, geles, cepillos, técnicas de definición, cortes y resultados. También de errores, porque una parte del éxito de estos contenidos procede de algo menos glamuroso, que viene a ser descubrir que hay otras personas a las que una rutina a priori infalible les deja el pelo apelmazado o más encrespado de lo que prometía el tutorial.

Para quien ha crecido tratando este cabello como si fuera liso, encontrar a alguien con una textura similar puede cambiar la relación con el espejo. La diseñadora Michelle Lee Chang habló precisamente de esto en 2019, en un texto publicado en Medium donde narraba su experiencia como mujer asiática con melena rizada.

Criada en Nueva Zelanda, hija de madre coreana y padre chino-indonesio, explica que de niña no creía que tuviera bucles: estaba convencida de que tenía el pelo encrespado y difícil. En su familia predominaba el lacio y también era esa la imagen que veía en películas, televisión y publicidad. Así se torna inevitable pensar que una es la que no encaja.

Chang relata que pasó años recogiéndose el cabello y sometiéndolo a alisados químicos japoneses. Ya en la universidad empezó a leer blogs y foros sobre cuidados para rizadas, aunque la mayoría de las referencias que encontraba correspondían a mujeres afroamericanas con texturas distintas a la suya.

Finalmente, una visita a una peluquería especializada le permitió aprender técnicas y productos que no había tenido a su alcance. Su testimonio lleva a abrir el debate de la representación ya que el pelo liso o más, digamos, comedido en cuanto al volumen ha ocupado históricamente un lugar dominante en los imaginarios de belleza en Asia y Europa.

El planteamiento cambia cuando se habla de cabello afro: la discriminación ligada a la textura y a estilos como trenzas, locs o twists llega a escuelas y lugares de trabajo: un estudio de la Universidad Duke concluyó que, en procesos de selección, las negras con peinados naturales eran percibidas como menos competentes que las mujeres con melena alisada o blancas.

Hoy lo curly se aprecia y celebra en redes, si bien resulta curioso cómo este fervor también ha derivado en dinámicas menos amigables en redes, como la de la curly hair police. La expresión se refiere a usuarios que entran en los comentarios de un vídeo a juzgar si la creadora del contenido tiene el pelo lo suficientemente rizado como para hablar de él.

"Eso no son bucles, cariño", "siento ser yo la que te lo diga, pero acepta que lo tienes liso" o "estás forzando la forma, eso es trampa", "eso es un 2B; como persona con un 4A, me siento ofendida", "ahora todos queremos tener bucles, ¿eh?", son algunos de los mensajes que se leen bajo contenidos de personas con ondas, rizos abiertos o una textura que varía según el día.

Esta peculiar discusión suele aparecer precisamente en los cabellos menos fáciles de clasificar, de ahí que el meme "here comes the curl police" ("aquí viene la policía de los rizos" en español) se haya convertido en una manera de anticipar, con ironía, esa fiscalización de los comentarios.

Que una tendencia llegue a generar su propio cuerpo de vigilancia dice bastante de su peso en redes. Y es que, sí, el pelo rizado ha pasado de ocupar una posición secundaria en el imaginario de belleza a tener it girls especializadas, cortes que se viralizan y hasta debates sobre quién puede formar parte de la etiqueta.

El resultado, al menos visto desde la superficie, es más información y más referentes. Aunque... ¿es posible que acabe derivando en una nueva presión para que el rizo luzca de una determinada manera?