Según la denuncia, las histerectomías de habrían producido en un ICE privado del condado de Irwin, Georgia.

Según la denuncia, las histerectomías de habrían producido en un ICE privado del condado de Irwin, Georgia.

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Una enfermera desvela extirpaciones de útero a inmigrantes en centros de detención de EEUU

Ha declarado que ella y otras enfermeras detectaron que las detenidas se sometían a histerectomías a un ritmo "improbable" y les preocupaba que no entendieran qué les hacían ya que la mayoría del personal médico no habla español.

21 septiembre, 2020 10:31

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Varias organizaciones de derechos humanos han denunciado ante la Oficina del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos la realización de un gran número de histerectomías -extirpar el útero-, a veces sin un "consentimiento informado adecuado", a mujeres de un centro de detención de inmigrantes en Georgia. El centro ha negado las acusaciones, pero se ha iniciado una investigación por una posible vulneración de los derechos humanos.

La principal demandante es Dawn Wooten, una enfermera que trabajó a tiempo completo en un centro de gestión privada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) del condado de Irwin. Según la extrabajadora, al menos cinco mujeres que se sometieron al procedimiento entre octubre y diciembre de 2019 se mostraron "confundidas sobre por qué se les realizó el procedimiento".

Los relatos de la denuncia presentada por diferentes entidades el pasado martes, entre las que destaca Project South, Wooten declaraba que tanto ella como otras enfermeras habían notado que las detenidas se sometían a histerectomías a un ritmo "improbable" y les preocupaba que las mujeres no entendieran qué procedimiento estaban recibiendo, ya que la mayoría de los miembros del personal médico no hablan español.

"No creo que estas mujeres realmente entiendan qué es lo que va a pasar. Depende de quién se lo explique", rezaba la denuncia. Además, aunque Wooten admitió que, aunque algunas de ellas podrían necesitar una histerectomía, "el útero de todas las mujeres no puede estar tan mal".

Declaraciones anónimas 

Aunque el informe presentado no detallaba que ninguna detenida dijera que se había sometido a una histerectomía en contra de su voluntad; una mujer citada anónimamente aseguraba que su intervención se programó sin su consentimiento, pero que fue cancelada cuando dio positivo en la prueba del Covid-19.

Asimismo, una inmigrante detenida en Irwin apoyó la historia de Wooten y le dijo a Project South que había hablado con cinco mujeres entre octubre y diciembre de 2019 que se sometieron a una histerectomía.

"Cuando conocí a todas estas mujeres que tuvieron cirugías, pensé que era como un campo de concentración experimental. Era como si estuvieran experimentando con nuestros cuerpos", aseveró la mujer, cuyo nombre no ha sido revelado.

Priyanka Bhatt, abogada del Project South, reconoció a The Washington Post que no habló directamente con ninguna mujer a la que se le hubiese practicado una esterilización forzada, pero que había incluido las acusaciones en el informe con la intención de iniciar una investigación. “No hablé con nadie que tuviera una histerectomía, pero las cosas que hemos escuchado son preocupantes y necesitamos obtener más información”, afirmó al diario estadounidense.

Por otra parte, el diario The Intercept informó de que habían realizado entrevistas separadas con tres inmigrantes detenidos en ese centro, ocho abogados defensores y un exempleado del ICE, y todos corroboraban la versión de Dawn Wooten, aunque pidieron mantenerse en el anonimato por el miedo a las represalias. 

Identidad del médico

A pesar de que en la denuncia Wooten no identifica a ningún médico concreto, The Intercept ha revelado que el responsable de estas histerectomías podría ser el doctor Mahendra Amin, un especialista en obstetricia y ginecología con sede en Douglas, cerca del centro de detención de Irwin.

Amin tiene relación con el Hospital del Condado de Irwin, donde el centro lleva a algunos detenidos para recibir tratamiento. El médico confirmó a los medios haber realizado estos procedimientos a varias mujeres, pero aseveró que los llevó a cabo después de exámenes médicos y de recibir la aprobación del centro. Además, recalcó que solo ha realizado "una o dos histerectomías en los últimos dos o tres años".

El informe, en el que han participado otras organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes como Georgia Detention Watch, Georgia Latino Alliance for Human Rights o South Georgia Immigrant Support Network, denuncia también la mala gestión sanitaria del coronavirus, ya que varios centros de Luisiana, Virginia y Georgia han sufrido importantes brotes.

Niegan las acusaciones

Los funcionarios del centro prometieron el martes cooperar con una investigación, pero negaron que se hayan realizado histerectomías generalizadas. Según el ICE, solo se han realizado dos de esos procedimientos a las detenidas de Irwin desde 2018.

“Las acusaciones serán investigadas a fondo por una oficina independiente, sin embargo, el ICE rechaza con vehemencia la implicación de que las detenidas son utilizadas para procedimientos médicos experimentales”, dijo Ada Rivera, directora médica del Cuerpo de Servicios de Salud de ICE, en un comunicado.

"Para ser claros, las decisiones de atención médica relativas a los detenidos las toma el personal médico, no el personal de las fuerzas del orden. A los detenidos se les otorga el consentimiento informado, y un procedimiento médico como una histerectomía nunca se realizaría en contra de la voluntad de un detenido".

Pelosi exige una investigación

Ante estas importantes acusaciones, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y otros demócratas han exigido una investigación "inmediata" por parte de inspector general del Departamento de Seguridad Nacional.

"Si son ciertas las espantosas condiciones descritas en la denuncia, incluidas las acusaciones de histerectomías masivas que se realizan a mujeres inmigrantes vulnerables, son un abuso asombroso de los derechos humanos", dijo Pelosi en un comunicado.

El representante estatal de Georgia, Bob Trammell, envió una carta el mismo lunes que se presentó la queja a la Junta Médica Compuesta de Georgia y la Junta de Enfermería de Georgia en la que solicitaba que "suspendan inmediatamente las licencias de los proveedores nombrados en la denuncia en espera de una investigación completa por parte de sus oficinas".

El Fondo de Educación y Defensa de los Derechos de Personas con Discapacidad (DREDF en inglés), ha condenado los hechos y valorado las acusaciones como "profundamente inquietantes". En un comunicado ha recordado que, en caso de que la denuncia esté en lo cierto, no sería la primera vez que en EEUU se somete a esterilizaciones forzosas a inmigrantes y detenidos. 

"Las esterilizaciones involuntarias continúan hasta el día de hoy en las cárceles de todo el país. En 2010, una auditoría estatal reveló que más de 250 mujeres negras fueron esterilizadas en las cárceles de California sin su consentimiento y, a veces, sin su conocimiento. En 2017, informes de la Unión de Libertades Civiles de Tennessee descubrieron que a las personas encarceladas en ese estado se les ofrecía un tiempo reducido en prisión a cambio de su capacidad reproductiva".

"Si bien los abusos de esterilización han ocurrido en diferentes entornos a lo largo del tiempo, un hecho permanece constante: las personas con identidades históricamente marginadas (discapacitadas, mujeres, latinas, negras y/o LGBTQI +) han sido atacadas de manera abrumadora", concluye.